Arresto de espías rusos en Estados Unidos: resultado de una década de investigaciones

Univision.com y Agencias | Jul 03, 2010 | 1:26 PM

Primeras pruebas en 2000

WASHINGTON, D.C. - Las autoridades estadounidenses decidieron dar por finalizada una década de investigaciones y arrestar finalmente a los presuntos espías rusos ya que el caso se veía amenazado, informó el sábado el Washington Post.
"Algo ocurrió que iba a afectarlos a todos", dijo un funcionario legal al Washington Post, sin dar más detalles sobre qué fue lo que precipitó los sorprendentes arrestos de los sospechosos el domingo pasado, ocurridos para "proteger" el caso.Las primeras pruebas sobre esta supuesta red de espionaje ruso en Estados Unidos aparecieron en el año 2000, según una denuncia presentada contra los sospechosos.Hacia 2006, funcionarios allanaron propiedades y escucharon mensajes codificados de algunos de los 11 sospechosos y sus supuestos jefes rusos, mediante la instalación de micrófonos en las viviendas de los presuntos espías, informó el lunes pasado el Departamento de Justicia en su demanda legal.El funcionario dijo al Washington Post que, no obstante, los arrestos tuvieron que hacerse ya que "siempre queda algo por aprender".En total, 10 sospechosos de espiar para Rusia fueron arrestados el domingo en un hecho que recordó los tiempos de la Guerra Fría.Un undécimo hombre, Christopher Robert Metsos, de 54 o 55 años, arrestado en Chipre y liberado bajo fianza, seguía prófugo el viernes. "Pienso que se fue de Chipre", indicó el ministro chipriota de la Justicia Loucas Louca.Podían fugarseTres de los sospechosos fueron mantenidos en detención el viernes por un tribunal federal.La jueza Theresa Buchanan estimó durante una audiencia en Alexandria, cerca de Washington, que existía el riesgo de que los sospechosos Mikhaïl Semenko y la pareja Michael Zottoli y Patricia Mills "se fugaran", por lo que los mantuvo en detención sin posibilidad de fianza.Los procesados, que habían renunciado a pedir su liberación condicional, permanecerán entre rejas hasta una audiencia preliminar prevista para el 7 de julio a las 11:00.Un tribunal de Nueva York otorgó el jueves un régimen de libertad bajo fianza a una de las sospechosas, la periodista peruana Vicky Peláez."No parece ser una agente profesional", declaró el juez Ronald Ellis al justificar su decisión. "Ella tiene una identidad verdadera y la intención de permanecer en el país", agregó.

