El terror de apodera de Trípoli

Univision.com y Agencias | Feb 26, 2011 | 9:25 AM

Kadhafi decidió combatir la revuelta con armas

TRIPOLI - Los residentes de Trípoli se preparaban este sábado para batallas sangrientas después de una noche de disparos ante la amenaza del líder libio, Muamar Kadhafi, de armar a sus seguidores para derrotar la rebelión popular, que controla la región petrolífera del este.
Mientras que la oposición armada instaura una nueva administración en las ciudades bajo su control, se escucharon tiroteos por la noche en algunos barrios de la capital, que sigue bajo el yugo de Kadhafi.
"Se ha cortado la electricidad (ayer por la noche) y desde entonces no se ha restablecido", declaró un habitante contactado por teléfono. "Estábamos aterrorizados. Pensábamos que preparaban un ataque. Recogimos todo lo que podía servir de arma y vigilamos la puerta de la casa", agregó.
Pero en otros barrios de la capital, donde no se cortó la electricidad, la noche transcurrió en calma, según un periodista de la AFP.
Presión internacional
En el ámbito diplomático se acentuaba la presión en el duodécimo día de insurrección. El presidente estadounidense, Barack Obama, firmó un decreto que congela los haberes y bloquea los bienes en Estados Unidos del coronel Kadhafi y de sus cuatro hijos.
El Consejo de Seguridad de la ONU reanudará sus consultas el sábado a las 16:00 GMT. Un proyecto de resolución menciona sanciones, incluidos dos embargos, uno de armas y otro a los viajes del coronel Kadhafi, cuyos haberes también se congelarían, según fuentes diplomáticas.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, declaró el viernes por la noche, al final de una reunión sobre este tema, que el Consejo de Seguridad debería tomar cuanto antes "medidas decisivas".
El proyecto de resolución del Consejo de Seguridad advierte también a Kadhafi que los actos violentos registrados pueden constituir crímenes contra la humanidad, según varios diplomáticos.
Europa adoptó sanciones
La Unión Europea ya decretó un embargo de armas, congeló haberes y prohibió la concesión de visados a Kadhafi y a sus allegados.
Es difícil determinar el balance de la violencia que sacude al país, aunque según el embajador adjunto de la misión libia en la ONU, Ibrahim Dabashi, quien desertó del régimen, los muertos se cuentan por miles, pero otras fuentes barajan entre 300 y más de mil víctimas mortales.
Criticado en el extranjero y atacado por una oposición armada, Kadhafi tomó la palabra el viernes por la noche delante de cientos de partidarios suyos en el centro de Trípoli.
Era la primera vez que se dirigía en público a la población desde el comienzo de la revuelta.
"Lucharemos y venceremos", soltó. "Si hace falta, abriremos todos los arsenales para armar a todo el pueblo", amenazó.
El pueblo libio "ama a Kadhafi", afirmó, y pidió a sus seguidores que se preparen para "defender a Libia".
Sus partidarios agitaban la bandera verde de Libia, enarbolaban retratos del coronel y gritaban "Dios, Muamar, Libia y nada más".
Cada día más solo
El régimen libio parece cada día más aislado, tras ser abandonado a su suerte por los países árabes y varios colaboradores y diplomáticos, incluidos los embajadores libios en París, Lisboa, Ginebra y la UNESCO, así como por Kadhaf al Dam, asesor y primo de Kadhafi.
El embajador de Libia en la ONU, Mohamed Shalgham, también desertó.
El viernes las fuerzas pro-Kadhafi, desplegadas en torno a las mezquitas de la capital para impedir las protestas, dispararon a los manifestantes.
Lluvia de balas
En el este de la ciudad, al menos dos manifestantes murieron a manos de los seguidores de Kadhafi en el barrio popular de Fachlum, según un testigo. Tanto en esta zona como en la de Ben Achur, varios testigos dieron cuenta de "disparos intensos contra todos aquellos que (se encontraban) en la calle".
"Las fuerzas de seguridad abrieron fuego indiscriminadamente contra los manifestantes. Hay muertos en las calles de Sug Al Joma", declaró otro habitante.
Cientos de personas se manifestaron contra el régimen en el barrio de Tajura. Y se escucharon tiroteos en Ghut Achal, en el oeste de la ciudad.
La televisión libia, que cita fuentes médicas, desmintió sin embargo que hubiera muertos en Trípoli.
Estados Unidos suspendió el funcionamiento de su embajada debido a la imposibilidad de garantizar la seguridad de los diplomáticos.
Y entretanto prosiguen las evacuaciones de ciudadanos extranjeros en condiciones muy difíciles.
Abrieron los arsenales
El régimen del líder libio Moamar Kadhafi, que enfrenta una resistencia resuelta de opositores, está armando a simpatizantes civiles para instalar retenes y atacar a los inconformes, advirtieron el sábado varios habitantes de la capital de Libia.
El levantamiento popular, que se ha extendido a diversas partes del país, constituye el reto más fuerte que Kadhafi ha enfrentado en sus 42 años en el poder. El gobernante ha mantenido el control en la capital, Trípoli, con diversas acciones de violencia contra los manifestantes, aunque los rebeldes dominan casi la mitad de la costa libia.
Las fuerzas favorables a Gadafi abrieron fuego el viernes contra manifestantes después de las oraciones de los musulmanes, y el líder libio dijo a un grupo de seguidores que abriría "los depósitos de armas para que todos los libios y tribus se armen".
Varios vecinos de la capital, contactados por teléfono desde El Cairo, informaron que había civiles progubernamentales que patrullaban las calles en camiones. Las personas hicieron las declaraciones en forma anónima por temor a represalias.
Declaraciones de Berlusconi
"Parece que (Muamar) Kadhafi ya no controla la situación en Libia", afirmó este sábado en Roma el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi.
"Si estamos todos de acuerdo, podemos poner fin al baño de sangre y apoyar al pueblo libio", añadió el presidente del Consejo durante una intervención ante un congreso del Partido de los Republicanos italianos (centroderecha).
Berlusconi, hasta ahora aliado del líder libio con el que firmó en agosto de 2008 un tratado de amistad para intentar saldar las cuentas de más de treinta años de colonización italiana, destacó que el "escenario geopolítico está cambiando y que Italia está concernida por ello".
Revuelta inesperada
"Nadie ha podido prever lo que pasó en Libia ni lo que pasó hace unas semanas en Túnez y en Egipto, y nadie puede prever lo que va a pasar", recalcó.
Según Berlusconi, la evolución de los acontecimientos en el norte de África es "muy incierta porque estos pueblos podrían acercarse a la democracia pero también nos podríamos ver confrontados a peligrosos centros de integrismo islámico".
"Existe el peligro de una urgencia humanitaria con decenas de miles de personas que socorrer", repitió el jefe de gobierno.
Italia teme la llegada de entre 200 mil y 300 mil inmigrantes clandestinos a sus costas en el caso de que caiga el coronel Kadhafi.
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