Obama se arriesga al ponerse al frente del derrame de petróleo en el Golfo

Univision.com y Agencias | Jun 05, 2010 | 11:04 AM

La tercera visita

WASHINGTON, D.C - El presidente Barack Obama hace grandes esfuerzos para demostrar que es él, no la compañía British Petroleum, quien está a cargo de las tareas frente al derrame petrolero en el Golfo de México. Este sábado, el mandatario afirmó que apoyará a los residentes de la costa hasta que "logren recuperarse" del desastre.Parece ser efectivo. Pero si eso es buena política para el presidente, es otra cuestión.
Obama, quien visitó el golfo por tercera vez el viernes, criticó a BP por gastar dinero en publicidad para mejorar su imagen y pagar dividendos a sus accionistas en medio de semejante crisis.
Obama grabó su mensaje semanal de radio e internet desde la isla Grand Isle que visitó el viernes en su tercer viaje al golfo desde la explosión de una plataforma petrolera el 20 de abril que desató el derrame.El mandatario habló de las personas que conoció, un pescador llamado Floyd cuyos criaderos de almejas fueron destruidos por el crudo, y Terry, un pescador de camarón que está perdiendo ingresos porque se ha detenido la pesca.
"Estos tipos trabajan duro", dijo Obama. "Cumplen con sus responsabilidades, pero ahora, debido a una catástrofe creada por el hombre, de la que no tienen la culpa y está más allá de su control, su vida ha entrado en crisis"."Esto es totalmente injusto, está mal. A esos hombres y mujeres les digo lo que he afirmado desde el comienzo de este desastre: seguiré con la gente de la costa del Golfo de México hasta que logren recuperarse", dijo el presidente.Advertencias a BP
El mandatario llegó el viernes al Golfo de México y advirtió al grupo británico que no descuide las obligaciones con las víctimas del derrame petrolero, cuando la empresa prevé pagar miles de millones de dólares en dividendos a accionistas."Quiero que BP tenga la plena certeza de que tienen obligaciones morales y legales aquí en el golfo por los daños causados", dijo Obama. "Hemos designado a federales para que miren sobre el hombro de BP" y aseguren que cumplen con esas obligaciones.
"No me genera problemas que BP respete sus obligaciones legales (con sus accionistas), pero quiero que sepan que tienen obligaciones morales y legales aquí, en el Golfo", dijo el presidente, quien afirmó que no quería que la compañía "escatime su ayuda a las pequeñas empresas" afectadas por la contaminación.Cuanto mayor la responsabilidad que asume el presidente, mayor es su vulnerabilidad ante las críticas si las cosas andan mal. Y en materia del derrame, es muy poco lo que puede andar bien.Una vez taponado el derrame, cosa que en el mejor de los casos no sucederá antes de agosto, el petróleo seguirá ahí durante meses o años. El peligro para Obama es quedar tan empetrolado como el ecosistema del golfo.

Las consecuencias políticas

"Para él tiene consecuencias políticas espantosas en el corto plazo", dijo Stephen Hess, del centro de investigaciones Brookings Institution. "¿Por qué? Porque la regla empírica en política presidencial es que el presidente tiene el mérito de todo lo que anda bien y la culpa de todo lo que anda mal. Y esto es algo grande y muy malo".Con todo, Obama no tenía alternativa, porque los estadounidenses exigen a sus líderes que tomen el mando en tiempos de crisis. Cuando la compañía BP se mostró torpe e indigna de confianza, Obama tuvo que desplazarla ostensiblemente.En un panorama ideal, se quedará con el mérito de haber tomado el control, en tanto BP será el blanco de la furia. Obama mismo ha dicho que la historia demostrará que tomó medidas acertadas. Pero nada está asegurado."Se puede escribir una de dos historias: está haciendo demasiado o no está haciendo lo suficiente", dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, a la AP. Dada la posibilidad de elegir, la mejor alternativa es la primera, añadió.Las malas noticias no siempre perjudican a los presidentes. Véanse, si no, la respuesta de George W. Bush a los ataques del 11 de septiembre, la de Bill Clinton a la bomba en Oklahoma City o la de Ronald Reagan al desastre del transbordador espacial Challenger. En todos los casos, la nación se unió detrás del presidente frente al desastre.La historia hablaObama, con su actitud serena y cauta, no ha establecido el vínculo emocional con el pueblo que lograron algunos de sus predecesores en tiempos malos. Pero a diferencia de desastres anteriores, el derrame no tiene un final concreto. En ese sentido, es más afin a la crisis de los rehenes que paralizó la presidencia de Jimmy Carter que al huracán Katrina.En el caso de los rehenes, no cabía duda sobre quién era el responsable de resolverla. El presidente no cumplió, ya que la crisis de arrastró durante 444 días, y esa fue una de las causas de su derrota al aspirar a la reelección. Obama está en la cuerda floja: tiene que encabezar la respuesta al derrame, pero no hasta el punto de quedar tan absorbido por ella que el resto de su agenda queda paralizada y se lo responsabiliza personalmente por cada tropiezo.En definitiva, todo dependerá del resultado final. Su gran esperanza es que el público le dé las máximas calificaciones por el esfuerzo realizado, pero sin olvidar, como Obama le recuerda constantemente, que la culpa es de BP.Siguen los esfuerzos"Cuando el derrame y la respuesta inmediata se estabilicen, Bob Dudley, director gerente de la filial estadounidense de la petrolera británica, liderará este equipo para atender asuntos a largo plazo", dijo el portavoz de BP Robert Wine.BP logró colocar el jueves un dispositivo -similar a un embudo- sobre la fuga de crudo (a 1.6 kilómetros bajo el nivel del mar) que captura unos mil barriles de petróleo (160,000 litros) al día, cuando se estima que la fuga es entre dos y tres millones de litros diarios.Thad Allen reconoció que "el movimiento es lento, de alrededor de 1,000 barriles diarios en este momento".Explicó que el dispositivo tiene cuatro válvulas que se van cerrando lentamente para evitar la formación de hidratos gaseosos, similares a los cristales de hielo, que hicieron fracasar un intento previo para contener el derrame."Aún si (el sistema) es exitoso, esto es solo temporal y un arreglo parcial, por lo que debemos continuar con operativos de respuesta agresivos en la fuente (de la fuga), en la superficie y a lo largo de la costa", afirmó Allen.

