Lenguas indígenas en peligro

EFE | Feb 09, 2006 | 5:04 PM

La erosión del panorama lingüístico

MÉXICO - Unas veinticinco lenguas originarias de México, de las 150 existentes,  se encuentran en peligro de extinción pese al programa de recuperación lingüística puesto en marcha por las autoridades que ha permitido desarrollar gramáticas para un total de 44 lenguas.
Para prevenir la erosión del panorama lingüístico en el país, donde hay unas 150 lenguas indígenas, el gobierno mexicano creó en enero de 2005 el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), dos años después de que el congreso aprobara la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas.
Fernando Nava, director del INALI, reconoció que hace treinta años era impensable que existiera un instituto como el que ahora dirige porque existía "una situación histórica de mucha marginación y desconocimiento de esta parte de la realidad nacional".
En la actualidad, afirma, existen sectores indígenas con otra conciencia, específicamente "población joven con preocupaciones sobre su lengua, su preservación y desarrollo", los cuales se han convertido en sus principales aliados.El trabajo independiente de expertos, lingüistas y universidades extranjeras y locales ha sido otro apoyo más para esta causa, y entre otras cosas ha permitido el desarrollo de gramáticas para 44 lenguas nativas.
A pesar del gran número de indígenas, 13,2 millones de los 106 millones de habitantes, veinticinco lenguas corren el riesgo de perderse para siempre porque su número de hablantes decrece cada año.
Así se tienen registrados 141 hablantes de pápago y 458 hablantes de seri (ambos en Sonora), 201 de lengua paipai, 243 de kumiai y 52 hablantes de kiliwa (en Baja California); y 635 de lacandón (Chiapas), que lo usan en su mayoría de forma no fluida.
Entre las acciones del INALI para evitar el deterioro de estos idiomas está el Encuentro sobre Lenguas Indígenas en Riesgo de Desaparición (LIRD), que celebró su segunda edición el pasado diciembre en la ciudad de Puebla (centro).Al evento asistieron representantes de los pueblos kumyay, cuicateco, paipai, popoloca, pima, tlahuica y matlatzinca, cuyas lenguas se consideran en riesgo, y se presentaron experiencias de hablantes de lengua wixárika, p'urhepecha, totonaco, huave, náhuatl, zapoteco y chatino, que han realizado acciones para el desarrollo y fortalecimiento de sus lenguas.
Junto a estas actuaciones, el gobierno fomenta la formación de profesores bilingües y la creación de material pedagógico para que existan espacios educativos para el uso de idiomas indígenas como primera lengua.

Aislamiento cultural

Lo que se busca, según Nava, es vincular la identidad de los pueblos indígenas con el mantenimiento y rescate de sus lenguas, y motivar su participación en el diseño de planes para revitalizarlas.
Hay sectores del país donde se ha ido perdiendo la lengua por efecto de la migración hacia EU, que cada año lleva a unos 400 mil mexicanos a cruzar la frontera ilegalmente, y por desplazamientos internos de población en México que disgregan a las comunidades.
Las lenguas originarias del norte del país, especialmente en aquellas zonas limítrofes con Estados Unidos, son las más afectadas por este problema, como la lengua kiliwa de Baja California que tiene sólo cinco hablantes fluidos.
"Sería lamentable no solo para la nación sino para toda la sociedad mundial la pérdida de las lenguas, en cuanto que son un patrimonio y una experiencia humana específica", considera Nava, que organiza actualmente foros de diagnóstico, para que especialistas locales evalúen líneas de acción y desarrollen una cartografía lingüística que refleje la realidad de la diversidad idiomática.
El INALI está elaborando 150 mapas que a cierto detalle presentan los asentamientos históricos de hablantes y el comportamiento de los usuarios de las lenguas.

Entre el rezago

"Sorprende a algunos investigadores ver que en algunas localidades es muy alto el porcentaje de usuarios de la lengua, por ejemplo, el censo nacional del año 2000 reporta cerca de un millón y medio de hablantes de náhuatl, y existen municipios donde el 100 por ciento de la población habla el idioma", subraya Nava.
Los datos de las autoridades muestran que el maya yucateco, que contabiliza cerca de 800 mil hablantes, el náhuatl, el huichol y el tarahumara son las lenguas más vitales del país, y que en algunas zonas en las que se utilizan hasta los alcaldes dirigen discursos a la población en su idioma nativo.
Nava afirma que lo más importante es "cambiar la actitud" de las personas frente a las lenguas indígenas, pero que hay que empezar con acciones puntuales como la de hacer regular el que los hablantes de lengua indígena involucrados en un proceso judicial tengan el derecho cumplido de recibir la asistencia de un intérprete.
"Tenemos un panorama donde hay avances, pero otros lugares donde tenemos que trabajar para que el cuidado de las lenguas no sea una excepción sino una constante", concluye el especialista.
Para casos como el de Manuel e Isidro, dos octogenarios que son los últimos hablantes fluidos de ayapaneco en la región mexicana de Tabasco quizá la suerte está echada.
Sin embargo, el INALI busca por el momento afianzar un vínculo con los ancianos y su círculo familiar y social, para evaluar qué tipo de acciones emprende para documentar una herencia cultural que desfallece en el cuerpo ajado de estos dos veteranos y muchos otros en los desiertos, ciudades y selvas mexicanas.
©EFE
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