ONU sugiere institucionalizar programas de combate a la pobreza en Guatemala

EFE | Aug 25, 2011 | 7:26 PM

Oportunidad para mejorar

GUATEMALA - El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sugirió al Estado guatemalteco institucionalizar los programas de combate a la pobreza que desde 2008 impulsa el Gobierno del presidente Álvaro Colom, para que los mismos se conviertan en una política pública permanente.
El director de país del PNUD, Xavier Michon, dijo que el programa de transferencias condicionadas "Mi familia progresa" (Mifapro), el cual se empezó a desarrollar en Guatemala hace tres años, ha tenido "efectos positivos" en el proceso de reducción de la pobreza, durante la presentación de los resultados de un "ejercicio de apreciación" sobre ese programa.
El estudio, que fue dirigido por el experto mexicano Miguel Székely, determinó que ese programa constituye "una oportunidad para reducir la pobreza en Guatemala", la cual afecta al 52 % de los 14,4 millones de habitantes, así como "hacer un cambio estructural en materia social".
Para ello, según el informe, es imprescindible la institucionalización de Mifapro, lo cual lo convertiría en una política pública de largo plazo con un marco jurídico que le confiera certeza y una asignación presupuestaria definida anualmente, y evitaría el uso político del mismo.
Székely aseguró que con el estudio se determinó que Mifapro, uno de los programas se combate a la pobreza iniciados por la Administración de Colom, se ha logrado llegar en apenas tres años al 45 % de la población que vive en condiciones de pobreza, algo que "no han logrado otros países" de América Latina que aplican programas similares.
El principal logro de Mifapro, que consiste en entregar cada mes 36 dólares a las familias pobres para que puedan satisfacer sus necesidades básicas, a cambio de que los niños asistan a la escuela y a los centros de salud, es haber roto el paradigma del subsidio y lo ha sustituido por el de la inversión.
La gente es diferente
Según Székely, ya no se trata de que el Estado otorgue subsidios a los pobres, lo cual aliviaba, pero preservaba la situación, sino que ahora el Estado "invierte" en el desarrollo de los beneficiados para que dentro de plazos medianos éstos cuenten con mejores condiciones de bienestar y por lo tanto con más oportunidades para salir de la pobreza.
"La gente ya no extiende la mano para que se le de la aspirina, porque no es con subsidios sino con inversión que se podrá resolver los problemas estructurales" que originan la pobreza, destacó el experto.
Székely destacó que "aún cuando este programa no alcanza su consolidación, con ciertas mejoras de diseño, se perfila como una gran oportunidad para generar cambios significativos en oportunidades futuras para las familias más pobres de Guatemala".
Desde su inicio en 2008, Mifapro ha beneficiado a más de 860 mil familias, unas 4.8 millones de pobres, habitantes de 302 de los 333 municipios del país; 739 mil de los cuales son niños menores de cinco años y 1.6 millones de 6 a 15 años.
Del total de los beneficiados, en 2010 el 95.3 por ciento cumplió con la obligación de llevar a sus hijos a los centros de salud y el 92.3 por ciento a las escuelas.
Durante el primer año de su aplicación, el Gobierno invirtió unos $10,850 milloness en Mifapro, el cual representó el 0.05 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país, suma que, según las proyecciones para 2011, se elevará a $1,500 millones, el 0.32 por ciento del PIB.
A pesar de las fuertes críticas que han hecho de Mifapro por considerarlo populista y asistencialista, los diez candidatos que se disputarán la Presidencia del país en las elecciones del próximo 11 de septiembre, han asegurado que continuarán con el mismo.
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