Doble atentado en Noruega, matanza inexplicable

AFP | Jul 23, 2011 | 4:15 PM

Repudio mundial a los ataques de Oslo que dejaron 92 muertos y decenas de heridos

OSLO - Al día siguiente del doble atentado en Noruega que dejó 92 muertos, los móviles del sospechoso seguían siendo un misterio. Pero los primeros elementos apuntan a un "fundamentalista cristiano" noruego, aficionado a la caza y a los videojuegos y simpatizante neonazi en internet.
Detenido el viernes luego de la explosión de una bomba y el tiroteo en los que murieron al menos 92 personas, el presunto autor de los hechos fue presentado por los investigadores como un noruego nativo, de 32 años y sin antecedentes penales.
Según la prensa, se trata de Anders Behring Breivik, un joven de cabello rubio según la foto publicada en su perfil de la red social Facebook, una información que la policía se rehúsa a confirmar de momento.
Según las informaciones publicadas en internet por el presunto criminal, el sospechoso es un "fundamentalista cristiano", dijo Roger Andresen, un responsable de la policía de Oslo, precisando que sus opiniones políticas tienden hacia "la derecha".
Foro neonazi
El sospechoso de la matanza de Oslo fue miembro de un foro en internet sueco neonazi en el que se registró en 2009, según la fundación Expo, un observatorio de grupos de extrema derecha con sede en Estocolmo.
Pero en sus intervenciones en la página de debates www.document.no, en donde comparte sus posiciones nacionalistas y su hostilidad a una sociedad multicultural, rechaza el nazismo.
En 1999 adhirió a la derecha populista, el Partido del Progreso (FrP), del que fue dado de baja en 2006. También fue responsable local del movimiento de jóvenes del FrP, el FpU, entre 2002 y 2004.
En un mensaje publicado en internet en 2009 en www.document.no, Anders Behring Breivik criticaba del FrP "su sed de querer satisfacer los anhelos multiculturales y los ideales suicidas del humanismo".
Los investigadores dicen que por el momento no conocen el móvil de los crímenes más sangrientos cometidos en Noruega desde la Segunda Guerra Mundial.
"Hay algunos rasgos políticos (del sospechoso) que tienden hacia la derecha y lo antimusulmán, pero es muy pronto para decir si ello fue un motivo para su acto", declaró por su parte el comisario Sveinung Sponheim a la televisión pública NRK.
Las primeras conjeturas
Los ataques, que se llevaron a cabo con un intervalo de una hora, parece que estaban dirigidos contra el partido laborista en el poder.
El viernes por la tarde se produjo primero una fuerte explosión, producida por un coche bomba, que dañó edificios del gobierno, entre ellos las oficinas del primer ministro Jens Stoltenberg, que no se encontraba en ellas, en el centro de Oslo.
Luego, el sospechoso disparó con un arma automática en un campamento de verano de las juventudes laboristas a unos 40 km del lugar del primer ataque.
En su perfil de Facebook, Behring Breivik se presenta como "conservador", "cristiano", e interesado en la caza y en videojuegos como World of Warcraft y Modern Warfare 2.
"Soltero", se presenta también como director de Breivik Geofarm, una granja biológica a través de la cual podría haber tenido acceso a productos químicos susceptibles de ser utilizados para la fabricación de explosivos.
La prensa noruega lo presenta como "perteneciente a la extrema derecha", "nacionalista" o "francmasón" y propietario de varias armas, entre ellas un fusil automático.
"Amenaza seria"
"En comparación con otros países, no diría que tenemos importantes problemas con los extremistas de derecha en Noruega", estimó el sábado el jefe de gobierno, interrogado sobre la importancia de la derecha radical en el reino.
Stoltenberg señaló sin embargo la existencia de grupúsculos vigilados de cerca por la policía.
En un informe de evaluación de riesgos publicado en febrero, la seguridad interior dijo que no consideraba a la extrema derecha como una "amenaza seria".
Los atentados perpetrados el viernes por la tarde son la mayor matanza en Europa desde los del 11 de marzo de 2004 en Madrid, cuando murieron 191 personas.
Condena mundial
Los ataques que causaron 92 muertos el viernes en Noruega generaron una ola de condena e indignación internacional y numerosos pedidos de jefes de Estado y de Gobierno para estrechar la cooperación internacional contra el terrorismo.
Estos ataques recuerdan que "la comunidad internacional en su conjunto tiene el desafío de prevenir este tipo de terrorismo y cooperar en el ámbito de los servicios de inteligencia", dijo el presidente estadounidense, Barack Obama.
"Quiero presentar mis condolencias personales a los noruegos. Estamos con ellos y les daremos toda la ayuda posible", prosiguió Obama, en su mensaje al país escandinavo, aliado de Estados Unidos en seno de la OTAN.
El presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, condenó "esos actos de cobardía que no tienen justificación alguna", al referirse al atentado con bomba que el viernes devastó la sede del gobierno noruego y al ataque con arma de fuego, casi simultáneo, contra la universidad de verano del Partido Laborista (en el poder) en una isla cerca de Oslo.
De su lado la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton expresó su "horror" ante este doble ataque.
"Crímenes monstruosos"
En Moscú, el presidente ruso Dimitri Medvedev dijo que Rusia condenaba "en los términos más firmes estos crímenes monstruosos, para los cuales no puede haber justificación alguna".
El primer ministro británico David Cameron se declaró "indignado".
"Estos ataques nos recuerdan las amenazas terroristas a las cuales nos enfrentamos", recalcó, y ofreció la ayuda de Gran Bretaña, "incluidos los servicios secretos, para capturar a los asesinos e impedir otras muertes de inocentes".
La reina Isabel II envió igualmente un mensaje al rey de Noruega para transmitirle al soberano y al pueblo "su compasión".
El presidente del Parlamento europeo, Jerzy Buzek, apuntó que "Noruega ha aportado colaboración a la búsqueda de la paz en las regiones más inestables del planeta" y que "lo último que merece es un atentado terrorista".
"Odiosos", "Inaceptables"
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, calificó los atentados de "actos odiosos e inaceptables".
Y el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, subrayó que los países de la Alianza Atlántica "permanecen unidos en la batalla contra estos actos de violencia".
Noruega participa en las misiones militares de la OTAN en Libia y Afganistán.
El Papa Benedicto XVI dijo estar "profundamente triste" por la pérdidas de vidas en "actos violentos sin sentido" y ofreció oraciones por las víctimas y sus familiares.
En América Latina, numerosos países manifestaron rápidamente su indignación por los atentados.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó su "profunda consternación" y transmitió la solidaridad de los brasileños con Noruega y con las familias de las víctimas.
Los presidentes centroamericanos también hicieron oír su voz, al concluir una cumbre regional en San Salvador.
Los mandatarios "declaran condenar enérgicamente dichos actos" y manifiestan su "solidaridad" con los familiares de las víctimas de "tan repudiables hechos", indica la declaración final de la cumbre.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó en un comunicado que "estos crímenes nos recuerdan desgraciadamente una vez más que nadie está a salvo de ser víctima del terrorismo y que la comunidad internacional debe reafirmarse en la necesidad de trabajar en estrecha colaboración para combatirlo".
México, Argentina, Colombia, Bolivia, Ecuador y Chile sumaron sus voces a la ola de condenas.
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