Noruega sigue en vilo cinco días después de los atentados

AFP | Jul 27, 2011 | 10:56 AM

Evacúan estación de ferrocarriles por valija sospechosa

OSLO - Una estación ferroviaria de Noruega fue evacuada el miércoles por una falsa alerta de bomba y los servicios de inteligencia seguían investigando si los atentados que causaron 76 muertos el viernes fueron cometidos por un único individuo, Anders Behring Breivik, o si éste contaba con complicidades de otros ultraderechistas.
La estación central de ferrocarriles de Oslo fue parcialmente evacuada el miércoles de mañana debido a una valija sospechosa en un autobús estacionado en la zona. Dos horas más tarde, se levantó la alerta, tras haberse inspeccionado el vehículo con perros detectores de explosivos.
"No encontramos nada sospechoso", dijo a la prensa un vocero policial en el lugar de los hechos.
"Me parece normal que la policía esté alerta. No estamos asustados, pero tenemos cuidado", dijo una asistente médica, Randi Roe, a la AFP, mientras esperaba junto con unas 200 personas que se levantara el cordón de seguridad policial.
Buscan a sospechoso
Además, los medios masivos de comunicación difundieron la foto de un hombre que calificaron de inestable, peligroso y vinculado con Anders Behring Breivik, la persona que afirma ser el autor de los atentados del viernes.
"No tiene relación con los ataques del viernes", desmintió posteriormente el portavoz policial Thomas Omholdt. "Es psicológicamente inestable y sólo nombró a Anders Behring Breivik tras escuchar los medios de comunicación", puntualizó.
El jefe de los servicios de inteligencia noruegos indicó a la BBC carecer de pruebas de que el presunto autor de los atentados haya tenido cómplices o vínculos con "células" en Europa.
El gobierno noruego había salido el martes en defensa de la policía, tras las críticas de los supervivientes de la matanza de la isla de Utoya, que se preguntaban por qué las fuerzas de seguridad tardaron 90 minutos en detener a Breivik.
Lluvia de criticas
Según el ministro de Justicia Knut Storberget, la policía noruega "cumplió muy bien su misión", el día en que el sospechoso activó su bomba frente a la sede del gobierno y luego se marchó a la isla de Utoya para acribillar a jóvenes laboristas.
A las críticas sobre la lentitud de la policía se añade la presunta negligencia de las autoridades, que no tomaron en consideración informaciones relativas al sospechoso obtenidas el pasado marzo.
En efecto, Anders Behring Breivik figuraba en una lista de entre 50 y 60 personas que compraron en Polonia productos químicos susceptibles de ser utilizados en la fabricación de explosivos.
Según el ministro, es importante mantener "un enfoque abierto y crítico sobre la manera en que reaccionaron todos los componentes de la sociedad". Pero, al visitar luego a unos policías, dijo que estos "cumplieron muy bien su misión", y saludó su "fantástico" trabajo.
Punto flaco
No obstante, admitió "el error de la policía de no haber prestado más atención a la amenaza de la extrema derecha".
El experto en cuestiones de inteligencia Shashank Joshi, del Royal United Services Institute de Londres, explicó a la AFP que "los escasos recursos" dedicados a seguir a la extrema derecha se une a la falta general de preparación en Europa para afrontar ataques con armas de fuego.
Según él, los esfuerzos se centran en prevenir los atentados con bomba.
Durante su audiencia a puertas cerradas el lunes, Breivik explicó que con sus sangrientos ataques quiso enviar "una señal fuerte" al gobierno de izquierda noruego para que cese de "destruir la cultura nórdica y la importación masiva de musulmanes".
©AFP
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