La ley SB1070 de Arizona, un año después

Univision.com* | Apr 22, 2011 | 7:26 AM

El fantasma de la deportación sigue merodeando a los 11 millones de indocumentados de EU

A un año de aprobada la ley SB1070 de Arizona, pocas cosas han cambiado en Estados Unidos en cuanto a indocumentados se refiere. En al menos 30 estados se redactan o debaten leyes similares, la reforma migratoria no avanza en el Congreso, las deportaciones están en aumento y en Washington DC no toman decisiones respecto al futuro inmediato de los 11 millones de extranjeros sin papeles que viven en el país.
Promulgada por la gobernadora Janet Napolitano el 23 de abril de 2010, la ley SB1070, entre otras medidas, criminalizó la estadía indocumentada, un acto que en los otros 49 estados sigue siendo una falta de carácter civil no penal. También obligó a las empresas a verificar el estado migratorio de todos sus trabajadores y negó cualquier tipo de beneficios públicos a los extranjeros sin estado de permanencia legal.
La SB1070 le propinó un severo golpe a las aspiraciones de una reforma migratoria que permita legalizar a la mayoría de los indocumentados, y ayudó al crecimiento de un peligroso clima antiinmigrante que en unas pocas semanas se regó por todos los rincones del país.
La postura republicana
Los promotores de la Ley de Arizona, encabezados por el ala ultra conservadora del partido republicano, argumentaron que la SB1070 fue la respuesta a la inacción de Washington de resolver el problema de la inmigración indocumentada. Y el gobierno del Presidente Barack Obama respondió que la culpa del problema de la inmigración no la tenía Washington, sino los Republicanos que se oponen al cambio del sistema imperante.
La oposición agregó que antes de proceder a cualquier cambio en las leyes migratorias o debatir una reforma, el gobierno federal debe primero asegurar la frontera, garantizar la seguridad nacional y detener el tráfico de indocumentados.
La guerra de posturas es el reflejo de un  clima polarizado. Durante el año fiscal 2010 el gobierno de Obama deportó a más de 393 mil indocumentados, la cifra más alta registrada en la historia, y en los dos años de Administración Obama el número de expulsados alcanza 1 millón, según datos de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA).
“De ellos, entre seis y siete de cada 10 carece de antecedentes criminales que los convierta en una amenaza a la seguridad nacional”, dijo Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de CHIRLA.
El efecto dominó
Las redadas fueron advertidas con anticipación, también la aparición de copias en otros estados y largas batallas legales.
Poco antes de entrar en vigor, el 28 de julio, la jueza federal Susan Bolton dejó en suspenso partes claves de la SB1070 hasta que una corte federal dictamine en un juicio entablado por el gobierno federal, quien argumentó que la polémica ley viola la constitución y compromete los derechos civiles.
Una de las partes congeladas por Bolton es una que obligaba a los inmigrantes a portar sus documentos en todo momento y que hace ilegal que los trabajadores indocumentados soliciten trabajo en lugares públicos.
Nueve meses más tarde, el pasado 11 de abril, la Novena Corte Federal de Apelaciones se negó a retirar el dictamen de Bolton propinándose un duro golpe a los impulsores de la SB1070, entre ellas la gobernadora Brewer. Los abogados de Brewer respondieron dijeron que el gobierno federal no ha hecho cumplir efectivamente las leyes de inmigración y que la ley estatal asistirá a las autoridades federales.
El miedo de extiende
Pero a pesar del segundo fallo contra la SB1070, el clima antiinmigrante sigue regándose en Estados Unidos.
Florida, Texas y Georgia están a punto de aprobar y poner en vigor leyes similares y castigar severamente a los indocumentados. Y en Washington DC, el Presidente Barack Obama volvió a reunirse con un sector multisectorial para revivir el casi inexistente debate por la reforma migratoria.
“La ley de Arizona le hizo mucho daño al país”, dijo Tirso Moreno, directivo de la Unión de Trabajadores de Florida Central. “Se regó por muchos estados de alta concentración de trabajadores hispanos y fomentó el clima de odio. Nosotros hemos tratado de parar los esfuerzos aquí en el sur, de detener la HB7089, pero no hemos podido. Los congresistas insisten en imitar la ley de Arizona y no tienen en cuenta que esa ley está frenada por las Cortes, que la consideran inconstitucional”.
La reforma migratoria
De las probabilidades de reanudar el debate migratorio –como anunció Obama el martes- y con ello opacar los esfuerzos por empujar iniciativas como la SB1070 en otros estados, el sindicalista dijo que “yo creo que los anuncios que se hicieron son politiquerías de Obama. Creo que están más bien con la intensión de querer otra vez engañarnos, hacernos creer que viene la reforma migratoria, que son los republicanos quienes no la dejan  pasar”.
“Ellos (los demócratas) tuvieron el control de las dos cámaras del Congreso en 2009 y 2010 y no hicieron nada al respecto. Por eso hemos perdido la confianza, porque no lo hicieron y dejaron que avanzaran leyes como la de Arizona”, argumentó.
“Para que creamos el anuncio de que habrá reforma en 2011 queremos ver hechos concretos, no palabras”, sentenció.
La próxima semana el pleno de la Cámara de Representantes de Florida votará una ley similar a la de Arizona. Si el proyecto es aprobado, será el segundo estado en criminalizar la estadía indocumentada.
Pérdidas millonarias
Un reporte de la Agencia Mexicana de Noticias (Notimex) precisó que el boicot contra Arizona, tras la aprobación de la SB1070, le costó al estado fronterizo con México $752 millones en cancelaciones de conferencias, reducción en reservas de avión, así como otros $17 millones en pérdidas de ingresos fiscales por bajas en el gasto por turismo y empleo.
Hasta finales de marzo, legisladores en 30 estados barajaron al menos 52 propuestas basadas en la SB 1070, y en 41 estados republicanos amenazaron con presentar iniciativas para cambiar la Enmienda 14 de la Constitución y negar la ciudadanía automática a los hijos de indocumentados que nacen en territorio estadounidense.
"Si los republicanos piensan que con atacarnos conseguirán más votos en noviembre de 2012”, reiteró Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato de Empleados y Servicios (SEIU), “están equivocados. Y los demócratas no deberían sentirse tan seguros si no escuchan nuestras demandas, sobre todo la petición de una reforma migratoria comprensiva", concluyó el sindicalista.
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