Las acciones de Obama

Obama informó asimismo que ha convocado a científicos y expertos alrededor de todo el mundo para solicitar su colaboración, y que mil 900 barcos asisten en las labores de limpieza.“También hemos ordenado a BP que pague las demandas que enfrenta por daños económicos, y nos aseguraremos que sufrague cada centavo que deba a la gente de la costa del Golfo de México”, expresó el mandatario.Obama manifestó también que agencias del gobierno federal han aprobado préstamos a pequeños negocios y han permitido que se difieran pagos de deuda existente.Obama aseguró que han hecho revisiones de emergencia de los procedimientos y que han elaborado estándares mucho más agresivos para la perforación petrolera en el Océano.“Si las leyes son inadecuadas, serán cambiadas. Si escaseaba la supervisión, será reforzada. Si las leyes fueron violadas, llevaremos a los responsables a la justicia”, enfatizó.El mandatario aseveró también que pese a que aparentemente BP ha podido ya controlar el derrame de petróleo, el gobierno federal está preparado para enfrentar la peor de las situaciones.BP se defiendeLa empresa British Petroleum (BP) informó este sábado que ha recogido más de 1,800 barriles de crudo desde que colocó una tapa en un pozo submarino que ha estado vertiendo el hidrocarburo en aguas del Golfo de México, tras la explosión de una plataforma el pasado 20 de abril.BP indicó en su sitio en Internet que en las primeras 12 horas desde que se colocó la tapa sobre el pozo se habían recogido unos 285,000 litros de petróleo, una porción ínfima comparada con los más de 3 millones de litros que, según las autoridades federales, manan día a día en las aguas del Golfo de México.BP añadió que durante el fin de semana cerrará cuatro aberturas en la tapa de contención por las cuales sigue escapando crudo hacia el mar.

El rostro de la tragedia

Las imágenes son difíciles de observar hasta para los profesionales. Gaviotas que graznan cubiertas en crudo. Pelícanos marrones, por lo general aves majestuosas, con espesas gotas oscuras que caen de sus picos. Ojos grandes que permanecen abiertos entre las plumas empetroladas."Me llegan, es una imagen esencialmente triste", dijo Nils Warnock, un especialista en rescate de vida silvestre. "Ves a un pájaro totalmente cubierto en petróleo y lo único que puedes ver son esos ojos que te observan, pestañeando. Tendrías que estar muy curtido para que esa imagen no te afecte".Warnock ni siquiera vio a las aves en persona, ya que está en California. Pero las fotografías igual lo afectaron. Ha rescatado pájaros empetrolados desde 1985 y aún así, se conmueve cuando habla de estas aves a miles de kilómetros de distancia.Cuando los grupos ambientalistas buscan apoyo emocional y financiero de la población, usan imágenes de animales indefensos capaces de conmover. Mientras BP aún intenta frenar el derrame de crudo en el Golfo de México, los ojos tristes de las aves dominan las portadas de periódicos de todo Estados Unidos."El pelícano se ha convertido en la imagen de esto en la que más atrapa a la gente", dijo Melanie Driscoll, ambientalista de la Sociedad Nacional Audubon. "El pájaro es el símbolo. Son visibles, son carismáticos".Tragedia invisibleLas aves parecen congeladas en petróleo, un reflejo de lo que en verdad padecen.Un pájaro empetrolado puede morir de frío o de calor, porque el petróleo impide la acción de los aceites naturales que lo mantienen impermeable. Por lo tanto, su piel delicada se ve expuesta a temperaturas extremas. Aún en las aguas templadas del Golfo, pueden morir de hipotermia, dijo Ken Rosenberg, director de ciencias de la conservación en el Laboratorio Cornell de Ornitología. También se pueden ahogar."Si ves pájaros empetrolados, podemos estimar que están sucediendo muchas muertes", dijo Rosenberg. "Son literalmente un indicador de lo que pasa en el ecosistema entero".Algunas especies, sobre todo las que se refugian en los pantanos, como el rascón picudo, el gorrión costero y el pato tejano, no saldrán en estas fotos. Simplemente, morirán sin que nadie las vea, dijo Driscoll."Esos pájaros no tendrán su homenaje", dijo. "Sólo desaparecerán. Es una tragedia invisible".
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