El Airbus 380, un gigante en los cielos

EFE | Jul 24, 2004 | 12:00 AM

Codiciado por las aerolíneas

FARNBOROUGH, Inglaterra - La feria aeronáutica de Farnborough, la más importante del sector árero en unión del salón de Le Bourget (Francia) - ha confirmado que el Airbus A-380, el gigante de los aires que entrará en servicio en 2006, es el objeto de deseo de las grandes aerolíneas internacionales.
Si para Humphrey Bogart "El Halcón Maltés" estaba hecho del material de los sueños, este pájaro de metal es una fantasía convertida en realidad.
Así, tanto en la ficción como en la realidad, un ingenio volador ha sido capaz de suscitar el deseo de muchos, como las diversas compañías aéreas que quieren adquirir el avión de pasajeros más grande de todos los tiempos, con una capacidad máxima de hasta 800 pasajeros, aunque su configuración normal será para 550 en las tres clases habituales, lujo, negocios y turista.
No es ningún secreto que desde hace tiempo, la otrora todopoderosa fábrica de aviones Boeing ve cómo se acerca la hora de ser desplazada del primer puesto en la supremacía aérea comercial, pues el Jumbo 747, que comenzó a operar en 1970, tiene los días contados tras una carrera comercial plena de éxitos.
Su claro sustituto es el Airbus A-380, un avión destinado a satisfacer las necesidades del mercado del aerotransporte que se hace cada vez más multitudinario por vía del abaratamiento de tarifas.
Boeing pierde su supremacía
En el presente y para el futuro inmediato, el "Superjumbo" A-380 es la propuesta de Airbus, un avión con capacidad para 555 pasajeros en su modelo estándar y hasta 800 en máximo aprovechamiento.
Mientras, Boeing recurre al 7E7 Dreamliner, un avión de alcance medio capaz de albergar entre 200 y 250 pasajeros, que ha quedado relegado a un segundo plano en las peticiones en firme realizadas por diversas líneas aéreas.
Durante la primera parte del actual ejercicio, el grupo europeo Airbus, compuesto en un 20 por ciento por el grupo británico BAE Systems y en un 80 por ciento por la Sociedad Europea Aeroespacial y de Defensa (EADS), recibió un total de 104 pedidos en firme frente a los 75 que logró Boeing.
En el caso de Airbus, el primer avión producido será entregado a Singapore Airlines, a la que seguirán Emirates Airlines, Air France, Qantas, Virgin Atlantic, Korean Air, Qatar Airways y ILFC, entre otras.
Se espera que las aerolíneas chinas les den uso a pleno rendimiento para los Juegos Olímpicos de 2008, que se celebrarán en Pekín, e incluso antes, con los distintivos de de la aerolínea China Southern, que quiere anticiparse en un gesto comercial, pero también político.
A pesar de que tanto Boeing como Airbus manejan conceptos diferentes a la hora de interpretar el mercado (Boeing apuesta por un futuro de viajes sin escala que requerirán una mayor frecuencia de vuelos, mientras que Airbus apuesta por un futuro de grandes masas de viajeros que se desplacen entre grandes ciudades).
Lo cierto es que la Boeing ha sido radicalmente desplazada de su tradicional Jumbo 747-400, aparato reconocido hasta ahora  como el más grande del mundo, en cuanto a pasajeros se refiere, con 460 plazas.

El A-380, un palacio volante

El Airbus A-380 será el mayor avión comercial de pasajeros de la historia. Será ensamblado en una nueva planta de Airbus en Toulouse, inaugurada en mayo de 2004.
La aeronave tendrá capacidad para 555 pasajeros en su versión estándar y hasta 800 con todos los asientos en clase turista. Tendrá dos pisos a todo lo largo, cada uno con dos pasillos, que se conectarán entre sí por dos grandes escaleras.
Para reducir el peso del avión se ha decidido construir toda su parte trasera con un compuesto de fibra de carbono, material mucho más ligero que el aluminio.
La nueva fábrica, construida en dos años en un área industrial de 220 hectáreas junto al aeropuerto de la ciudad, estará dedicada expresamente al A-380.
Su hangar central tiene 490 metros de largo, 250 de ancho y 46 de alto, y en su construcción se utilizaron 36 mil toneladas de acero. A la planta de ensamblaje de Toulouse llegarán elementos y piezas de 16 fábricas de Airbus en Alemania, Francia, Reino Unido y España.
Con una inversión superior a los 10 mil millones de euros, su entrada en servicio está prevista para el segundo trimestre de 2006 y entrará a competir directamente con el Boeing 747.
El primer vuelo será en el 2005 y las primeras unidades se entregarán a las aerolíneas a partir del 2006. Airbus cuenta ya con pedidos para construir más de 100 aviones A-380 (a Junio 2004), con un precio inicial de 300 millones de euros cada uno, aunque las aerolíneas habitualmente reciben buenos descuentos según sus pedidos.
Es auténtico palacio volante es también un exponente de la última tecnología aeronáutica, pues su rendimiento energético se traduce en un costo por asiento un 15 por ciento menor que el del Jumbo 747-400 y requerirá sólo pequeñas modificaciones en las instalaciones aeroportuarias actuales para sus operaciones.
Además, la utilización de una aviónica (instrumentación y mandos) igual al de otros modelos de Airbús, desde el pequeño A-319 hasta el A-340-600 (380 pasajeros), permitirá que la adaptación de las tripulaciones al nuevo modelo sea muy sencilla.

