El desierto de la muerte

Univision.com | Oct 09, 2007 | 10:36 AM

Cada vez, más muertos

MIAMI Y CIUDAD DE MEXICO - "Hay que caminar dos noches y dos días, subidas y bajadas, con poquita agua. Hay mucha gente que se queda en el camino, que se pierde, hay mucha gente desaparecida", dice Jorge Cornejo mientras se prepara para cruzar de nuevo al Norte, en busca de un trabajo mejor, tras ser deportado a México. Nada los frena. Ni el desierto de Arizona, donde cada vez se reportan más muertes.
El desierto de Arizona, en la zona comprendida entre Nogales y Tucson, es una de las áreas más peligrosas para los inmigrantes que intentan ingresar a Estados Unidos a pie y sin papeles. Pero debido al reforzamiento de las patrullas en las zonas urbanas, y el incremento en el número de personal fronterizo, el tráfico de migrantes se está concentrando precisamente en esta región.
El nuevo año fiscal en Estados Unidos comenzó el primero de octubre y ya se han reportado dos muertes en el desierto: una mujer y un hombre, ambos hallados en avanzado estado de descomposición, y en diferentes áreas.
El número exacto de muertos en la frontera difiere con la repartición que brinda los datos, lo que dificulta una estadística certera y veraz. A esto se suma que decenas de cuerpos nunca son reclamados. Y los prohibitivos costos de una autopsia no permiten seguir con el proceso de identificación de los restos, que en muchos casos, son enterrados en cementerios a la vera de un camino, en tumbas sin nombres.
La mayoría de las muertes son causadas por deshidratación e insolación, aunque se han reportado casos de ahogados, cuando los migrantes intentan vadear un rio o un canal mientras tratan de evadir a la Patrulla Fronteriza. Debido a lo desolado de la región, los cuerpos son hallados muchos días, inclusive semanas, después de ocurrir el deceso, por lo que su estado de descomposición es muy avanzado, lo que se convierte en otra barrera para su identificación.
Según la Cámara de Diputados de México, en los primeros seis meses del año murieron 275 mexicanos durante el intento de cruzar la frontera de Estados Unidos, una cifra nunca antes alcanzada en el primer semestre de cualquier año.
Consultado por Univision Online, el Consulado Mexicano en Tucson, Arizona, informó que desde el primero de enero de este año, y hasta el 27 de septiembre pasado, "existe un registro de 146 fallecidos -mexicanos y presuntamente mexicanos- en el intento por cruzar la frontera, dentro de nuestra circunscripción consular".
Alejandro Ramos Cardoso, Cónsul de Prensa y Asuntos Políticos en Tucson, añadió que el promedio de muertes en los últimos cinco años es de 137.

"Llevaban caminando dos días"

Jesús "Chuy" Rodriguez es el vocero del sector Tucson de la Patrulla Fronteriza. En diálogo con Univision Online, explicó que su repartición cubre unas 90 mil millas cuadradas de frontera, con 2,600 agentes.
"Los meses de septiembre a enero bajan un poco los arrestos, pero desde enero en adelante, aumenta el flujo. Más del 45 por ciento de las aprehensiones se realizan en Arizona. Y hacemos el 50 por ciento de todo el decomiso de droga en la frontera", dijo Rodriguez.
Con el aumento del flujo de inmigrantes por el desierto, vino el incremento de la violencia. "Antes, los coyotes y los narcos venían con pistolas. Ahora, desde el año pasado, vienen con armas largas. Están frustrados porque antes no podíamos patrullar, pero ahora con nuevos caminos y más personal, sí podemos".
Rodríguez, quien lleva doce años en la Patrulla Fronteriza, brindó los siguientes datos, correspondientes a su jurisdicción: Desde el 1 de octubre de 2006 y hasta el 31 de agosto de este año, se han reportado 186 muertes de inmigrantes en el desierto, más que el año anterior, durante el mismo período.
"Hay más de cuarenta millas después del cruce, en el área de Nogales y hasta Ajo. Y después, tienen de tres a cuatro días, hasta cinco, de caminar. Nosotros encontramos a diario gente que está deshidratada, a punto de morir. Hace unos días encontramos una pareja con una niña de 18 meses. Llevaban caminando dos días. Y había comenzado a llover. Me sentí muy mal".
Cuando un inmigrante es apresado en su intento por ingresar a Estados Unidos, es llevado a un centro de detención, donde le toman las huellas digitales para determinar si es un criminal o si ha sido deportado en el pasado. Quienes no tienen antecedentes, y son de México, reciben lo que se conoce como "salida voluntaria" y son regresados. El resto, es llevado delante de un juez de inmigración, quien determinará si es deportado o si califica para algún beneficio inmigratorio.
"La gente sigue viniendo. Y nosotros seguiremos haciendo nuestro trabajo", sentenció Rodríguez.
"Hay un Dios que nos guía"
Jorge Cornejo es un mexicano que vivió y trabajó en Estados Unidos haciendo de todo: vendió chicharrones, elotes y hasta fue albañil. Hasta que lo deportaron a México hace solo una semana.
Ahora se encuentra en Tijuana, desde donde piensa trasladarse a la zona de frontera con Arizona, e intentar el cruce de nuevo. "Yo tengo mucha fe en Dios. Así como me ayudó a pasar la primera vez, me va a ayudar ahora y a muchos de nosotros también" le dijo a Univision Online. "Voy a cruzar en cuanto sea posible".
Explicó que un "coyote" cuesta de $2,500 hasta $3,000, "según por donde quiera pasar. Si es por el cerro, es más baratito porque es más tiempo. Son unos $1,800, gasta $2,000. Es más peligroso por el cerro, caminando días completos y con sus noches".
¿Cómo es el cruce?
Hay que caminar dos noches y dos días, subidas y bajadas, con poquita agua y ya para llegar al levantón a Phoenix, uno casi que llega sin nada de agua ni de comida y todos cansados, fatigados con la caminada, desvelado porque uno no duerme bien. Hay víboras, coyotes, hay de esas arañas peludas y toda clase de insectos que pican. Se deshidrata uno porque luego hay que agarrar el desierto. Pero siempre hay un Dios que nos guía y nos da fuerzas para seguir adelante...porque la situacióm aquí en México está muy difícil.

