Los enfermeros de Juárez, amenazados de muerte por llevar heridos a EU

EFE | Feb 23, 2011 | 5:38 PM

Sicarios persiguen ambulancias

Los enfermeros privados de Ciudad Juárez, muchos de ellos voluntarios, han sido amenazados de muerte por grupos narcotraficantes mexicanos para que no lleven heridos de bala a centros médicos de la fronteriza localidad estadounidense de El Paso, dijeron fuentes hospitalarias.
El promedio diario de heridos de bala en esta urbe mexicana ronda los cinco y la mayoría de ellos solicita su traslado a El Paso porque en ocasiones los sicarios persiguen a las ambulancias o entran en los hospitales para rematar a los supervivientes de sus ataques.
Dichas amenazas, en las que se les advierte de que serán interceptados y asesinados si evacuan a los heridos, comenzaron el pasado año a través de la radiofrecuencia del cuerpo de paramédicos "Life 1" y desde entonces han sido "constantes", explicó este miércoles su coordinador, Juan Arras.
"Lo hacen con todo descaro. Dicen que son de La Línea o del cartel de El Chapo (Guzmán) y nos avisan de que si sacamos de la ciudad a cualquier persona que hayamos recogido de un atentado armado nos van a quebrar", añadió.
Ante tales riesgos, las estrategias de traslado de heridos en ataques armados se han modificado y conducen con mayor sigilo.
Un capitán de otro grupo voluntario que pidió omitir su nombre por seguridad, dijo a que ya no se trasladan inmediatamente a los puentes internacionales, evitan el uso de sirenas y utilizan vías alternativas menos conocidas.
Un últimatum
Los hospitales de Ciudad Juárez han sido noticia por los ataques contra de pacientes que eran atendidos de urgencia y que fueron rematados por sicarios que acceden a estos lugares amenazando con sus armas a quienes encuentran a su paso.
Así ocurrió el pasado 11 de octubre, cuando un grupo de pistoleros entró en urgencias del Hospital General de Zona número 6 y asesinó a tres hombres que habían llegado heridos de bala.
En julio de 2009 una regidora de un municipio al sur de Ciudad Juárez fue asesinada por varios sujetos dentro de un centro médico en el que se recuperaba. Ese mismo día un hombre fue acribillado en la sala de urgencias de la juareña clínica 35.
En febrero del mismo año, un grupo de sicarios sacó de una ambulancia de la Cruz Roja a un herido de bala mientras era trasladado a un hospital y lo remataron con armas de alto calibre.
En los últimos tres años la demanda de servicios de ambulancias de la Cruz Roja en la localidad se duplicó al pasar de siete mil en 2007 a catorce mil en 2010, de acuerdo con información facilitada por la propia institución.
Hartos de violencia
Además, informes oficiales del Centro Médico Universitario en El Paso muestran que desde 2008 hasta hoy suman al menos 191 ingresos procedentes de tiroteos en Ciudad Juárez, por lo que la cuenta médica de su hospital público ha ascendido a tres millones de dólares.
En 2008 fueron atendidos 58 pacientes, 83 en 2009 y la cifra bajó el año pasado hasta el medio centenar por las amenazas a los paramédicos.
Otros obstáculos a los que se enfrentan estos profesionales sanitarios proceden de las autoridades que, alegando razones de seguridad, impiden su acceso al lugar de los hechos hasta que la situación esté controlada por fuerzas de seguridad.
"La gente -relató Juan Arras- cree que no queremos acercarnos o tardamos mucho, pero lo que realmente sucede es que existe una orden militar y policiaca de que no podemos acercarnos y tenemos que estar dando vueltas hasta que nos den permiso".
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