Comité del Senado celebra audiencia sobre el Dream Act

Univision.com* | Jun 28, 2011 | 9:42 AM

Miles de jóvenes indocumentados vuelven a soñar con la legalización

Un comité del Senado inicia este martes una audiencia para debatir el proyecto de ley Dream Act, presentado por primera vez al Congreso en 2001 y que de ser aprobado daría residencia legal a miles de jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños a Estados Unidos.
La iniciativa 2011 del Dream Act fue patrocinada por el senador Dick Durbin (demócrata de Illinois), quien presidirá las audiencias en el Subcomité de Inmigración del Senado.
El Dream Act otorga una vía de legalización regulada a jóvenes sin papeles que fueron traídos a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años, han logrado excelencia en sus estudios y carecen de antecedentes criminales.
El proyecto recomienda otorgarles una residencia permanente para que continúen sus estudios universitarios. Una vez graduados o hayan ingresado a prestar servicio en las Fuerzas Armadas, tendrán derecho a pedir la residencia permanente y, cinco años después, gestionar la ciudadanía.
Futuro de miles
“Pienso que si el Congreso frena los juegos políticos y comienza a pensar en el futuro de cientos de miles de jóvenes, el proyecto tiene buenas probabilidades de ser aprobado”, dijo a Univision.com el estudiante Felipe Matos. “El permitir que los “dreamers” (soñadores, nombre con el que se conoce a los beneficiarios del programa) cuenten sus historias es un buen paso”.
Si bien el Senado está controlado por los demócratas (tienen 51 votos más el apoyo de dos independientes), hacen falta 60 apoyos (sobre un total de 100) para aprobar la medida. Y al menos cuatro senadores del partido del Presidente Barack Obama no apoyarían el proyecto porque no están de acuerdo en otorgar beneficios a indocumentados, una postura similar a la adoptada por los republicanos.
“Es un panorama similar al del año pasado, en diciembre”, dijo Matos. “No había votos en la Cámara, pero al final fue aprobado el Dream Act. En el Senado teníamos 40 votos y al final conseguimos 55. No pasó, pero sumamos. Batallamos hasta el último día, tal y como lo haremos esta vez. Ahí están las probabilidades. La audiencia es un primer paso. No es definitivo, pero es un gran paso hacia adelante”, dijo.
Estudiante ejemplar
Matos, junto a otros tres estudiantes, realizó el año pasado una caminata de 2,414 millas entre Miami y Washington DC para pedirle al Congreso que apruebe el Dream Act.
Figura en la lista de los 20 mejores estudiantes de colegios comunitarios según la American Association of Community Colleges y presidió la asociación de estudiantes del Miami Dade College, en el Wolfson Campus, de donde se graduó con honres.
Matos nació y se crió en uno de los barrios más pobres de Brasil. Su madre, soltera, lo envió a Estados Unidos donde por primera vez soñó con convertirse en un maestro pese a los impedimentos por su estado migratorio.
Sin ayuda financiera –porque los sin papeles no califican para ningún tipo de beneficio-, Matos cursa estudios de administración de empresas en la Universidad St. Thomas y cree que la educación es la clave para sacar a la gente de la pobreza.
El voto de diciembre
En diciembre del año pasado, al término del período de sesiones del Congreso 111, el Dream Act fue aprobado con el mínimo de votos en la Cámara de Representantes (216). Una semana después el Senado lo rechazó por 55 votos a favor y 44 en contra. Necesitaba 60 respaldos.
La falta de apoyo bipartidista ha sido la constante en los 10 años de debate, pese al respaldo público de decenas de organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes, abogados, activistas comunitarios, religiosos, políticos y sindicatos.
El Dream Act tiene el apoyo de 70% de los votantes, según un sondeo de Opinion Research Corporation para First Focus presentado en junio del 2010. Otro sondeo, fechado en noviembre y atribuido por Lake Research Partners, encontró niveles de apoyo similares, mientras que Latino Decisions para impreMedia, divulgado recientemente, reveló que la reforma migratoria, incluyendo el Dream Act, es el tema prioritario para los votantes latinos registrados, superando incluso los temas de la economía y los empleos.
“Millones de latinos vieron las transmisiones en directo de la televisión en español sobre el voto del Dream Act y cómo todos los senadores republicanos, excepto tres, votaron en contra de los jóvenes más brillantes y talentosos de la comunidad hispana minando aún más su relación con este creciente grupo de votantes”, comentó Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice. “Aunque el Dream Act fue promovido por republicanos del Congreso, hoy en día cuesta trabajo creerlo”.
