Nueva propuesta de reforma

Univision.com* | Mar 22, 2007 | 11:22 AM

Los pasos de la legalización

Visas de trabajo y residencia temporal por los primeros seis años son uno de los mayores beneficios de la nueva propuesta migratoria entregada este jueves a la Cámara de Representantes.
El plan bipartidista incluye, además, ampliar la seguridad en las fronteras, un sistema biométrico para verificar la identidad de los inmigrantes y una vía de legalización para la mayoría de indocumentados que viven en Estados Unidos.
El proyecto favorecerá a todos aquellos indocumentados que entraron al país antes del 1 de junio de 2006.
El proyecto, patrocinado por los legisladores Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) y Jeff Flake (republicano de Arizona) es similar al plan bipartidista de los senadores Edward Kennedy (demócrata de Massachussets) y John McCain (republicano de Arizona), quienes en 2005 recomendaron una reforma amplia y justa de las leyes de inmigración.
Bautizado como STRIVE ACT of 2007 (Security Through Regularized Immigration and a Vibrant Economy Act of 2007), la iniciativa incluye la ciudadanía para millones de inmigrantes sin papeles que primero opten por una residencia temporal y luego accedan a la Tarjeta Verde o Green Card.
Senado en espera
El plan Gutiérrez-Flake apareció una semana después del estancamiento en Senado de una modificada versión del plan Kennedy-McCain.
Según fuentes del Senado que pidieron no revelar sus nombres, el senador de Arizona enfrentó dificultades con su partido, el republicano, durante la pre-candidatura presidencial con miras a las elecciones de 2008, razón que motivó su distanciamiento del plan bipartidista.
Sólo a los que están
Al igual que el plan de 2005, la nueva propuesta beneficiará sólo a los indocumentados que se encuentran viviendo en Estados Unidos.
Durante una conferencia telefónica celebrada el martes desde Washington, Gutiérrez explicó que los beneficiarios del programa recibirían visas de trabajo y residencia temporal por los primeros seis años, y que durante ese tiempo podrían viajar fuera de Estados Unidos.
Una vez iniciado el proceso para recibir la visa temporal de residencia, cada uno de los indocumentados que califiquen deberá pagar una multa de $2,000, más los costos del servicio de inmigración.
Seis años más tarde, una vez cumplido el plazo de temporalidad e iniciar el proceso de la Tarjeta Verde o Green Card, el indocumentado deberá pagar otra multa de $1,000 al servicio de inmigración estadounidense.
Gutierrez también detalló que el plan no incluye la construcción de vallas en la frontera, pero sí la asignación de fondos para uso de tecnologías avanzadas que permitan un mayor control de la línea divisoria y nuevos agentes para la patrulla fronteriza.

Más visas y reunificación

El plan Gutiérrez-Flake propondrá un aumento en la cuota de visas de residencia para facilitar los trámites de reunificación familiar.
"Queremos reunificar rápidamente a las familias que han estado esperando por años una visa fuera de Estados Unidos", apuntó Gutiérrez.
El congresista dijo que una de las metas del proyecto es que seis años después de iniciado el proceso nadie esperando visa para sus cónyuge, hermano, padre o abuelo, siga esperando por el documento.
"Habrá protección laboral y los trabajadores tendrán la oportunidad de cambiar de trabajo", puntualizó Gutiérrez.
La iniciativa será entregada al Comité Judicial de la Cámara Baja, instancia que si la aprueba la remitirá al pleno de la Cámara, controlada por los demócratas.
Los peros de Bush
La semana pasada el presidente George W, Bush dijo en Mérida, México, que respalda una reforma migratoria amplia, pero advirtió que ésta debe ser un punto intermedio entre la deportación y la ciudadanía.
"Tiene que haber un punto intermedio razonable para lidiar con los 12 millones o más (de inmigrantes indocumentados) que trabajan en el país". Y agregó: "Pienso que podemos encontrar una vía razonable, un punto intermedio entre la ciudadanía automática y expulsar a la gente del país".
Bush se opone a una reforma migratoria que dé la ciudadanía inmediata a los millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, pero no se opone a que el Congreso apruebe un proceso ordenado que primero los saque de la clandestinidad y los conduzca, primero a una residencia temporal para poder conocer las identidades, y luego de un tiempo a la residencia permanente.
Trabajadores temporales
La propuesta Gutiérrez-Flake agrega un programa de nuevos trabajadores temporales, quienes tras cinco años consecutivos de estadía podrán tramitar la residencia.
El nuevo proyecto no ampara a quienes han sido deportados y excluye a los indocumentados que tienen antecedentes criminales.