Grande, pero no como el Antonov 225

A pesar de que será el avión de pasajeros más grande, el Airbus-380 no es la mayor aeronave del mundo.
Todavía le hace sombra el gigantesco carguero Antonov 225, fabricado en Ucrania, que tiene una envergadura alar de 88.4 metros por 79.80 del Airbus, y nada menos que 32 ruedas en su tren de aterrizaje, necesarias para soportar las enormes proporciones del aparato y su peso, cerca de 600 toneladas.
Mide 84 metros de longitud (11 más que el A-380), su doble cola tiene 18.2 metros de altura además de una capacidad de carga de 250 toneladas.
Tan sólo hay dos aparatos de este tipo en funcionamiento en todo el mundo.Derivado del Antonov-124 posee un fuselaje más largo, y unas alas de las que cuelgan seis propulsores Progress.
Fue bautizado con el nombre de Mriya, aunque la OTAN le dio el nombre de Cossa. Sobre el fuselaje se aprecian  dos protuberancias paralelas, que están destinadas a ser soporte de cargas externas de gran volumen.
La cola del avión es distinta de la del Antonov-124, pues tiene una doble deriva, diseñada para evitar  las turbulencias de las cargas exteriores.
El enorme avión Mriya, diseñado para transportar la lanzadera espacial soviética Buran, está pensado para realizar labores de transporte de cargas durante su vida útil, y en momentos puntuales como trasbordador de vehículos recuperables, formando parte del programa espacial ruso.

El padre del Antonov 225

Oleg Konstantinovitch Antonov, nacido en 1905, diseñó numerosos planeadores deportivos y hasta un carro de combate volante que podía ser remolcado, siguiendo a los aviones de las tropas paracaidistas.
Sin embargo, ha pasado a la historia por crear los transportes más grandes de la historia de la URSS. Su avión más popular fue el Antonov-2, un biplano capaz de transportar 12 pasajeros del que se fabricaron más de 18 mil unidades desde su creación en 1947.
A principio de los 80 Antonov creo un enorme carguero, el mayor de su clase, destinado a las fuerzas armadas de la Unión Soviética y bautizado como An-124 Ruslan.
Con sus cuatro reactores Progress D-18T que proporcionan un empuje de 229 toneladas, le permiten volar a 900km/h a una altitud de 11 mil, metros llevando todo tipo de carga hasta 150 t a distancias entre 4 mil y 5 mil km,  algo superior al Lockheed C-5 Galaxy de Estados Unidos.
El avión fue aceptado por el ejército soviético y operado por Aeroflot, compañía aérea rusa. A finales de los años 80,  el ingeniero Piotr Vassilievich Balabuev que sucedió a Antonov a la muerte de éste, decidió seguir adelante por sus propios medios.
De sus iniciativas surgió en el año 1988 el Antonov 225, modelo de avión inspirado en el Antonov 124.

Transporte en un mundo globalizado

Visto en perspectiva, la idea de las dimensiones rusas en sus aparatos, con motivo de la larga competición tecnológica sostenida a lo largo de décadas con Estados Unidos, comienza a tener un sentido práctico, visto el crecimiento de la población mundial.
No es ninguna casualidad que sea precisamente China uno de los países más interesados en el Airbus, proyecto destinado a la utilización masiva del avión como vehículo de transporte.
El futuro estará determinado por el traslado de enormes contingentes humanos en largas distancias, a las que también accederá sin problemas el Airbus A-380 gracias a su alcance sin escalas de 15,100 kilómetros, también más que los 13,491 homologados para el rey derrocado, el Jumbo 747-400.
Y todo ello con una tripulación, como es ya habitual en los aviones modernos gracias a la digitalización de sistemas, de tan sólo un piloto y un copiloto, además, lógicamente, del personal de cabina para atención a los pasajeros.
El "viejo" Antonov recuerda, en este aspecto, tiempos pasados, pues requiere la presencia de piloto, copiloto, un navegador, un operador de comunicaciones y dos ingenieros de vuelo.
Más de los que era necesario en los primeros vuelos transatlánticos de los años 40. Grande, sí pero complicado y obsoleto, también.
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