Respecto a la audiencia que comienza hoy en el Senado, el activista dijo que “el senador Durbin y sus colegas demócratas están planteando, una vez más, las poderosas razones para apoyar el Dream Act, y dándole a los republicanos una nueva oportunidad de entrar en razón. Sinceramente esperamos que varios de los doce republicanos que aún sirven en el Senado y que en el pasado votaron por alguna versión del Dream Act Act retornen y se unan a los demócratas para hacer realidad el proyecto este año”.
Freno a las deportaciones
Mientras ambas cámaras del Congreso estudian si debaten y aprueban o rechazan el Dream Act, en abril un grupo de 22 senadores demócratas le pidió al presidente Barack Obama que proceda con una “acción diferida” para frenar la expulsión de estudiantes indocumentados que calificarían para el Dream Act.
Encabezados por Harry Reid (Nevada), los legisladores solicitaron al mandatario que establezca un proceso riguroso, consistente y organizado para manejar las peticiones de congelamiento a las deportaciones de aquellos jóvenes quienes calificarían a los beneficios del Dream Act si ésta fuese promulgada.
“Le escribimos para discutir nuestro interés mutuo en un grupo de jóvenes talentosos y responsables, quienes poseen el potencial de seguir enriqueciendo a nuestra gran nación: individuos quienes serian elegibles para recibir alivio migratorio bajo el Dream Act”, dijeron los senadores.
Récord de deportaciones
El pedido surgió una semana después que la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA) denunció que en los dos años de la administración Obama han sido deportados casi 1 millón de inmigrantes, y que 7 de cada 10 de los expulsados carece de antecedentes criminales serios.
Uno de los requisitos de la última versión del Dream Act - debatida en diciembre- estipulaba que si un estudiante sin papeles se gradúa de secundaria y mantiene antecedentes limpios, califica para iniciar el camino para la obtención de la residencia permanente.
En la carta los legisladores hicieron hincapié en que los estudiantes del Dream Act, a diferencia de criminales violentos o individuos quienes si son un peligro para la seguridad nacional, no son una prioridad para las autoridades de orden público. Y agregaron que “esto ayudaría a conservar recursos de orden público que son limitados”.
“Creemos firmemente que los estudiantes del Dream Act no deben ser sacados de Estados Unidos, ya que tienen un gran potencial para contribuirle a nuestro país, y además, los hijos no deben ser castigados por los errores de los padres”, añadió el grupo.
La respuesta de ICE
La segunda semana de junio John Morton, director de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE), anunció cambios en la operación del polémico programa Comunidades Seguras y aseguró que sus agentes usarán la discreción en aquellos casos de indocumentados que carezcan de antecedentes criminales y que representen una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
La postura responde, en parte, al pedido de los 22 senadores pero no responde en tu totalidad a las preocupaciones por el alto índice de deportaciones registrado en los dos últimos años y que afecta en un elevado porcentaje a extranjeros sin antecedentes criminales, muchos de ellos jóvenes que califican para el Dream Act si la medida es aprobada por el Congreso.
“El memorando de ICE, empero, no debe confundirse con la orden ejecutiva que por meses los jóvenes y grupos pro inmigrantes le vienen solicitando a la administración de Barack Obama para conceder alivio administrativo de la deportación a estos jóvenes mediante la acción diferida”, escribió Maribel Hasting, asesora ejecutiva de Averica’s Voice. “La Casa Blanca puede girar la orden, pero las consideraciones político partidistas se lo impiden. Su argumento es que no pueden pasar por alto al Congreso, aunque se haga en otros asuntos”.
Hasting advirtió además que “figuras republicanas como Lamar Smith (Texas), presidente del panel Judicial de la Cámara Baja, quieren evitar que Obama utilice su poder ejecutivo para frenar ciertas deportaciones. Así lo busca con su proyecto de ley HALT aunque en 1999 firmó una carta bipartidista solicitando a la administración Clinton emplear la discreción para evitar la deportación de familiares de ciudadanos estadounidenses. Ah, la hipocresía”.
Durbin también copatrocina un nuevo proyecto de reforma migratoria comprensivo presentado la semana pasada en el Senado. El proyecto anexa el Dream Act e incluye una vía regulada de legalización para la mayoría de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
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