Sobrevivientes narran el drama del aislamiento por aludes en Brasil

AFP | Jan 17, 2011 | 6:20 PM

Nuevos deslizamientos

BRASIL - Rescatados por helicópteros militares, sobrevivientes de los aludes de lodo y piedras que hace una semana sembraron la muerte en la región montañosa próxima de Rio de Janeiro, narraron sus días de aislamiento, sin agua y luz, en zonas que aún siguen incomunicadas por tierra.
El municipio turístico de Itaipava, a unos 90 km de Rio de Janeiro, sufrió el domingo nuevos deslizamientos que dejaron tres personas sepultadas. Este lunes se había convertido en uno de los centros de coordinación de vuelos para rescate de sobrevivientes.
Según la Defensa Civil, en toda la zona montañosa próxima a Rio de Janeiro ya se registraron unos 650 muertos, con más de 13.000 desalojados y un número indeterminado de personas que continúan aisladas y no pueden recibir agua, alimentos o medicinas por tierra.
"Nos quedamos aislados en una zona de vegetación, y por suerte nos rescataron con el helicóptero", dijo el agricultor Clorival Sebastiao Filho, de 44 años, quien fue evacuado en la localidad de Santa Rita, próxima a Itaipava, donde perdió a una cuñada y tres sobrinos en el desastre.
Rescate de personas
Sebatiao Filho llegó a Itaipava a bordo de un helicóptero militar que transportaba unas 16 personas, incluyendo mujeres y niños, rescatados de áreas donde aún es imposible llegar por tierra ya que los caminos resultaron destruidos o bloqueados por los deslaves.
En tanto, Walter de Carvalho, de 53 años, comía galletitas que le dio un voluntario. "Estábamos hace días incomunicados, y ya pensábamos que nos íbamos a quedar allí. Por suerte, teníamos carne congelada para comer, y finalmente nos rescataron", dijo poco después de bajarse del helicóptero.
De acuerdo con Carvalho, la zona donde vivía fue casi completamente destruida. "Se acabó todo. La mayor parte de la gente ya salió de allí y las localidades al lado de la nuestra fueron borradas. Ahora vamos a la casa de unos parientes, pero no sabemos su podremos volver a lo mismo", dijo.
A su lado, su hijo Waldecir, de 16 años, recordó que "la situación era muy triste. No hay accesso, y se había acabado el agua y la luz".
El Centro de Exposiciones de Itaipava se convirtió en uno de los centros de operaciones, donde aterrizan y despegan a todo instante helicópteros militares y civiles, que llevan equipos de rescatistas y traen a los sobrevivientes, en especial los que requieren atención médica.
Tareas de rescate
La AFP presenció la llegada de un helicóptero de los bomberos que aterrizó trayendo una pareja rescatada de una localidad aislada por la marea de lodo y luego, en otro viaje, una mujer en llantos con un bebé en brazos.
Un piloto militar que acababa de llegar de un vuelo sobre el distrito de Brejal, donde se encuentran varias decenas de personas aisladas, relató parte de su rutina: "Acabamos de llevar un grupo de bomberos para abrir caminos en áreas de difícil acceso y facilitar rescates".
Fue el distrito de Brejal donde ocurrió el nuevo alud del domingo, y según testimonios de socorristas existen en el local unas 80 personas aisladas.
El alcalde de Petrópolis, Paulo Mastrangi, sobrevoló el Vale de Cuiabá, una de las áreas cercanas a Itaipava más afectadas, y al aterrizar dijo a los periodistas que "es un fenómeno inexplicable, algo nunca visto antes, con bloques de piedra que se desprendieron y cayeron barranca abajo en áreas preservadas".
Además de coordinar los vuelos de los helicópteros de rescate, la Fuerza Aérea montó un hospital de campaña similar a los que ya utilizó en Haití, con capacidad para atender hasta 400 personas por día, según dijo a la AFP el vocero de la Fuerza Aérea, el teniente coronel Henry Munhoz.
En los vuelos constantes, se usan aeronaves de la propia Fuerza Aérea (incluyendo cuatro de gran porte), del instituto ambiental Ibama y un par de aparatos particulares.
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