Los 10 factores claves de las elecciones

Univision.com | Jul 11, 2004 | 3:50 PM

Poderes sobrenaturales

Las elecciones de 2004 se perfilan, al igual que las reñidas del año 2000, como una emocionante contienda entre el presidente George W. Bush y el senador John Kerry. Aunque no se sabe qué pasará el 2 de noviembre, la campaña para la presidencia de Estados Unidos girará en torno a 10 claves, una de las cuales puede cambiar radicalmente la opinión pública y afectar al resultado.
Como se verá, el electorado a veces atribuye poderes sobrenaturales al presidente de Estados Unidos, y según la suerte de diversos factores que en algunos casos no tienen mucho que ver con sus responsabilidades, decidirán su futuro.
1. Irak
No sorprende que la situación en Irak sea el asunto que más preocupe a los estadounidenses, según varias encuestas, entre ellas una reciente de la cadena CBS.
"Va a ser imposible predecir quién ganará. Pero si la guerra marcha mal en Irak, será muy difícil que el presidente Bush [gane]", dijo el representante Peter King, republicano de Nueva York.
Según una encuesta de la Universidad de Pensilvania efectuada en junio, el 52 por ciento del electorado piensa que la intervención en Irak no mereció la pena. De empeorar la situación, muchos verían al presidente Bush como el responsable final de la situación, aunque según un análisis del diario londinense The Guardian, el plan de Kerry para Irak mantendría las tropas más tiempo en ese país que el plan del presidente.
2. Empleo y economía.
Después de tres años de crisis, la economía está dando claras señales de recuperación. Pero aunque el empleo está aumentando, las noticias no son del todo buenas. En términos de dólares constantes, los salarios en la industria privada aumentaron solo 0.9 por ciento durante los últimos 12 meses.
Y durante la crisis un número tan grande de personas dejó de buscar trabajo, que actualmente el porcentaje de la población que tiene empleo (62.3) es inferior al de hace cuatro años (64.1 por ciento). Proporcionalmente, la recuperación ha sido la más lenta de los últimos 60, y desde que toma en cuenta, el porcentaje de salarios en relación con el resto de la economía es el más bajo de la historia.
Además, Kerry promete evitar la pérdida de empleos a otros países, algo que Bush y muchos economistas defienden como un ciclo natural de la globalización. Aunque el presidente tenga razón desde el punto de vista económico, puede ser su talón de Aquiles.
3. La guerra antiterrorista
Como recordó el Departamento de Seguridad Interna la semana pasada, la red Al Qaeda planea un atentado en Estados Unidos justo antes de las elecciones (esto en algunos sectores es interpretado que los terroristas no sólo quieren sembrar pánico, sino que además pretenden afectar los resultados). Aunque es imposible determinar qué efecto tendría dicho ataque, históricamente el pueblo norteamericano se ha acercado más al poder en momentos de una crisis nacional en época de elecciones (como por ejemplo, la invasión soviética de Hungría en 1956, que garantizó la victoria del presidente Dwight Eisenhower, o la crisis de los misiles con Cuba en 1962, que dio ventajas a los demócratas y al presidente John Kennedy).
Eso sí, aunque varios altos funcionarios han confesado, es imposible detener un ataque terrorista (algo que los israelíes y españoles saben de sobra), Bush se ha jactado en algunas ocasiones de que las medidas antiterroristas han prevenido un ataque. Depende como se vea, puede costarle.  La suerte electoral de Bush también depende de las operaciones militares en Afganistán, y de la captura del líder de Al Qaeda, Osama ben Laden. Al igual que el cercano Irak, si la situación empeora, las posibilidades del presidente también lo harán.
4. Los seguros de salud y el precio de Medicare
Aunque ya casi se ha convertido en una causa perdida, la suerte de las personas que no están cubiertas por un seguro médico (unos 82 millones no tuvieron seguro durante por lo menos parte de los dos últimos años) sigue siendo candente este año electoral, aunque sin el protagonismo que tuvo hace 12 años.
Kerry no sólo denuncia que el presidente no tiene un verdadero plan para proporcionar un seguro médico a estas personas, sino que propone su propio programa de aseguración.  Bush esperaba obtener el disciplinado voto de la tercera edad mediante un aumento de los beneficios del programa Medicare, pero el alza del precio de la medicina (casi un 15 por ciento en dos años) y la vergonzosa compra de drogas más baratas en Canadá ha empañado este propósito.
5. Déficit e impuestos
Visto desde fuera, el discurso actual sobre el déficit y los impuestos es el más interesante. Aunque el presidente Bush mantiene a capa y espada que se deben extender los recortes de impuestos, el déficit nacional será aproximadamente unos 500 mil millones de dólares.
Teniendo en cuenta que no se puede mantener un déficit a largo plazo y por otro seguir exigiendo recortes, tarde o temprano los políticos se darán cuenta de que hace falta sacrificio fiscal. Pero no se puede esperar mucho en un año electoral, y cualquier intento de Kerry de reducir los recortes de impuestos a los más ricos será calificado como un aumento de impuestos.
De cualquier manera, los recortes de impuestos no tienen mucho apoyo popular, según una encuesta de la cadena ABC y la revista Money, donde el 60 por ciento de los encuestados dijeron que los recortes de impuestos no les beneficiaron personalmente.

