Tamaulipas a un año de la masacre en San Fernando

Univision.com | Apr 26, 2011 | 3:48 PM

Secuestros y crimen

MÉXICO - A un año de que hayan sido encontrados los cadáveres de 72 inmigrantes en las fosas clandestinas de San Fernando, Tamaulipas sigue siendo escenario de la violencia del narcotráfico y es uno estado que constata el peligro que significa para los inmigrantes, un riesgo que admiten las propias autoridades.
El gobierno estatal reconoció y aceptó el reporte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que señala a esta entidad entre las más peligrosas para el cruce de los inmigrantes, por lo que se ha estado realizando un diagnóstico para emprender acciones de protección a estas personas.
El secretario General de Gobierno, Morelos Canseco Gómez, dijo que Tamaulipas asume su responsabilidad en este tema al integrar paralelamente a la CNDH, un informe detallado sobre la situación migratoria dentro del estado.
Dicho documento se elabora a través de la Secretaría de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos creada por esta administración y cuya encomienda es dar seguimiento a la problemática que en materia de inmigración ubica a Tamaulipas entre las 16 entidades más inseguras para el paso de indocumentados.
“El informe producido por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es un documento de interés, es un texto que no sólo debemos leer si no señalar internamente anotaciones que nos permitan mejorar nuestro desempeño”, expresó Morelos Canseco.
Dicho informe revela que de los 71 municipios pertenecientes a 16 estados en los que se han registrado asaltos, secuestros, extorsiones y ataques sexuales a migrantes nacionales y extranjeros, cinco se encuentran en Tamaulipas: se trata de San Fernando, Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo y Ciudad Victoria.
Las dimensiones de lo que ocurre en Tamaulipas trascienden lo social. La economía local tiende a evaporarse y el éxodo de sus habitantes están tornando las ciudades en pueblos fantasma.
No hay turismo y las alertas de viaje se incrementan. Primero fue Estados Unidos y recientemente el gobierno español el que pidió a sus ciudadanos alejarse de varias zonas del país, y especialmente de Tamaulipas, por los riesgos que corren ante la inseguridad y falta de garantías.
Zona de Zetas
El gobierno mexicano responsabiliza al cartel de Los Zetas de asesinar y enterrar a cientos de personas cuyos cuerpos se han localizado en un pueblo de Tamaulipas en narcofosas (noreste), aunque la investigación deja por ahora más preguntas que respuestas, subrayan expertos en narcotráfico.
El hallazgo de cadáveres en más de una decena de fosas clandestinas currió en el municipio de San Fernando, estado de Tamaulipas, a 160 km de la frontera con Estados Unidos, después de denuncias sobre secuestros en autobuses.
En esa zona Los Zetas ya estaban "haciendo secuestros masivos de migrantes para chantaje y extorsión. Después, obtengan el dinero o no, no saben qué hacer con los secuestrados y los matan y entierran en fosas comunes", explicó Raúl Benítez Manaut, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y experto en asuntos de seguridad.
La primera expresión de esos crímenes fue el hallazgo de 72 inmigrantes centro y suramericanos asesinados en agosto pasado en un rancho del mismo San Fernando.
Este esquema de secuestros "está empezando a ser también para los mexicanos", y "obviamente ahora habrá más presión de la sociedad mexicana para parar esto", consideró Benítez Manaut.
A las autoridades mexicanas se les sigue cuestionando no haber dado resultados de una investigación profunda en la masacre de indocumentados agosto de 2010.
A un año del hallazgo de los cadáveres de esa masacre no se ha informado oficialmente "a quién pertenecía el rancho donde los encontraron o quiénes eran los traficantes. ¿Cómo saben que los asesinos eran 'zetas'?", dijo Guadalupe Cabrera, académica de la Universidad de Texas en Brownsville (EU).
"Hay más preguntas que respuestas. Cuando pasó lo de los 72 migrantes dijeron que los asesinaron porque Los Zetas los querían forzar a trabajar con ellos y se rehusaron. Eso me parece una explicación simplista", afirmó Cabrera.
Lo que es peor, es que se repitió la historia. Y de peor manera.
Tamaulipas representa un peligro aún para los propios mexicanos que quieren emigrar a Estados Unidos. Guanajuato es la entidad mexicana con mayor expulsión de personas a los Estados Unidos, y el grueso de ellos cruza por la frontera con Tamaulipas, "un cementerio de personas" a juicio del senador perredista Carlos Navarrete.
"La mayoría del tránsito es por el trayecto que va por Tamaulipas, los paisanos tienen que tomar medidas de seguridad, se tienen que ir en Caravana, no bajarse donde sea, en la medida de lo posible deben hacer el menor número de paradas que puedan...en fin, se tienen que dar todas las medidas de precaución a los paisanos”, dijo por su parte el secretario de Desarrollo Social y Humano del Gobierno de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez
Rehenes en autobuses
El 25 de marzo la denuncia de dos ciudadanos llevó a militares a investigar el secuestro de dos autobuses en los alrededores de San Fernando, un extenso municipio de 6 mil km2 y 60 mil habitantes.
Una semana después empezaron a encontrarse bajo tierra cuerpos después el gobierno atribuyó los crímenes a Los Zetas, una organización creada por ex militares desertores caracterizada por la extrema crueldad con la actúan, ya sea decapitando a sus enemigos, enterrándolos vivos o quemándolos.
La fiscalía mexicana ha informado de la detención de 32 implicados, entre ellos 16 policías municipales de San Fernando presuntamente coludidos con Los Zetas, aunque aún no se ha ofrecido una versión oficial de los motivos por los que los pasajeros de camiones son asesinados en ese lugar.
Familiares de posibles víctimas que viajaron hasta la morgue de Matamoros, fronteriza con Brownsville, Texas, a la que en un principio trasladaron los cadáveres, dijeron que se trata de mexicanos que trataban de llegar a la frontera y cruzar ilegalmente a Estados Unidos.
Detrás de los asesinatos no se ve un interés económico sino un desafío al gobierno, apunta Ricardo Ravelo, periodista y escritor especializado en narcotráfico.
"Lo de Tamaulipas parece ser un mensaje del narcotráfico: 'Si no nos permiten trabajar vamos a generar violencia", afirma el también autor de 'Osiel' (2009), un libro que analiza la historia de Los Zetas.
El objetivo sería infundir terror entre la población y desestabilizar al gobierno por su estrategia militar contra el crimen organizado lanzada en diciembre de 2006, en el marco de la cual han muerto más de 34,600 personas hasta fines de 2010 A la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato han llegado al menos 58 denuncias por desaparición de personas que ocurrieron a bordo de tres camiones comerciales cuando pasaban por San Fernando, en Tamaulipas. Las autoridades buscan establecer si algunos cadáveres coinciden con las características de los desaparecidos.
"La mayoría del tránsito es por el trayecto que va por Tamaulipas, los paisanos tienen que tomar medidas de seguridad, se tienen que ir en Caravana, no bajarse donde sea, en la medida de lo posible deben hacer el menor número de paradas que puedan...en fin, se tienen que dar todas las medidas de precaución a los paisanos”, dijo el secretario de Desarrollo Social y Humano del Gobierno de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez

Complicidad y corrupción

Las denuncias de complicidad de la policía y Los Zetas en el estado mexicano de Tamaulipas han resurgido tras la detención de 16 uniformados y la renuncia del jefe policial estatal luego del hallazgo en las fosas comunes.
Como una medida de "arraigo" que permite prorrogar por 40 días la detención a los 16 policías del poblado de San Fernando, los uniformados, que fueron trasladados a Ciudad de México, son investigados "por su probable responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad y homicidio", señaló la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) en un comunicado.
Según responsables de la investigación, los policías son sospechosos de colaborar con un grupo de Los Zetas encabezado por Martín Omar Estrada Luna ("El Kilo"), que cometió los asesinatos de las 145 personas halladas en fosas comunes encontradas la zona desde comienzos de este mes.
Las autoridades siguen investigando si estos cadáveres corresponden a los de pasajeros de al menos seis autobuses secuestrados los últimos meses al pasar por San Fernando rumbo a la frontera con Estados Unidos.
"El Kilo" fue señalado como autor intelectual de los secuestros de los pasajeros según el reporte de la marina de guerra que lo trasladó hacia la capital mexicana.
Estrada Luna, es además considerado responsable de la masacre de 72 emigrantes de El Salvador, Honduras, Guatemala, Ecuador y Brasil que fueron secuestrados y luego asesinados en una rancho de San Fernando en agosto pasado.
"El Kilo' fue sometido a un primer interrogatorio formal este lunes por responsables de la división antidroga de la fiscalía, en la que se busca esclarecer su relación con los policías de San Fernando.
Pago a policías
Según fuentes de la fiscalía en Tamaulipas, una de las líneas de investigación gira en torno a testimonios según los cuales Los Zetas pagaban a los policías de San Fernando al menos 5,000 pesos (450 dólares) mensuales.
Amnistía Internacional pidió la semana pasada al gobierno mexicano que "investigue exhaustivamente los vínculos entre bandas criminales y de narcotraficantes y funcionarios públicos" en Tamaulipas.
La detención de los 16 policías "revela que las bandas criminales y sus cómplices en las fuerzas de seguridad cometen a menudo graves abusos con total impunidad", señaló el organismo.
Los Zetas un grupo conformado por militares que desertaron en los años noventa para unirse al Cartel del Golfo, mantienen ahora una cruenta disputa con sus antiguos jefes en el noreste del país y en particular en Tamaulipas.
Al ver disminuidos sus ingresos por narcotráfico debido a esa disputa, los mandos medios de Los Zetas han recurrido al secuestro de migrantes y al robo de combustibles y vehículos como una forma de financiarse.
En la capital estatal Ciudad Victoria, el nuevo jefe policial Rafael Lomelí, un teniente del Ejército en retiro, se reunió este lunes con el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú.
Lomelí asumió el cargo tras la dimisión de otro militar, el general Ubaldo Ayala Tinoco, en medio del escándalo provocado por el hallazgo de las fosas.
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