Detalles del plan

La propuesta Gutiérrez-Flake, redactada en seis capítulos,  agrega: Control biométrico de la identidad de todos y cada uno de los inmigrantes que califiquen al programa. Reducir las esperas en los trámites de in migración. Mecanismos para control y disminución de la violencia en las fronteras. Control de la delincuencia en las fronteras. Los beneficiarios del programa de legalización deberán demostrar su buen carácter moral y fiscal, aprender inglés, recibir clases de comportamiento cívico y salir temporalmente del país.
Nota:El programa bipartidista de los Senadores Kennedy-McCain y la propuesta aprobada por el Senado el 25 de mayo de 2006, mencionaban el mismo requisito.
Permitir que los indocumentados que califican a la legalización salgan temporalmente del país y reciban en el exterior una visa de entrada, el Congreso tendrá que anular la Ley del Castigo, aprobada en 1996.
Esta legislación señala que los extranjeros que permanecen por más de 180 días indocumentados en Estados Unidos, sean castigados con 3 años de expulsión, y que al término de ese plazo gestionen un perdón consular y después una visa de ingreso.
Si la estadía ilegal supera los 365 días, el castigo se eleva a los 10 años.
Gutiérrez explicó que los beneficiarios tendrán seis años para cumplir el requisito de salida y que estarán obligados a volver a su país de origen.
No es una amnistía
Cada inmigrante favorecido deberá sortear una serie de requisitos para lograr la legalización, comenzando con una visa temporal de residencia y el pago e una multa. Sólo la cabeza de familia deberá salir del país para legalizar la entrada. El cónyuge y los hijos menores de edad podrán permanecer en territorio de Estados Unidos, pero también pagarán una multa por la estadía indocumentada. El plan agrega el Dream Act o Ley del Sueño, que permitirá legalizar cada año unos 65 mil estudiantes indocumentados, quienes recibirán una visa de residencia temporal hasta que finalicen sus estudios universitarios. Una vez graduados recibirán la residencia permanente. La ley también favorece a los estudiantes que, finalizada la enseñanza secundaria, opten por entrar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
De ser aprobado el plan, habrá que esperar la versión del Senado. Ambos planes serán luego armonizados por el Comité de Conferencia y finalmente deberá ser promulgada por el presidente para que se convierta en ley.
Los demócratas apuestas que la reforma migratoria será aprobada antes del receso de agosto.

La Raza aplaude

El Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), el principal grupo hispano de Estados Unidos, aplaudió el jueves a los congresistas Gutiérrez y Flake "por tomar un valiente paso adelante y presentar el proyecto de ley bipartidista".
"Se trata de un paso importante hacia adelante en la vía hacia una reforma migratoria integral de inmigración", dijo Janet Murguía, presidenta de NCLR.
"Ahora le toca actuar al Congreso, y nos anima el número de legisladores de ambos lados del espectro político realmente comprometidos a producir una solución real a nuestros problemas de inmigración", agregó.
Sistema defectuoso
El proyecto de ley STRIVE incluye elementos fundamentales para arreglar el defectuoso sistema de inmigración: un camino hacia la ciudadanía; un programa de visas nuevo; una reducción de retrasos de reunificación familiar en las filas de inmigración para que familias estadounidenses puedan unirse lo antes posible; y mecanismos sólidos para que se cumpla las leyes que garanticen que el nuevo sistema se mantenga viable, dijo La Raza.
"Las tácticas que se concentran solamente en hacer cumplir las leyes de inmigración, tales como los reglamentos públicos locales que son antiinmigrantes, y las redadas en los lugares de trabajo no han hecho nada para reducir la inmigración de personas indocumentadas", agregó Murgía.
La directiva indicó que los arrestos ejecutados por el departamento de Seguridad Nacional (DHS) "perjudican las economías locales y causan sufrimiento a familias estadounidenses".
No es perfecto
"Sabemos que éste no es un proyecto de ley perfecto, pero La Raza y sus aliados trabajarán duro para asegurarse de que cualquier proyecto de ley que se convierta en ley, proteja totalmente a todos los trabajadores y garantice los derechos y libertades civiles de todos los estadounidenses", enfatizó Murguía.
"Al fin y al cabo, creemos que la introducción del proyecto de ley STRIVE marca el inicio de un proceso que culminará este año con una ley firmada", señaló.
Este proyecto de ley "puede presentarse como una buena orden pública para todos los estadounidenses que están sedientos de una verdadera solución a la crisis de este sistema", concluyó.