Las bases y el precio de la gasolina

6. Energía
Según el profesor de económica Stuart Thiel, que imparte clases en la Universidad de De Paul, se puede hacer una correlación entre el precio de la gasolina y el índice de popularidad del presidente Bush. De ser así, cualquier aumento más dramático en el precio de combustible podría producir un sentido de repulsa del electorado.
Aunque la teoría de Thiel puede aplicarse en el pasado, no hay razón alguna para pensar que tendría vigencia en el futuro. Pero debido a que la economía del país depende de manera gigantesca en el precio mundial del petróleo, cualquier subida puede suponer que se cree furor contra Bush.
7. Política social
Aunque el presidente no tiene impacto directo, su decisión de favorecer una enmienda constitucional que definiera el matrimonio entre un hombre y una mujer causó repudio en círculos gays y fervor en la derecha religiosa. Los demócratas advierten que aunque Bush jamás se ha pronunciado claramente contra el aborto, está dispuesto a nombrar jueces que sí lo están a la Corte Suprema, que tiene en sus manos la capacidad de prohibirlo.
Aquí Bush camina una cuerda floja, pues el aborto es relativamente popular entre el electorado, pero aborrecido por su base fundamentalista. Varios observadores apuntan que la persona electa en noviembre nombraría el reemplazo de al menos tres magistrados de la Corte Suprema.
8. Las bases
Un vistazo en los foros de Univision.com revelará que, al igual que en resto del país, muchos usuarios ya tienen opiniones formadas, muchos de manera exaltada. Se cree que casi el 80 por ciento del electorado jamás votaría por el partido de la oposición. Aunque una clave consiste en atraer a los moderados e indecisos, la otra es en movilizar a las bases para que salgan a votar el día de las elecciones.
Bush tiene una ventaja en esto (la derecha no tiene un candidato alternativo y cuanto más altos son los ingresos de un grupo, suele abstenerse menos), y quiere movilizar a su base de cristianos fundamentalistas. Mientras, Kerry tiene que vigilar su flanco izquierdo con la perenne candidatura de Ralph Nader (cuyos votos hubieran bastado a Al Gore para ganar en el año 2000).
9. La cobertura
Según un estudio detallado de la Universidad de Columbia, la mayoría de la prensa en el año 2000 le tomó cierta manía al candidato Gore, en beneficio de Bush. Esto no es una cuestión ideológica (algo parecido le ocurrió al candidato Howard Dean en las primarias demócratas), sino más bien de percepción filtrada. Varios medios concluyeron (con o sin razón) que Gore era un mitómano sin personalidad propenso a las peores exageraciones.
La definición que los medios hagan de cada candidato (principalmente de Kerry) serán un  factor importante para percepción del votante.
10. Lo impredicible
En cada elección suele haber un factor intangible que a veces tiene impacto. El factor sorpresa de 2000 fue la revelación del arresto de Bush en 1976 por manejar ebrio. Aunque ocurrió a tres días de las elecciones, al parecer tuvo poco impacto. Quizá lo más esperado este año sea un posible ataque terrorista (detallado en la primera página) o la captura de Ben Laden.
Pero un análisis de las 10 últimas elecciones revela que el electorado suele decidir su voto una o dos semanas antes de los comicios, y que si un número importante suele estar indeciso el día de las encuestas, el 70 por ciento suele votar en contra de la persona en el poder. Eso supuso en el pasado una derrota para Nixon (como vicepresidente en 1960), Ford y Carter. Los comodines en esta elección son tan numerosos (atentados, crisis internacionales, el impopular vicepresidente Cheney), que cualquier sorpresa puede tener un impacto definitivo.
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