Obama asegura que 51% de deportados tenía antecedentes criminales

EFE | Jul 27, 2011 | 4:16 PM

La expulsión de extranjeros con antecedentes no se detendrá en 2011

WASHINGTON - El 51% de los migrantes que fueron deportados desde Estados Unidos durante el año fiscal 2010 —que abarca del 1 de octubre de 2009 al 30 de septiembre de 2010— tenía antecedentes delictivos, afirmó el presidente Barack Obama.
En una carta al legislador demócrata Luis Gutiérrez (Illinois), el mandatario señaló que el porcentaje de deportados con vínculos con la delincuencia ha aumentado durante los últimos dos años.
Durante el año fiscal 2008, el 69% de los deportados carecía de historial delictivo mientras el 31% restante lo tenía. En 2009, el porcentaje de deportados sin antecedentes criminales bajó a 65% y el de migrantes con ellos subió al 35%, según Obama.
Para 2010, el porcentaje de deportados ligados a la delincuencia aumentó en un 70%, para situarse en 51% del total de migrantes expulsados de Estados Unidos, una tendencia que va al alza.
Que paren las expulsiones
A través de la carta, Obama respondió a una misiva que Gutiérrez y otros legisladores le enviaron el 22 de julio.
En ese texto, los congresistas se quejaron ante el presidente por el incremento de las deportaciones durante su mandato, que inició en enero de 2009.
Desde entonces, alrededor de 800 mil migrantes indocumentados han sido deportados.
Deportaciones continuarán
Obama reconoció que las deportaciones generan descontento entre la comunidad hispana, pero advirtió que la prioridad de su gobierno es la “seguridad pública”, y que las deportaciones de quienes la amenacen continuarán.
“La mayor prioridad del DHS (Departamento de Seguridad Nacional) es deportar a aquellos que han cometido delitos graves o suponen una amenaza a la seguridad nacional”, escribió el mandatario.
“La vasta mayoría de los expulsados del país eran infractores reincidentes o personas llegadas que probablemente no formaban parte de familias que están siendo separadas por nuestros esfuerzos”, agregó.
Promesa fallida
El presidente —quien durante su campaña electoral hizo de la reforma migratoria una de sus banderas— sostuvo que seguirá presionando al Congreso estadounidense para que aprueben los cambios legales que abran una vía a la ciudadanía a los migrantes que cumplan con ciertos requisitos.
Varias organizaciones de migrantes han expresado su disgusto con Obama por la falta de una reforma migratoria, en tanto los analistas consideran difícil que el gobierno logre promover esta medida en lo que queda de su mandato debido a que el Partido Demócrata es minoría en la Cámara de Representantes o al calendario electoral.
En ese contexto, se prevé que la tarde de este martes centenares de activistas protesten en Washington, frente a la Casa Blanca, para exigir el fin de las deportaciones.
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