"Hay mucha gente desaparecida"

"Los que nos llevan (por el desierto) nos dan unas latas de frijoles, unos garrafones de agua y una bolsita de pan blanco. Y ahí tiene uno que estar, chiquitiándose la comida para llegar. Lo engañan a uno también, nos dicen que son ocho o diez horas pero, pues, ya estando adentro, uno tiene que caminar, ya no se puede regresar. Yo no se por dónde regresar cuando estoy adentro, entonces hay que seguir por varios días hasta llegar al destino que ellos tienen. Hay mucha gente que se queda en el camino, que se pierde, hay mucha gente desaparecida".
¿No le dio miedo quedarse en el camino?
Fíjese que sí, pero la necesidad por darle algo mejor a mis hijos, no riquezas ni lujos sino una vida mejor a la que tuve, me quitó el miedo y me lo está quitando ahorita.
Mientras vivía en el Distrito Federal, Jorge sobrevivía como podía, vendiendo gelatinas, frutas, limpiando zapatos. Después se fue a Atizapan y Zaragoza. Y luego, a Estados Unidos, para mantener a su familia en México. Y ahora, tras ser deportado, lo intentará de nuevo, como tantos otros.
Más de 4,000 desaparecidos
Las redes solidarias que asisten a los inmigrantes en ambos lados de la frontera no dan abasto con el trabajo. Esmeralda Siu Márquez, coordinadora de la Coalición Pro Defensa del Inmigrante de Tijuana, habló con Univision Online y brindó detalles sobre las escalofriantes estadísticas en la frontera.
"Desde hace trece años, cuando comenzó el operativo Guardián, van más de 4,500 migrantes que han desaparecido en la frontera en el intento por cruzar. Lo que más nos preocupa son los no identificados porque tenemos derecho a que nuestros familiares nos encuentren. En California hay un panteón con miles de no identificados", dijo.
"Es muy preocupante y por eso hemos insistido ante las autoridades para que se haga un conteo adecuado. Las condiciones para cruzar son cada vez más difíciles, con todas las medidas de contención, sobre todo en Estados Unidos. Y de los riesgos mexicanos por parte de las bandas delictivas. Además, el clima influye mucho, las altas temperaturas lo hace más difícil y el cruce se orilla a las montañas, hacia el desierto, y allí, las cosas se complican".
"Si antes era más seguro pasar por las zonas urbanas, ahora es imposible. Entonces tienen que buscar el abismo de las montañas y el desierto", concluyó.
Más datos
Según la cancillería mexicana, el año pasado se registraron 425 personas muertas en toda la frontera, de las cuales, 130 no fueron identificadas.
En el año 2006, y según informes de la Patrulla Fronteriza, fueron detenidas un millón cien mil personas mientras intentaban ingresar sin papeles a Estados Unidos a lo largo de los 3,200 kilómetros de frontera con México. La repartición oficial señaló que esta cifra es menor que el año anterior. Y lo atribuyó al envío de los efectivos de la Guardia Nacional -6,000 en total-, al incremento del número de agentes fronterizos -unos 700- y a la puesta en funcionamiento de nuevas tecnologías.
No obstante, todo parece indicar que los migrantes seguirán viniendo. De una manera u otra. Y por un lugar u otro.
©Univision.com
Comentarios