Brujería: insólitos objetos y criaturas

Univision.com | Apr 22, 2004 | 7:12 PM

¡Embrujo instantáneo!

CIUDAD DE MÉXICO – La entrada a un mundo mágico, llenó de sustancias de la muerte, dientes de la mujer lobo y pociones mágicas de la "hadita alada" se abre a los mexicanos en la exposición Brujería, insólitos objetos y fantásticas criaturas.
Amantes de la hechicería y las cuestiones ocultas, los mexicanos se adentran en la muestra de las brujas, que exhibe más de 200 objetos, provenientes de Italia, Francia y Holanda. La casona colonia que alberga al Museo de la Ciudad de México recibe a unas mil 500 personas deseosas de conocer los instrumentos de los hechiceros.
La mujer lobo, disecada, abre la exposición, a su lado hay retratos de brujas de la época de la Santa Inquisición y un aparador con las más raras sustancias para embrujar.
Las filas para entrar han sido impresionantes, pero la curiosidad da fuerzas a niños y adultos para aguantar y entrar a ver la deslumbrante muestra de brujería.
Y es que este asunto "es una cuestión que los mexicanos traemos dentro. En nuestros orígenes más profundos tenemos a la magia y a la hechicería. No es ajeno saber de limpias para quitarte las malas vibras. La brujería existe y el mexicano la acepta muy bien", dijo José Antonio Carrillo, uno de los organizadores de la puesta.
Uno de los objetos es que más llama la atención es  "la silla aplasta cabezas". Las pinturas que muestran la despiadada tortura son desgarradoras, una mujer acusada de ser bruja, era amarrada a una silla con picos, le sostenían el cuello al respaldo y una piedra le caía encima de la cabeza.
"La fantasía de imaginar situaciones en las cuales alguien fue ahorcado o torturado llama la atención. Ver este tipo fascina a los mexicanos,  porque la (cosmología de la) muerte nos hace presa fácil de este tipo de exposiciones", comentó a Univision.com Isabel Bueno, experta en sociología de la Universidad Iberoamericana.
En todo caso: "si a alguien le gusta andar entre monstruos es que en verdad  se está identificando con la parte destructiva y maligna de ellos", dijo Bueno.

Mujeres en la hoguera

Un misterioso hombre del que sólo se sabe que se hacía llamar Alessandro y que nació en 1988 en Italia, se encargó de reunir  entre 1930 y 1940 estos objetos de magia. Su interés por el comportamiento humano del mundo de la brujería, le llevó a escribir un diario en el que relata las curiosidades, rarezas y hallazgos.
Esa pasión es compartida: "El pueblo mexicano tiene un gusto por lo diverso, por lo siniestro y por lo sobrenatural. Tenemos una cultura por el susto, por los monstruos y por las criaturas extrañas", dijo Bueno.
Estas piezas han sido restauradas durante más de tres años. Algunas son falsificaciones ingenuas, pero otras han dejado con la boca abierta a los artesanos mexicanos que las han reparado, por ser tan misteriosas.
"Todo tiene que ver con el modelo de cultura colonial que tiene México. Tenemos una mentalidad colonizada de ser sometidos en nuestra propia tierra y descargamos nuestro enojo a través de fantasías destructivas", argumentó la especialista.

Brujas revaloradas

La experta en sociología comentó que durante mucho tiempo se ha dado una idea equivocada de las hechiceras, al pintarlas como monstruos, cuando en realidad eran mujeres normales, incluso modernas para su época, poseían un gran conocimiento de la naturaleza y del comportamiento humano y tenían una conducta sexual desinhibida.
"La cultura de la persecución de las brujas es muy frecuente. Las mujeres siempre hemos sido las culpables de todo. Se nos ha acusado de ser brujas y de ser malévolas", dijo.
A pesar de que la brujería y el satanismo son mal vistos por la Iglesia Católica, exposiciones como ésta, mantienen viva su presencia: "Siempre pensamos que la brujería y el satanismo están mal porque están fuera de la Iglesia", comentó Bueno.
El recorrido termina con un objeto atroz: una cama cubierta con una sábana negra. Con temor, algunos visitantes abren la cortina para investigar qué hay adentro: nada más y nada menos que la mismísima cama de drácula.
En todo caso, en un pueblo que es amante de los místico y creyente de las leyendas de aparecidos y espantos (muertos vivientes), la brujería y los objetos insólitos seguirán siendo carnada para atraer a los mexicanos que "se empeñan en creer en algo que a todas las luces se vería increíble", dijo Bueno.
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