La amnistía, el mayor mérito de Reagan

EFE | Jun 11, 2004 | 2:55 PM

Algunos lamentos

El fallecido ex presidente Ronald Reagan tiene el mérito de haber promulgado la amnistía migratoria de 1986 que benefició al menos tres millones de extranjeros indocumentados, según organizaciones pro inmigrantes de Estados Unidos.
No obstante, algunos dirigentes lamentan que el anticomunismo de Reagan lo llevó a apoyar a las fuerzas represivas que causaron miles de víctimas inocentes en los conflictos civiles de Centroamérica.
Tanto demócratas como otros críticos de algunas de las políticas de Reagan -cuyo funeral de estado se realizó el viernes en Washington-, coinciden en que éste tuvo la valentía de firmar la ley de amnistía, contra los deseos de muchos influyentes republicanos y de sectores antiinmigrantes.
Aunque la amnistía no logró frenar la inmigración indocumentada hacia Estados Unidos, sí contribuyó a la estabilidad y unidad familiar a través de la legalización.
Congreso demócrata
La demócrata María Echaveste, ex jefa adjunta de gabinete bajo la presidencia de Bill Clinton, dijo que la amnistía "es un legado de Reagan, pero no podemos olvidar que fue aprobada por un Congreso demócrata".
"Fue Reagan quien firmó la ley aún cuando había muchos en su partido (el Republicano) estaban en contra. Tenemos que reconocer que sí es uno de sus legados", destacó Echaveste.
Organizaciones como el Consejo Nacional La Raza (NCLR), una de las principales entidades de apoyo a los latinos en Estados Unidos, la Unidad Hondureña y el Centro de Recursos para Centroamericanos (CARECEN), también reconocen ese aporte del ex gobernante a favor de los extranjeros indocumentados.
Faltan más reformas
Clarissa Martínez, una directivo de La Raza, señaló que la ley de amnistía benefició a millones de inmigrantes, pero agregó que "obviamente, se necesita una reforma migratoria más profunda, que es lo que le faltó a la ley de 1986".
Esa ley migratoria, también conocida por sus siglas en inglés, IRCA, "abrió una posibilidad de legalización a la gente que ya estaba en el país, pero no hizo nada para resolver el problema del futuro flujo migratorio, porque lo que atrae a los extranjeros hacia este país son los trabajos", señaló.
Martínez resaltó que La Raza, el Foro Nacional de Inmigración, grupos asiáticos y otros, promueven una propuesta que, aparte de ofrecer la legalización a los entre 8 y 12 millones de inmigrantes indocumentados, también plantea soluciones a la constante corriente migratoria hacia Estados Unidos.
La activista considera que la amnistía promulgada por Reagan "ayudó a estabilizar” la vida familiar e individual de millones de personas, y dijo que los nuevos ciudadanos estadounidenses beneficiados con esa amnistía contradicen los argumentos de aquellos que critican a los inmigrantes.
"El nivel de naturalización está aumentando cada vez más", precisó Martínez.

La amnistía tardía

La cifra de tres millones de extranjeros beneficiados con la amnistía de 1986 seguramente se incrementará como consecuencia de una resolución judicial de 2003, tras una demanda colectiva presentada a favor de unos 250 mil indocumentados cuyas solicitudes de residencia fueron rechazadas por el servicio e inmigración.
La amnistía tardía sólo incluye a inmigrantes indocumentados que se inscribieron dentro de un plazo determinado por la corte, ya sea por medio de un abogado, una organización o de forma individual.
La demanda colectiva en contra del servicio de inmigración fue interpuesta por el Catholic Charities Service (CCS) y LULAC.
Nuevos ciudadanos
Otros 10 mil inmigrantes que solicitaron su residencia en Estados Unidos bajo la ley de Alivio Cubano y Ajuste Nicaragüense (NACARA), también han alcanzado la residencia en la última década.
Reagan esperaba que la amnistía frenara el flujo de inmigrantes indocumentados, pero no ocurrió así porque pese a los peligros de la frontera, continúa la odisea en busca de trabajos y mejores oportunidades.
Hasta hoy no han prosperado movimientos de influyentes organizaciones, entre ellas la Cámara de Comercio, para una nueva amnistía.
El presidente George W. Bush propuso en enero una reforma que incluye sólo permisos temporales de trabajo, pero los demócratas respondieron con una propuesta que abre las puertas para que unos 500 mil campesinos alcancen la residencia permanente.
Ambas iniciativas están en manos del Congreso estadounidense.
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