Inmigrantes escépticos con nuevo anuncio de reforma migratoria

Univision.com* | Apr 20, 2011 | 2:13 PM

Dirigentes hispanos quieren ver respuestas concretas de Obama

Dirigentes hispanos reaccionaron cautelosos tras conocer detalles de la reunión sostenida el martes entre el Presidente Barack Obama y un grupo multisectorial para hablar de reforma migratoria. Y coincidieron en que creerán en la renovación de la promesa de campaña "hasta ver hechos concretos", tal como un calendario de debate y un freno a la agresiva política de deportaciones que ejecuta el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Obama y un grupo de entre 70 y 80 representantes de organizaciones sindicales, empresarios, religiosos, legisladores, funcionarios y ex funcionarios, alcaldes y jefes de policía, entre otros, se reunieron "para conversar acerca de la importancia de solucionar los problemas del sistema de inmigración a fin de atender las necesidades económicas y de seguridad de nuestra nación en el siglo XXI", se lee en un comunicado emitido por la Casa Blanca después del encuentro.
"El Presidente también habló de cómo podemos trabajar juntos para promover una conversación nacional constructiva sobre este importante asunto, a la vez que nos esforzamos por llegar a un consenso bipartidista en el Congreso", agregó.
Carne al asador
El presidente se comprometió a iniciar en breve una campaña "del mismo nivel que hizo por la reforma de salud" y dijo que estaba dispuesto a invertir un fuerte capital político en conseguir un resultado favorable, dijo a Univision.com Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato de Empleados y Servicios (SEIU), uno de los asistentes al encuentro.
"Yo creo que si le pone todo el empeño que dice, lo va a conseguir. Te diría que estoy un poquito quemado con esto, porque he escuchado esto mismo en el pasado, pero esta vez pienso que las cosas van a ser diferentes. La gente que estaba reunida en la Casa Blanca tiene peso y piensan usar ese poder para conseguir que esta vez la reforma migratoria sea aprobada en el Congreso", destacó.
En 2008, durante la campaña electoral, Obama prometió que durante el primer año de su mandato empujaría la aprobación de una reforma migratoria comprensiva que incluyera una vía de legalización regulada para millones de indocumentados. Pero han transcurrido dos años y tres meses y la promesa no se ha cumplido a causa del debate de otros temas de mayor interés nacional como la crisis financiera, las guerras en Irak y Afganistán y la reforma de salud.
Como Santo Tomás
Los dirigentes hispanos ponen una condición clave para que vuelvan a creer en la promesa de Obama: que de pasos concretos hacia una reforma a las leyes de inmigración vigentes, de ser posible, con nombre y fecha. Y estimaron que el encuentro del martes simplemente confirma lo que ya habían advertido: que la Administración está perdiendo el apoyo del voto hispano.
"Obviamente, Obama se está dando cuenta del descontento que existe por la promesa no cumplida que le hizo a la comunidad hispana en 2008, y de la frustración por la falta de acción del Congreso que falló en aprobar una reforma migratoria integral", dijo Katherine Vargas, directora de comunicaciones del National Immigration Forum (NIF). "Y más allá de reuniones, lo que queremos es acción", añadió.
Entre los pasos inmediatos que demanda el NIF se cuenta la eliminación inmediata del programa de arrestos conocido como 287(g) y "que la administración aclare sus prioridades en materia del cumplimiento de la ley migratoria, porque vemos que predominan las contradicciones entre lo que por ejemplo dice la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Janet Napolitano, y lo que hace la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE)", indicó Vargas.
La redada de Detroit
Uno de los ejemplos señalados fue una reciente redada ejecutada por agentes federales en una escuela de Detroit, donde fueron arrestados inmigrantes presuntamente indocumentados en el momento en que fueron a dejar a sus hijos al establecimiento. "Napolitano ha reiterado que la prioridad está enfocada en extranjeros con antecedentes criminales que representan una amenaza para la seguridad de nuestro país, pero en Detroit fueron arrestados inmigrantes sin papeles y en ningún caso lo peor de lo peor, como asegura el gobierno", dijo la activista.
Ali Noorani, director ejecutivo del Foro, urgió al gobierno a dar pasos más concretos encaminados a vencer la inacción del Congreso en el tema y poder revertir las medidas extremas que en los últimos años han adoptado los estados, entre ellos Arizona, con la promulgación de la polémica ley SB1070 que criminalizó la estadía indocumentada.
Noorani dijo que el gobierno debería anunciar el inmediato freno a la deportación de indocumentados padres de niños estadounidenses y de estudiantes que calificarían para el Dream Act, y convocar a este tipo de encuentros a los principales líderes demócratas y republicanos y proceder a la elaboración inmediata de una agenda de reforma migratoria integral.
