La hipocresía de Lamar Smith

Univision.com | Jul 14, 2011 | 10:00 AM

Congresista republicano busca limitar poder de Obama para impedir beneficios migratorios

WASHINGTON – Lamar Smith, el congresista republicano de Texas que preside el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, pasó de enviar una carta a sus colegas a presentar su famoso proyecto de ley HALT para frenar la autoridad, no de todos los presidentes, sino sólo de Barack Obama, de echar mano de su poder ejecutivo y de su discreción para frenar la deportación de ciertos inmigrantes.
Hasta el nombre del proyecto provoca rascarse la cabeza en confusión: “Hinder the Administration’s Legalization Temptation Act”, que más o menos podría traducirse como la ‘ley para Dificultar la tentación de legalización de la administración’.
Antes de discutir la hipocresía de Smith, me pregunto de qué “tentación de legalización” está hablando el congresista, si por los pasados dos años sólo hemos visto más y más deportaciones y la ampliación de programas policiales como ‘Comunidades Seguras’ y ‘287(g)’, todo en el marco de leyes antiinmigrantes a nivel estatal precisamente porque a nivel federal no ha avanzando una reforma migratoria integral con un plan de legalización.
Qué busca Smith
Pero Smith tiene dos propósitos: por un lado, generar la falsa idea de que las nuevas directrices de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) sobre priorizar las deportaciones para centrarse en verdaderos criminales y no en jóvenes que se beneficiarían del Dream Act, por ejemplo, suponen que la Casa Blanca estará proveyendo lo que él llama “amnistía administrativa” a grupos enteros de personas.
Aunque Obama tiene la autoridad de proveer alivio administrativo a grupos o “clases”, no es lo que está haciendo ni lo que planifica hacer.
Y eso responde precisamente al segundo objetivo de Smith: intimidar a la administración en caso de que ante la falta de una reforma migratoria amplia haya considerado la posibilidad de tratar de amparar la deportación, como grupo, a inmigrantes como los llamados Soñadores (dreamers). La administración ha sido consistente en declarar que no habrá alivio grupal, sino que se seguirán considerando los casos de manera individual.
En otras palabras, la administración no ha necesitado mucha intimidación que digamos para no echar mano de su autoridad ejecutiva y proveer alivio de la deportación a ciertos grupos de inmigrantes.
Rechazan intimidaciones
Pero Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, cree que la administración debería enfrentar a quienes traten de intimidarlos.
“La administración debería aceptar de buena gana sus poderes para aplicar las leyes migratorias de forma humana y sensible, y seguir presionando al Congreso para que haga su trabajo y reforme nuestro quebrantado sistema migratorio. Esta es una pelea a la cual la administración debe darle la bienvenida y una pelea que puede ganar”, opinó Sharry.
Con su nuevo proyecto de ley Smith enseña la costura y su hipocresía, porque en 1999 firmó una carta bipartidista solicitándole al presidente Bill Clinton que utilizara la discreción que posee la presidencia para impedir la deportación de familiares de ciudadanos estadounidenses.
A Smith sólo le molesta la discreción que pueda ejercer el presidente Obama y, de hecho, su proyecto de ley tendría vigencia hasta que juramente el próximo ocupante de la Casa Blanca.
Lo peor del caso es que la medida no sólo busca evitar que se difieran las deportaciones de ciertos inmigrantes, sino impedir incluso que se conceda el llamado Estatus de Protección Temporal (TPS) a nuevos grupos de inmigrantes. El TPS se concede a nacionales de países abatidos por desastres naturales o guerras.
Editorial del New York Times
En un editorial, el diario The New York Times indica que es difícil explicar el cambio de postura de Smith “pero la hipocresía y el oportunismo” pueden ser las posibles razones para ello. El diario señala que la práctica común de las agencias del orden público de priorizar sus recursos en quienes suponen una verdadera amenaza a la seguridad es lo que está detrás de las nuevas directrices de ICE sobre las deportaciones.
Las directrices, según el diario, suponen cuando menos una forma “humana y sensible” de lidiar con los casos y que precisamente por eso “han generado la ira del representante Lamar Smith” quien piensa que Obama no ha ejercido suficiente mano dura en el tema migratorio.
“En vez de remover los últimos vestigios de decencia y sentido común de nuestras leyes migratorias, el Congreso debe ignorar esta descarada maniobra política, la administración debe tomar audaces acciones administrativas que frenen la deportación de inmigrantes que no son una verdadera prioridad, y ambas partes deben enfrentar un asunto que resalta el extremismo de los republicanos de línea dura”, concluyó Sharry.
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