Crisis por escándalo en el Ejé

Univision.com y Agencias | Apr 05, 2007 | 1:52 PM

"Se me echaron encima"

CIUDAD DE MÉXICO – El caso de una mujer indígena de 73 años que murió en condiciones extrañas en la sierra de Zongolica, en Veracruz, al sureste del país, ha colocado en la mira pública al Ejército mexicano, cuyos miembros son señalados por vecinos y familiares de la anciana como autores del crimen.
Según versiones de los vecinos de la comunidad de indígenas nahuas, en Tetlatzinga, el pasado 25 de febrero, Ernestina Ascencio Rosario había salido a pastorear sus ovejas cuando fue agredida sexualmente por militares destacados a pocos pies del lugar.
En lengua náhuatl, su hija Martha explicó a la prensa que la anciana fue trasladada al Hospital Regional de Río Blanco, donde falleció, luego de ser auxiliada por un grupo de campesinos que la encontraron ensangrentada, mientras yacía con las ropas descompuestas.
Antes de morir, aseguró su hija, Ernestina Ascencio alcanzó a relatarle que había sido atacada por “hombres vestidos de verde”, quienes se le “echaron encima”. Los primeros estudios clínicos corroboraron las acusaciones.
Lesiones y traumatismos
Todavía viva, los médicos documentaron heridas por sujeción en sus brazos y muslos, diversas lesiones en genitales y ano, además de traumatismos en el tórax, que ponían en peligro la vida de Ernestina, quien murió la mañana siguiente.
Días después, el subprocurador de Veracruz, Miguel Mina, informó que los dictámenes periciales reflejaron un traumatismo craneoencefálico (golpes en la cabeza) y anemia aguda producida por un desgarro que, de acuerdo con el médico, había perforado parte de la región anal y que eso hubiese provocado el fallecimiento.
Tras su muerte, autoridades locales, federales y militares se comprometieron a resolver el caso y castigar a los responsables. En ese momento, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), José Luis Soberanes denunció que había elementos para presumir una violación.
El líquido seminal
En un comunicado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se comprometió a analizar el líquido seminal encontrado en el cuerpo de Ascencio para obtener los perfiles genéticos y contrastarlos con los de sus agentes que laboraban en la zona.
La Sedena suponía que hombres ajenos a la institución se habían disfrazado de militares para manchar su reputación y obligar su salida de la zona, donde investigaban las supuestas operaciones de un grupo guerrillero.
Como parte de sus averiguaciones, la CNDH pidió a las autoridades locales la exhumación del cadáver para llevar a cabo una nueva toma de muestras y un examen general del cuerpo.

"Gastritis crónica no atendida"

Pero antes de conocer los resultados oficiales del organismo, el presidente Felipe Calderón adelantó a los medios de comunicación que la muerte de Ernestina Ascenciose debió a “una gastritis crónica no atendida”.
Con este argumento, indicaron líderes de opinión, el Ejecutivo federal dejaba de lado las primeras pruebas periciales y ponía en entredicho las investigaciones que llevaban a cabo las autoridades de Veracruz quienes mantenían arraigados a varios efectivos militares.
Posteriormente, la CNDH cambió su versión inicial y explicó que de acuerdo con las segundas indagatorias no había encontrado rastros de violación, ni traumatismos, por lo que la mujer, como antes señaló el presidente Calderón, había muerto a consecuencia de una anemia aguda, provocada por sangrado en el tubo digestivo a raíz de una úlcera péptica
Una actitud "vergonzante"
Lo anterior fue calificado como una actitud “vergonzante” del ombudsman Soberanes, por parte organizaciones de derechos humanos, legisladores y académicos del país que cuestionaron su labor como titular del organismo y los “intereses políticos” que lo mueven a actuar.
La propia presidente del Inmujeres (Instituto Nacional de las Mujeres), Rocío García Gaytán, invalidó la versión del ataque que Ernestina Ascencio había relatado antes de morir, pues no fue hecha en español, sino en náhuatl (la lengua de su comunidad indígena).
Diputados federales del PRD (Partido de la Revolución Democrática, izquierda) exigieron llevar al pleno la discusión de la muerte de Ernestina y la actuación de los militares, pero fue rechazado por los legisladores afines a las fuerzas en el poder.
Honorable institución
Congresistas del PAN (Partido Acción Nacional, del presidente Calderón) y del PRI (Partido Revolucionario Institucional, la tercera fuerza del país), argumentaron un complot para enlodar al Ejército, en cuyas manos el país ha puesto la reciente lucha contra la delincuencia.
Emilio Gamboa (presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados) indicó que ligar a los elementos de la milicia con la muerte de la anciana indígena, representa una ofensa al Ejército mexicano.
“Estoy convencido, al igual que mis compañeros del PRI, que (el Ejército) es una de las grandes instituciones de México, una institución ejemplar a quien debemos darle todo nuestro apoyo”, comentó.
Desde el inicio de su sexenio (en diciembre pasado), el presidente Calderón encomendó al Ejército al frente de una serie de operativos contra al crimen organizado y el narcotráfico por todo el territorio mexicano, principalmente en el puerto de Acapulco, Michoacán y la zona fronteriza de Tijuana.
©Univision.com y Agencias
Comentarios