La reforma migratoria todavía no tiene fecha en el Congreso de Estados Unidos

Univision.com* | Sep 08, 2009 | 2:23 PM

Futuro poco claro

Septiembre comenzó con dudas para millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. Se creía que el martes 8 el Senado recibiría un proyecto de reforma migratoria con una vía de legalización, pero el plan está retrasado y todavía no hay fecha probable. "No está bien cocido", dijo a Univision.com Eliseo Medina, Vicepresidente del Sindicato de Trabajadores de Empleados y Servicios (SEIU), quien ha participado en reuniones organizadas por el equipo del senador Charles Schumer (demócrata de Nueva York), quien preside el Subcomité de Inmigración del Senado. "La reforma de salud postergó los planes originales, que era a comienzos de septiembre. Y también su aprobación".
En julio se conoció que Schumer entregaría un borrador de reforma migratoria basado en un fuerte componente de seguridad nacional y que incluiría, después de cerrar las fronteras al tráfico de indocumentados, un camino a la residencia para aquellos extranjeros sin papeles que, entre otros requisitos, carecieran de antecedentes criminales.
Ese era, por lo menos hasta mediados de agosto, el plan que también comparte la Casa Blanca. Pero el panorama cambió a causa de la demora en el debate y aprobación de la reforma de salud del presidente Barack Obama."Ellos -el equipo de Schumer- están esperando un poco porque quieren conseguir a un senador republicano que co-patrocine el proyecto de ley", dijo a Univision.com José Parra, vocero del líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid (demócrata de Nevada). "Quieren que sea un a propuesta bipartidista", agregó.
Según el portavoz hispano, por ahora "no hay ninguno todavía" (nombres confirmados), se están barajando algunas probabilidades "pero no hay nada en concreto".Batalla de 4 añosEl debate de la reforma migratoria arrancó el último trimestre de 2005. Una versión aprobada por la Cámara de Representantes el 16 de diciembre de ese año, entre otras disposiciones, cerró el paso a la legalización de los 12 millones de indocumentados, criminalizó la estadía ilegal, ordenó la construcción de muros, redadas y encarcelamiento de extranjeros sin papeles así como deportaciones aceleradas y masivas.
El senado respondió con un plan amplio que rechazó criminalizar la estadía ilegal y dispuso una vía de legalización programada para unos 9 millones de indocumentados que, entre otros requisitos, carecieran de antecedentes criminales, pagaran impuestos y llevaran tiempo en Estados Unidos.Ambas versiones debían ser armonizadas por el Comité de Conferencia, pero la instancia fue detenida por el entonces liderazgo republicado que adujo razones de seguridad nacional. La decisión causó el rechazo de la totalidad de organizaciones que velan por los derechos de los inmigrantes, entre ellos el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) y la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), la mayor organización sindical del país.¿Lograrán los demócratas el respaldo republicano para aprobar la reforma migratoria en 2010?

"Cierto optimismo"

Entre marzo y mayo de 2007 se registró un segundo debate, parecido al ocurrido el año anterior, pero el intento falló por las mismas razones: falta de respaldo bipartidista. A diferencia de aquella discusión, en 2009 las cosas pudieran ser diferentes si el proyecto de Schumer lleva el patrocinio de uno o más legisladores republicanos. "Según el tono", dijo Parra, "hay cierto optimismo", pero anticipó que por el momento "no se avecina ninguna fecha en el horizonte. Esperamos que en las próximas semanas se presente".De acuerdo con la agenda del Senado, antes que inicie el debate de la reforma migratoria primero deberá evacuarse la reforma de salud entregada por Obama el 5 de marzo. Y luego vendrán los debates de la reforma del Medio Ambiente y la reforma energética, temas que podrían dilatar tiempo en ambas cámaras del legislativo.Algunos detallesPor ese motivo no hay fecha. Pero si hay indicios de cómo será el borrador de Schumer.Durante una reunión celebrada a finales de agosto en la Casa Blanca entre la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y representantes de grupos proinmigrantes, el gobierno reiteró su posición a políticas adoptadas durante la administración del ex presidente George W. Bush, entre ellas el sistema de verificación de empleo (E-Verify), las redadas y el encarcelamiento de extranjeros sin estatus legal de permanencia y/o con antecedentes criminales.A las reiteraciones de la Administración de Obama se suman una serie de ideas expresadas por Schumer y publicadas en su página digital, donde se muestran "detalles" de lo que podría ser el proyecto.Condiciones rígidasEl legislador demócrata -figura clave en el Senado y que decidirá si hay o no debate- quiere que primero se establezca como prioridad el combate a la inmigración ilegal, que incluya mejoras al E-Verify y fuertes sanciones a empleadores que contraten a sabiendas inmigrantes indocumentados.Schumer exige un sistema que permita detectar de inmediato los números de Seguro Social robados o papeles falsos para trabajar en Estados Unidos, y luego establece como segunda prioridad el freno a la inmigración ilegal y luego la reunificación familiar.Señala que al reducir drásticamente la inmigración ilegal, se creará espacio para la inmigración familiar y el empleo basado en la inmigración documentada legal, y recomienda mejorar las ofertas de empleo para los trabajadores extranjeros más preparados y brillantes.

Antes del debate

Según Schumer, durante el debate de la reforma migratoria hay que convencer al pueblo estadounidense de que el problema de la inmigración indocumentada se viene combatiendo desde 2005 y que no se trata de un asunto que comenzará a ser debatido cuando se aprueben los cambios a la ley de inmigración."No está bien utilizar el término 'trabajadores indocumentados'", apuntó. Dice que este tipo de definición transmite al pueblo estadounidense un mensaje de que no se toma en serio la lucha contra la inmigración ilegal."El pueblo estadounidense se opone abrumadoramente a los trabajadores indocumentados", subrayó Schumer. "El pueblo estadounidense quiere que su gobierno tome en serio la protección del público, haga cumplir el imperio de la ley y la creación de un sistema racional de inmigración legal, que aporte y no reaccione frente a las deficiencias del sistema imperante".Cuotas y multasEs quizás uno de los temas más delicados del proyecto de reforma migratoria. ¿Quiénes califican y quienes no? Schumer ha mencionado multas, "una especie de acuerdo para que el indocumentado pague su deuda con la sociedad por haber permanecido ilegal en el país".Pero no ha dicho cuánto.  En junio, una fuente del Senado consultada por Univision.com precisó que el tema se estaba debatiendo pero que no había nada en concreto.Sin embargo, reconoció que los indocumentados con faltas graves "es difícil que califiquen" para la obtención de la green card, y que algunos con faltas leves tendrían que pagar para limpiar sus culpas. Algo así como una reforma "sólo para santos".En el fracasado debate migratorio de 2007 se habló de multas de hasta $13,500 por cada indocumentado, más los costos del servicio de inmigración y los honorarios de los abogados que lo ayuden durante el proceso hasta conseguir la Tarjeta Verde.La cuota, según analistas, sentó un precedente y es probable que se mantenga porque contó con el respaldo de ambos partidos. Y a esa cantidad es muy probable que se agreguen "multas" para limpiar faltas pequeñas o menos graves que puedan existir en el récord criminal o penal de un indocumentado.Con tanto camino todavía por andar, quizás tenga lógica el retraso del debate de la reforma migratoria. Sin apoyo bipartidista, es poco probable que el Senado y la Cámara de Representantes aprueben un proyecto que sacará de las sombras a 12 millones que en un futuro cercano tendrán voz y voto en Estados Unidos.
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