benedicto XVI evitó expulsión de cura pedófilo

AFP | Apr 09, 2010 | 9:36 PM

Evidencias en cartas

LOS ANGELES -  El hoy Papa Benedicto XVI se opuso a la expulsión de un sacerdote de California acusado de abuso sexual, según un intercambio de cartas de los años 1980 por parte de autoridades eclesiásticas, divulgado el viernes por el abogado de dos de las seis víctimas del caso.La serie de correspondencias divulgadas por el abogado Jeff Anderson muestra la reticencia expresada en varias ocasiones por el entonces Cardenal Joseph Ratzinger -actual Papa-, cuando altas autoridades de la diócesis de Oakland (norte de California) plantearon la necesidad de expulsar al sacerdote Stephen Kiesle, implicado en un sonado caso de pedofilia en 1978.Según las cartas, que datan desde 1981, la jerarquía de la Iglesia Católica en California recurrió a Ratzinger, porque era entonces el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cargo desde el cual se resistía a la destitución del cura Stephen Kiesle "por el bien de la Iglesia Universal", según muestra el texto de una carta escrita en latín.Kiesle terminó por ser destituido en 1987.Evitar escándaloEn una carta enviada por el obispo de Oakland John Cummins al Vaticano en junio de 1981, pide a las autoridades expulsar a Kiesle, citando un caso judicial de 1978 en el cual el sacerdote reconoció los hechos ante un tribunal donde fue acusado de abusar de seis niños de entre 11 y 13 años.Otra carta de Cummins enviada en febrero de 1982 al entonces Cardenal Ratzinger vuelve a reclamar la destitución de Kiesle."Es mi convicción que no habrá ningún escándalo si se cumple con esta petición", escribió Cummins, advirtiendo que "podría surgir un escándalo en la comunidad si al Padre Kiesle se le permitiera regresar a la actividad ministerial".Luego se envió otro pedido para actuar contra Kiesle en septiembre de 1982, pero sólo recibió como respuesta que el tema se resolvería "en el momento oportuno", según muestra el intercambio de cartas de la diócesis de Oakland.En 1985, cuatro años después de la primera carta, las autoridades de la diócesis de Oakland seguían esperando una respuesta del Vaticano sobre el estatuto del pedido para expulsar al sacerdote Kiesle.Fue entonces cuando Ratzinger respondió a Cummins en una carta en latín en la cual aunque admite la "gravedad" del caso, se declara reacio a tomar acciones inmediatas porque necesita considerar el efecto que tendrá "en el bien de la Iglesia Universal".

Discusión sobre cura

Ratzinger le informa a Cummins que el caso debe ser sometido a una "cuidadosa consideración, por lo tanto tomará un periodo más largo de lo normal".En respuesta, el reverendo de la diócesis de Oakalnd, George Mockel, le dice a Cummins que cree que los funcionarios del Vaticano "van a congelar" el caso "hasta que (Kiesle) sea un poco más mayor", escribió sobre el cuestionado sacerdote, por entonces menor de 40 años.Kiesle fue destituido en 1987 y trabajó después como coordinador en una parroquia en Pinole, al norte de California durante ocho meses, dijo a la AFP Anderson, abogado de dos de sus víctimas en un caso civil contra la diócesis de Oakland.Anderson dijo que la correspondencia "definitivamente pone al Cardenal Ratzinger y al Vaticano en medio de un encubrimiento y una negación contínua" de los casos de pedofilia en el seno de la Iglesia católica.El portavoz del Vaticano Ciro Benedettini defendió el manejo del caso por parte de Ratzinger en una declaración a la agencia de noticias italiana ANSA el viernes."El entonces Cardenal Joseph Ratzinger no encubrió el caso, como queda claramente entendido al leer la carta, sino que expresa la necesidad de estudiar el caso con una cuidadosa atención, teniendo presente el bien de todas las personas implicadas", dijo Benedettini.Por este caso, Kiesle fue sentenciado a tres años de libertad condicional. En 2004 fue sentenciado a seis años de cárcel por abusar de una niña en 1995.Para Anderson, Kiesle logró una pena muy blanda en el caso de 1978 "por la influencia que tiene la Iglesia".Este nuevo caso de pedofilia se suma al escándalo que ha golpeado en los últimos meses a las Iglesias de Irlanda, Austria, Estados Unidos e incluso en Alemania, lugar de nacimiento del Papa Benedicto XVI.
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