Clima antiinmigrante
La reanudación del debate migratorio no sólo activó las esperanzas en los 11 millones de indocumentados que viven en el país y generó escepticismo entre los dirigentes hispanos: también despertó temores por la reacción de grupos y sectores que se oponen a que los inmigrantes sin papeles puedan legalizar sus permanencias en Estados Unidos.
"El anuncio también reabrió el sentimiento antiinmigrante, que ha sido tan negativo en los últimos años", precisó Juan Vega, coordinador de inmigración del Centro Latino de Chelsea, en Boston, Massachusetts. "Mi preocupación es que algunas veces el odio expresado en el debate es tan profundo, que se pierde la realidad. El odio impide una discusión verdaderamente honesta, abierta, lógica y no permite llegar a soluciones justas".
"Cuando se dejan llevar por la pasión, perdemos tiempo en alcanzar la meta que nos hemos propuesto, como es una solución integral para reparar un sistema de inmigración que se encuentra roto", dijo Vega.
A la pregunta si creía que el Presidente estaba comprando tiempo con miras a la elección presidencial de 2012, Vega respondió que sí y que la convocatoria a la reunión había sido "un paso inteligente que reafirma la importancia del voto hispano” y que esa importancia “es todavía más grande" y que "el Congreso también se da cuenta de este detalle".
"Ellos saben que la inacción afecta y pesará en las urnas electorales", apuntó.
Que miren lo bueno
La polarización del debate migratorio estrechó el escenario. Da la impresión que el problema sólo se centra entre extranjeros autorizados y quienes violaron las leyes de inmigración.  "Entre quienes discuten nadie se detiene para hablar del aporte que hacen los indocumentados a la economía de Estados Unidos, en el monto de impuestos que pagan, en el trabajo que realizan y en lo positivo que sus presencias significan para nuestra nación", dijo Adriana Gálvez Taylor, directora de Communities for Comprehensive Immigration Reform en Charlotte, Carolina del Norte.
En similares términos reaccionó John Podesta, director del Center for American Progress, quien al igual que Medina participó en el encuentro convocado por el Presidente. "El debate sobre la inmigración es un reto de frente y un deseo de avanzar en las reformas que mejorarán nuestra seguridad nacional y económica", dijo. "La amplia gama de partes interesadas en la reunión refleja la importancia del tema y su alcance en todos los aspectos de la sociedad".
Javier Souto, Comisionado del condado de Miami-Dade, Florida, dijo que "todo lo que se haga aquí en cuanto a arreglar el asunto migratorio es poco. La situación es grave. Hay que hacer algo sin perder el tiempo, para aliviar el sufrimiento de tanta gente en nuestro país".
"Faltamos los críticos"
Al comentar la reunión del martes, Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA de Los Angeles, dijo "no estuvimos ahí todos los que deberíamos haber estado". Y agregó que los dirigentes y organizaciones que han asumido una actitud crítica contra la Administración por el tema migratorio, "fuimos excluidos, siendo que cuando Obama fue candidato siempre lo apoyamos. Faltamos los críticos".
En cuanto a los anuncios formulados por la Casa Blanca, el dirigente dijo que "necesitamos que el Presidente nos de algo, cosas que entusiasmen a la comunidad, al electorado. Si lo hace, entonces le responderemos con nuestro apoyo y movilizaremos nuestro apoyo en las elecciones de noviembre de 2012".
"Lo de ayer fue otra vez más de lo mismo (…) Lo mas importante es que el presidente se comprometió a utilizar capital político. Pero nos dejaron sin específicos. No hay fechas, no sabemos qué sigue, cuándo, cómo. No sabemos en qué va a consistir la solución del tema para que haya un debate serio con propuestas seriasen el Congreso", destacó.
Sobre la respuesta de la comunidad hispana al anuncio, Gutiérrez dijo que "pienso que nos hace personas sumamente escépticas (…) Como mínimo esperábamos anuncios que aliviaran la tensa campaña de arrestos y deportaciones. No hay alivio, no hay anuncio. Obama no hizo anuncio de ninguna buena noticia a los inmigrantes, salvo decir nuevamente que los republicanos deben cambiar su posición".
Y añadió: "Obama sigue inflexible (en su política migratoria ejecutada por el DHS), aunque maneja una buena retórica. Y nosotros seguimos adelante con la marcha nacional del 1 de mayo. No vamos a ceder hasta ver resultados concretos y sustantivos. No queremos que nos sigan contando el cuento de los tres cochinitos, de que ahí viene el lobo y el lobo nunca se aparece".
El 1 de mayo decenas de organizaciones nacionales y locales convocaron a marchas en las principales ciudades con alta concentración hispana para pedirle a la Administración un freno a las redadas y que empuje en el Congreso una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para la mayoría de los 11 millones de indocumentados. Se trata de sexta convocatoria de este tipo desde 2006.
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