Los Zetas, exportan su modelo de terror

AFP | May 16, 2011 | 9:29 PM

Extienden tentáculos

MÉXICO - La matanza de 29 personas en una finca del norte de Guatemala fue atribuida a Los Zetas, grupo creado por ex militares mexicanos que desertaron para trabajar con los carteles pero que ahora, según expertos, se ha convertido en una peligrosa milicia con tentáculos en varios países.
La presencia de Los Zetas ha sido documentada por autoridades desde Texas (sur de Estados Unidos), hasta Venezuela, donde el gobierno venezolano reveló en marzo la extradición a Estados Unidos del colombiano Luis Tello y su esposa, considerados enlaces de la organización.
Pero se considera que su baluarte son los estados del noreste mexicano, donde han sido acusados de masacres de cientos de migrantes.
Secuestro de inmigrantes
En abril las autoridades descubrieron 183 cadáveres en 40 fosas clandestinas en un poblado del estado de Tamaulipas, a 160 km de la frontera con Estados Unidos. Según autoridades, Los Zetas secuestraban a pasajeros de autobuses para extorsionarlos o pedir rescate. Cuando no obtenían dinero, los mataban.
El grupo fue reclutado originalmente por el entonces teniente Arturo Guzmán (alias Z-1, por su código militar) entre miembros de las fuerzas especiales del Ejército mexicano, para conformar los anillos de seguridad de Osiel Cárdenas Guillén, capo del cártel del Golfo.
Alianza disuelta
Pero tras la muerte de Guzmán, la detención de Cárdenas Guillén y su extradición a Estados Unidos, donde fue condenado a comienzos de 2010, las disputas internas llevaron a Los Zetas a separarse del cártel del Golfo.
Eduardo Pequeño, jefe de lucha antidrogas de la Secretaría de Seguridad de México, dijo el año pasado que informes de inteligencia señalaban que el cártel del Golfo había buscado alianzas con otros carteles, para deshacerse de Los Zetas, ante su creciente poderío.
Cártel en Guatemala
En 2008, según un expediente de la procuraduría mexicana, Flavio Méndez ('El Amarillo') capturado en enero pasado, fue enviado por Los Zetas para expandir sus negocios en Guatemala.
Los Zetas, que tienen una fuerte presencia sobre la costa del Golfo de México (este), han buscado en los últimos años abrirse campo en el oceáno Pacífico, por donde se mueve ahora la mayor parte de los cargamentos de la droga.
"Las mayores rutas del narcotráfico pasan por el oceáno Pacífico y Los Zetas lo saben", señaló Raúl Benítez, investigador en temas de seguridad de la Universidad Autónoma de México y director del centro de Seguridad con Democracia (Casede).
En Guatemala, Los Zetas operan principalmente en departamento del norte del país, fronterizo con México, como Petén y Alta Verapaz. En diciembre, el gobierno guatemalteco declaró el estado de excepción para desplegar tropas militares en esa región donde 18 presuntos miembros del grupo fueron detenidos.
Centro de operaciones
Según el gobierno guatemalteco ese país se ha convertido en un centro de operaciones de Los Zetas, que reclutaron a decenas de Kaibiles, miembros de un grupo de comandos del ejército entrenados por Estados Unidos y a quienes pagan 5.000 dólares mensuales.
La presencia de Los Zetas se ha extendido por otros países centroamericanos.
En junio, Nicaragua decomisó un arsenal cerca a Managua a presuntos miembros de la banda mientras que el presidente salvadoreño Mauricio Funes, aseguró en abril de 2010 que su gobierno seguía la pista a sicarios Los Zetas que entraron en ese país para "exploración" de alianzas con líderes de las Maras.
En febrero de ese mismo año, un tribunal de Texas condenó a varias empresas por comprar petróleo robado en México por Los Zetas.
Las características de la masacre de los campesinos en Guatemala, que fueron decapitados, se corresponde plenamente con terroríficas narraciones que hacen migrantes que han sido secuestrados en México por Los Zetas.
Según un campesino ecuatoriano que sobrevivió a la masacre de 72 personas en agosto en Tamaulipas, Los Zetas se enseñaron con algunas víctimas, a quienes iban cercenando por partes, violaron a las mujeres y sometieron a torturas a algunas madres frente a sus hijos.
©AFP
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