Celebran preocupados

Para Eliseo Medina, vicepresidente de la Unión Sindical de Empelados de Servicio (SEIU, por sus siglas en inglés), la propuesta Gutiérrez-Flake es un plan equilibrado que no sólo restaura el orden, "sino que además crea un sistema migratorio justo y realizable".
Sin embargo, Medina subrayó que si bien el programa protege los derechos de todos los trabajadores americanos, la recomendación de que los indocumentados salgan del territorio de Estados Unidos para luego legalizar su permanencia "es una medida impráctica".
La mayor duda
La salida del país de los inmigrantes que sean favorecidos con el Plan Gutiérrez-Flake es una medida similar a la citada en 2005 dentro de la propuesta migratoria de los senadores republicanos John Cornyn (Texas) y Jon Kyl (Arizona).
Medina señaló que obligar a los inmigrantes a salir de Estados Unidos para ir en busca de una visa "puede resultar negativo" para las comunidades y los negocios.
"En los días que vienen estudiaremos más a fondo la propuesta  y enviarle a los autores nuestras preocupaciones", dijo Medina.
Medina añadió que los millones de trabajadores indocumentados que viven el país y pagan impuestos "merecen" una oportunidad para regularizar su permanencia a través de un proceso migratorio ordenado.
"Todos ellos, día a día, contribuyen al desarrollo económico de Estados Unidos", dijo.
Gracias, pero...
Directivos de la Unidad Hondureña de Miami, la Fraternidad Americana y la Coalición Peruano-Americana celebraron el jueves el proyecto migratorio bipartidista Gutiérrez-Flake, "aunque reconocemos que no se trata de un plan perfecto".
Denominado Ley de 2007, de Seguridad a través de Inmigracion Regularizada y Una Economia Vibrante/STRIVE ACT OF 2007, "es un gran paso en la dirección correcta", indicaron.
Pero advirtieron que el proyecto debe ser mejorado para permitir que los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos puedan legalizar su estadía.
Las organizaciones pidieron además a la comunidad inmigrante de Estados Unidos que llamen a sus congresistas o envíen cartas y correos electrónicos "a diario" a todos los legisladores con un solo mensaje: "Que apoyen la aprobación de la Reforma Migratoria, ahora".

Pelosi: "importante paso"

La Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (demócrata de California). Dijo el jueves que "aplaude" la presentación del proyecto de ley STRIVE Act de 2007, al que catalogó como "un importante primer paso" para la aprobación de una reforma migratoria amplia y justa.
"Este proyecto de ley refleja el firme compromiso de un grupo bipartidista de congresistas de la Cámara de Representantes de apoyar una reforma migratoria tanto integral como práctica", agregó.
La líder demócrata añadió que el proyecto Gutiérrez-Flake "provee un marco excelente mediante el cual el Congreso y el Presidente puedan empezar a trabajar de manera bipartidista y cooperativa sobre la importante tarea de reformar nuestro sistema de inmigración".
"El Presidente Bush debe apoyar este marco", subrayó Pelosi y añadió que al mismo tiempo de cumplir con la responsabilidad de garantizar la seguridad nacional "tenemos que aprobar una reforma migratoria compasiva y que respete nuestra tradición estadounidense de ser una nación de inmigrantes y un país de oportunidad para todos".
Díaz-Balart se sumó
El representante Lincoln Diaz-Balart (republicano de Florida) anunció el jueves que se sumaba al esfuerzo bipartidista por lograr este año la aprobación de una reforma migratoria amplia y entregó su apoyo al plan Gutiérrez-Flake.
Díaz-Balart señaló que es un "co-patrocinador original" del proyecto y que le complace "ser miembro de esta coalición" integrada por demócratas y republicanos.
El legislador agregó que el grupo "está trabajando para lograr la aprobación de una reforma migratoria amplia este año" y que el Congreso está en el curso de resolver el problema crítico de la inmigración.

El plan Cornyn-Kyl

La propuesta Cornyn-Kyl, denominada "Ley para una mejor acción policial y reforma migratoria 2005", se basa en el retorno voluntario a sus países de origen de aquellos ilegales que califiquen para una visa temporal de trabajo.
Cada indocumentado, señala el proyecto, deberá pedir "voluntariamente" su retorno a su país de origen a fin de poder solicitar el reingreso "a través de canales legales".
Uno de esos "canales legales", dijo Kyl a principios de 2006, "sería mediante una previa inscripción en el programa de trabajadores temporales".
El proyecto tiene como objetivos el fortalecimiento de la acción policial y la seguridad fronteriza, además incrementar la responsabilidad de los empleadores y regular de manera más efectiva el flujo de trabajadores temporales hacia Estados Unidos.
Según el programa, podrán calificar la mayoría de los entre 10 y 12 millones de ilegales que viven en Estados Unidos.
Incentivos adicionales
Además de ofrecer visados temporales de empleo, el proyecto proporciona "incentivos" adicionales para los extranjeros que, insistieron los autores, quieran dejar Estados Unidos inmediatamente.
El plan recomienda un plazo de cinco años para su implementación.
Los indocumentados que salgan de Estados Unidos dentro del primer año de vigencia del programa, no serán multados. Quienes lo hagan después de ese plazo, pagarán una multa de 2 mil dólares por cada año de permanencia ilegal en el país.
La propuesta también agrega: Aumentar el número de camas en los centros de detención para inmigrantes indocumentados. Incrementar el número de Jueces de la Corte de Inmigración. Endurecer los castigos las quienes sean declarados culpables en juicios por contrabando de personas, fraude de documentos, narcotráfico y violencia pandillera. Que la Administración del Seguro Social cree un documento que contenga información biométrica a prueba de fraude. En la actualidad la tarjeta es de papel.
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