Identidades falsas

En cambio decidió mantener detenida a la joven empresaria rusa Anna Chapman, de 28 años, quien, según su ex marido, resulta ser hija de un ex alto funcionario de la KGB.Anna Chapman -cuyo apellido de soltera sería Anna Kouchtchenko, según afirmó su ex esposo-, es presentada por los medios como una "mujer fatal", y su imagen ha copado portadas en todo el mundo.La justicia también decidió mantener en prisión al matrimonio de Richard y Cynthia Murphy, detenido en Nueva Jersey (noreste).En cambio, todavía no falló en los casos de Donald Howard Heathfield y Tracey Lee Ann Foley. Su suerte será decidida por un tribunal de Boston (Massachusetts, noreste) el 16 de julio próximo.En lo que se refiere al marido de Vicky Peláez, Juan Lázaro, que permanece detenido, la justicia decidió aplazar su decisión sobre si decide aceptar una fianza.Por otra parte, en documentos presentados a la corte, los fiscales dijeron que los acusados conocidos como Michael Zottoli y Patricia Mills dijeron a las autoridades tras su detención que en realidad se llaman Mijail Kutzik y Natalia Pereverzeva.La pareja fue arrestada en Arlington, Virginia, donde se hacía pasar por un matrimonio con dos hijos menores.Recuerdos de la guerra fríaLa captura esta semana de presuntos espías rusos ha recordado a muchos estadounidenses un tiempo cuando su enemigo era artero, pero conocido, arrellanado detrás de los muros del Kremlin.A lo largo de la Guerra Fría, Estados Unidos se había adaptado psicológicamente a esos enemigos: europeos anticapitalistas que, no obstante, participaban en la ONU, tenían diplomáticos en capitales en el mundo e incluso aceptaban de vez en cuando asistir a reuniones cumbre.Ese enemigo no podía florecer en la vastedad de desiertos lejanos o impenetrables escondites en algunas de las montañas más escarpadas y remotas en el mundo.Los soviéticos nunca enviaron a pilotos suicidas a estrellar sus aviones contra importantes edificios estadounidenses.Los miembros del Politburó de su Partido Comunista no estaban resueltos a matar a infieles religiosos. No creían en ningún dios, y su única religión eran las teorías de Marx y Lenin.Por tanto, fue una suerte de bálsamo en la semana antes del Día de la Independencia de Estados Unidos, el feriado supremo del patriotismo norteamericano, regresar a un tiempo cuando los agentes gubernamentales podían presentar a una banda de presuntos espías rusos, agentes profundamente encubiertos, que parecían vecinos como todos, aparentemente consumidos por sus vidas suburbanas inconspicuas.Los estantes en librerías están cargados de novelas acerca de los duelos de espionaje de la Guerra Fría una prueba de la fascinación generalizada con ese juego de alto riesgo, cómo se libraba y lo que llevó a los participantes a arriesgarse como lo hicieron.

¿Fue una coincidencia?

Esta vez, Anna Chapman, la presunta espía con una fuerte presencia en la internet y en el circuito de fiestas de Nueva York, se convirtió rápidamente en una sensación de los tabloides con obvias referencias a ella como una chica de James Bond.Pero nostalgia aparte, la situación es más compleja cuando se evalúan los efectos negativos de una operación de tal magnitud por el FBI, su potencial para atascar años de diplomacia.¿Fue solamente una coincidencia que los agentes rusos fueron capturados inmediatamente después de una cálida visita a Washington del presidente ruso Dmitri Medvedev?¿Justifican los peligros de espionaje _ reales o potenciales _ el arresto de los agentes encubiertos a costa del progreso diplomático fomentado por Obama?La Casa Blanca ha dicho que Obama sabía de la investigación, pero no estaba al tanto de cuándo se realizarían los arrestos.Por supuesto, tanto Obama como los líderes rusos han dicho que el caso es apenas un pequeño tropiezo en las relaciones bilaterales.El presidente está resueltos a mejorar relaciones que se habían deteriorado bajo George W. Bush. Los rusos están igualmente resueltos a modernizar su economía y conseguir paridad tecnológica, dos objetivos ampliamente dependiente de la ayuda estadounidense.Un ex alto funcionario estadounidense conocedor de las operaciones diplomáticas y de inteligencia de Estados Unidos dice que el habría recomendado que no se hiciese.El ex funcionario dijo --por experiencia-- que el costo para la política exterior fácilmente superaría los beneficios de inteligencia, especialmente dado que ninguno de los arrestados han sido acusados de espionaje.Crisis de identidadLos niños suelen hacer la pregunta: ¿Quién soy? Pero esos periodos de crisis de identidad no se asemejan siquiera a lo que viven ahora los hijos de cuatro parejas acusadas de espiar para Rusia.Durante una semana turbulenta, algunos de esos chicos, o quizás todos, han descubierto que su madre y su padre no eran quienes decían ser. La ciudadanía, historia familiar e incluso los nombres de los menores han quedado en duda.Por lo menos dos niños involucrados en el caso, de 1 y 3 años, serán enviados pronto a Rusia.De las 11 personas acusadas esta semana de pertenecer a una banda rusa de espionaje, ocho tenían hijos. En total, los sospechosos tendrían ocho hijos, aunque, como buena parte de los datos en este caso de espionaje posterior a la Guerra Fría, hay poca información clara.
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