El Chapo, el más buscado

EFE | Jan 18, 2007 | 4:00 PM

¿Complicidad con autoridades?

CIUDAD DE MÉXICO  - El capo mexicano Joaquín "Chapo" Guzmán se ha librado de las emboscadas de sus enemigos y seis años después de evadirse de prisión se ha convertido en el narcotraficante más peligroso de México, cuya policía no consigue dar con su paradero.
Algunos analistas creen que Guzmán sigue escapado porque cuenta con complicidades en medios policiales y otros que su capacidad como fugitivo hace imposible localizarle, pese a los cinco millones de dólares ofrecidos por Estados Unidos por datos que lleven a él.
Guzmán realizó una fuga de película el 19 de enero de 2001, cuando escapó de la prisión de alta seguridad de Puente Grande, en el estado de Jalisco, y desde entonces es un quebradero de cabeza para autoridades y bandas enemigas.
Escondido dentro de un carrito de lavandería, en el que pasó de su celda por el comedor a la propia sección de lavandería, hasta el departamento de mantenimiento, el capo salió de la prisión metido entre la ropa sucia que llevaba un camión y, ya fuera, huyó en un auto que le esperaba.
Desde entonces, se ha fortalecido y ha llegado a ser el narcotraficante "más peligroso" del país, dijo a Efe el analista José Reveles.
La violencia en los estados de Michoacán y Guerrero, con cientos de muertos, algunos de ellos decapitados, se debe a que este jefe mafioso disputa esas plazas a bandas rivales que han operado allí antes que él, según el experto.
"Todos los casos de ejecuciones al estilo del narcotráfico" que ha habido en los últimos años en México "tienen que ver con la lucha de 'Chapo' con otros carteles -el del Golfo o el de Tijuana- por controlar el tráfico de drogas", afirmó Jorge Luis Sierra, otro especialista en temas de seguridad.
Entretanto, Guzmán continúa desaparecido para las autoridades, que no consiguen atraparle.
Estados Unidos ha ofrecido cinco millones de dólares de recompensa a quien dé información que conduzca a la captura de Guzmán, un cincuentón originario del estado de Sinaloa, considerado cuna de cabecillas del narcotráfico.
Según apuntan varias hipótesis, "El Chapo" está en territorio mexicano, y, según otras suposiciones que concretan más, está en su pueblo, La Tuna, en Badiraguato, aunque su capacidad como fugitivo hace imposible localizarle.

El narco más buscado por EU

En 2005, el entonces subprocurador de Investigación en Delincuencia Organizada de México, José Luis Santiago Vasconcelos, lo definió como "uno de los sujetos más inteligentes" a los que la Fiscalía se ha enfrentado, que no se expone y se esconde siempre "en lo más recóndito de la sierra", donde le protegen grupos de pobladores "que lo tienen como un héroe".
Sin embargo, hace unos meses, el fiscal del gobierno anterior, Daniel Cabeza de Vaca, puso en duda la capacidad operativa de "Chapo".
Otros estudiosos, como Jorge Fernández Menéndez, apuntan a que se trata de uno de los hombres más importantes dentro de su cártel, pero no es quien opera directamente.
Si "El Chapo" cayese -cosa que en opinión de muchos sólo podría ocurrir si fuera traicionado por alguno de sus hombres-, sería rápidamente sustituido por otro, consideran los expertos.
Para Fernández Menéndez la banda narcotraficante de "El Chapo" se parece más a un "holding" de estructura horizontal que a un cártel tradicional, donde Guzmán y otros capos compinches, como Nacho Coronel, Juan José Esparragoza "El Azul" o Los Beltrán-Leyva, actúan como socios y no de manera jerarquizada.
A pesar de todo, "Chapo" Guzmán se ha vuelto cada vez más peligroso por varios motivos, entre los que el especialista Sierra destaca su capacidad de "burlar" la vigilancia federal, sus armas, y especialmente su "impunidad" por la protección que, a su juicio, le dan "autoridades civiles, policiales y judiciales".
Reveles coincidió con Sierra en indicar que este narcotraficante "con fama de muy violento", cuenta con "la complicidad de algunas autoridades", ya que, "de otro modo, no estaría operando" impunemente.
Sierra va más lejos y afirma que la "incapacidad policial para atraparle" es una muestra de que la policía estatal y federal mexicana "está corrompida y penetrada por el narcotráfico", y, de igual modo, no descartó que lo mismo ocurra en el Ejército del país.
©EFE
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