La Operación Arnold Presidente

EFE | Oct 07, 2004 | 4:43 PM

Otros políticos nacieron en el extranjero

LOS ANGELES, California - Con el nombre de "Operación Arnold", la carrera presidencial de Arnold Schwarzenegger está en marcha, ahora que en el Congreso de Estados Unidos se estudian propuestas para abrir las puertas de la Casa Blanca a los nacidos fuera del país.
Es una batalla que se está librando en varios frentes con la esperanza de convertir al culturista, actor y gobernador de California en candidato presidencial en las elecciones de 2008. "Los republicanos están cada vez más a la derecha y los demócratas a la izquierda. Yo quiero devolver el país al centro y Arnold es la moderación", señala el empresario Marshall Miller en su foro de Internet. La página ha comenzado la recogida de firmas en favor del "Terminator" nacido en Austria y que hace un año fue elegido gobernador de California. Su objetivo: llevarle a la Casa Blanca. Esta misma campaña incluye una petición para una posible enmienda a la Constitución estadounidense que permita a los nacidos fuera del país aspirar a la Presidencia. En la actualidad, el artículo 2 de la Constitución señala que los presidentes deben ser ciudadanos nacidos en suelo de Estados Unidos. Además del gobernador de California, otros políticos destacados nacieron en el extranjero, como la gobernadora de Michigan, Jennifer Granholm (Canadá), o la ex secretaria de Estado Madeleine Albright (República Checa), y tienen vedada la Casa Blanca. Es un "anacronismo" claramente "anti-americano" como ha subrayado el senador Orrin Hatch, presidente del Comité Judicial del Senado, que esta semana comenzó discusiones sobre esta posible enmienda. El nombre de Schwarzenegger apenas fue citado durante la discusión de esta posible enmienda, aunque dada su popularidad estuvo en la mente de todos. Especialmente cuando entre los presentes en la audiencia se encontraba la empresaria Lissa Morgenthaler-Jones, al frente de otra de las páginas en defensa de Arnold como máximo mandatario del país
"Necesitamos la aprobación de dos tercios de los miembros de la Cámara de Representantes y del Senado y que las tres cuartas partes del total de los estados ratifiquen la enmienda", aclara la página. "Eso es mucho. Por eso necesitamos toda la ayuda", subraya esta promotora y una de las principales donantes durante la campaña de Schwarzenegger como gobernador de California. Schwarzenegger, nacido en Austria y ciudadano estadounidense desde 1983, es el que se ha mantenido más cauto en esta campaña en favor de que el Despacho Oval vuelva a estar ocupado por un actor. "Claro que tiene mi apoyo", indicó el gobernador en referencia a la posible enmienda constitucional que permita a los nacidos en el extranjero aspirar a la Presidencia. "No por mí, sino porque todos hemos visto a lo largo de la historia gente nacida en otros países que ha hecho grandes contribuciones a este país", aclaró recientemente en una conferencia concedida a la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood.

La fiebre presidencial

Sin embargo, en sus declaraciones sobre el tema siempre ha evitado aclarar si su deseo es aspirar a la Presidencia. La campaña "Operación Arnold" parece lista para responder en su nombre, a juzgar por la parafernalia que ya está a la venta en su página de Internet y que incluye pegatinas para los automóviles con el lema "La fiebre Arnold".
Es una fiebre que puede enfriarse incluso si ambas cámaras aprueban la eventual enmienda y los 38 estados necesarios la ratifican. Hatch y otros defensores de la enmienda han solicitado que se tengan en cuenta las aspiraciones presidenciales de aquellos nacidos en el extranjero que se nacionalizaron hace al menos 20 años, plazo perfecto para Schwarzengger si desea ser candidato en 2008. Sin embargo, otros defensores del posible cambio constitucional, como el congresista demócrata Vic Snyder, han subrayado que el plazo debe ser de 35 años desde la nacionalización. Eso retrasaría cualquier posible campaña de Schwarzenegger a la Presidencia hasta el 2020, cuando tendría 73 años. Otra pega puede ser el hecho de que Schwarzenegger aún mantiene su nacionalidad austríaca, una dualidad legal que podría ser una traba incluso si se aprueba la enmienda sugerida, ante las protestas de aquellos que no ven bien eso de que su presidente tenga dos pasaportes.
©EFE
Commentarios