Hambruna mató a 2,000 niños en Guatemala

Univision.com | Jan 07, 2011 | 2:48 PM

Epidemia afecta a 1,200 millones en todo el mundo

CIUDAD DE GUATEMALA – El fantasma de la hambruna no se detiene y obligó al encendido de las alarmas en todo el planeta. Entre enero y octubre de 2010, un total de 2,006 niños menores de cinco años murieron en Guatemala debido a la falta de alimentos, según un informe preliminar sobre el tema elaborado por la Procuraduría de los Derechos Humanos de ese país centroamericano y publicado en la prensa local.
El informe, basado en datos del Centro de Epidemiología del Ministerio de Salud, detalló que de las 2,006 muertes 170 fueron por desnutrición; 111, por infecciones respiratorias y 1,725, por diarrea.
Todos los fallecimientos estuvieron relacionados con la carencia de alimentos, advirtió el reporte.
Reportes inexactos
“El problema es cuando los médicos levantan el acta de defunción por desnutrición, pero no escriben primero la causa directa del deceso”, dijo Juan Carlos Rodríguez, jefe de Pediatría del Hospital Nacional de Jalapa, el primero en dar la alerta de muertes por desnutrición en ese departamento, reportó el Periódico Prensa Libre. “En los casos de infecciones respiratorias, esa es la causa directa de la muerte, pero si no hubiera sido un niño desnutrido, se podría haber recuperado, y lo mismo sucede con las muertes por diarrea”, añadió.
Luis Enrique Monterroso, encargado del informe de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), detalló que a lo anterior se suma que el 84% de los decesos ocurren en las viviendas, y el 16% por ciento en hospitales.
“Cada una de las muertes en la vivienda cuesta Q200 (unos $25)”, afirmó Monterroso, quien explicó que es el costo que deben pagar los familiares de un niño que muere en un hospital para trasladarlo a su comunidad.
Rendidos a la muerte
De acuerdo con Monterroso, la mayoría de personas “prefiere dejarlos morir en su casa, porque ya saben que de todas formas se van a morir, y si están en el hospital o Área de Salud deben gastar hasta Q200 para regresar el cadáver a su comunidad y es dinero que no tienen”.
Añadió que ningún niño debería morir en un hospital por desnutrición, porque se supone que ahí son atendidos.
Rodríguez indicó que el problema es que en los hospitales de la capital no reciben a niños referidos de la provincia, “porque dicen que están saturados”.
Reserva de granos
Suceli Girón, del Observatorio para el Derecho a la Alimentación, llamó a la reflexión porque, según su investigación, existen reservas de granos básicos solo para enero, y para los siguientes dos meses las autoridades ya no tienen cómo ayudar a las familias que dependen de la cosecha.
A esto se suma que la ayuda de la bolsa solidaria la entregan en las áreas urbanas y no en las rurales, que es en donde más la necesitan
"Es preocupante que la mortalidad por hambre duplique la muerte por violencia; es una cifra lamentable y terrible; se estima que hay miles de niños en riesgo y no se hacen esfuerzos suficientes para rescatarlos de la grave situación", lamentó el Procurador de Derechos Humanos, Sergio Morales.
El informe añadió que la gran mayoría de casos ocurrieron en el llamado corredor seco, integrado por ocho de los 22 departamentos, en el este del país, la zona semiárida guatemalteca.
Según datos de Naciones Unidas, el 50% de los niños menores de cinco años en Guatemala padecen de desnutrición crónica, la más alta de Latinoamérica y la cuarta a nivel mundial.

Millones en peligro

La muerte de niños por desnutrición en Guatemala, sumado a las graves inundaciones ocurridas en Pakistán, América Latina y Australia, sumado a otros 10 millones de niños desnutridos en Níger y la advertencia de que en 2011 La Niña impactará severamente los cultivos de Sudamérica luego de un fatídico paso por el este de Europa, encendieron las alarmas en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Hasta ahora 1,200 millones de personas tienen hambre en el mundo y la mayoría depende de la ayuda humanitaria para subsistir. Pero si no se atajan las causas que generan la escasez de alimentos, en 2030 la cifra crecerá a niveles de tales que, el mundo afrontará una de sus peores crisis en toda la historia.
En septiembre de 2009 la ONU ya había señalado que el fantasma del hambre merodeaba por todo el planeta y que el número de personas que pasan hambre había superado todas las previsiones, de acuerdo a un reporte emitido por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). El número de afectados era entonces de 1,020 millones.
Mínimo histórico
Josette Sheeran, directora del PMA, alertó en esa oportunidad que la corriente de ayuda humanitaria se encontraba en un "un mínimo histórico" y que ese año habría más personas con hambre que nunca. Agregó que "muchas personas se despiertan (en el mundo) y no cuentan ni con una taza de comida".
Sheeran añadió que la situación es una "receta para el desastre" y que al mismo tiempo resulta "crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del orbe", e hizo un llamado urgente al Grupo de los Ocho (integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) y el Grupo de los 20 (creado en 1999 e integrado por los ocho países más industrializados y las 11 economías emergentes), para que enfrenten el problema y den soluciones a corto plazo.
La directora del PMA también denunció "un grave déficit presupuestario", y dijo que para 2009 la agencia de la ONU sólo había recibido $2,600 millones (1,779 millones de euros) de un total de $6,700 millones (4.585 millones de euros) necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.
De menos a menos
El 8 de abril de 2008, un año antes de las advertencias de Sheeran, la ONU advirtió que el aumento de precio de los alimentos causaría inestabilidad política y social en todo el mundo. Precisó además que ya se habían reportado motines provocados por la falta de alimentos en todo el planeta y algo todavía peor: que había más de 1,000 millones de personas con hambre.
Agregó que el cambio climático, los desastres naturales, guerras, la crisis financiera y sequías son las principales causas de la escasez.
"Y de los precios más altos", dijo el organismo internacional en varias ocasiones.
Inflación sin freno
Durante el primer trimestre del año pasado, John Colmes, subsecretario general para asuntos humanitarios de la ONU, señaló que en los últimos 12 meses los precios de los alimentos básicos aumentaron al doble", y que la tendencia era preocupante.
La combinación entre escasez, precios altos y combustibles caros generaron una situación "sumamente volátil", añadió. "Cada vez cuesta más transportar alimentos".
Pero ya antes de la advertencia todos sabían de la crisis, recalcó la ONU. En febrero de 2005, el organismo internacional avisó que 47 países afrontaban escasez de alimentos, que 36 necesitaban ayuda inmediata y 11 tenían perspectivas desfavorables.

Por qué el hambre

Las causas de la hambruna, en septiembre de 2009, eran mismas que en 2008, en 2005 y ahora, en 2010: cambio climático, sequías, guerras, crisis... Un ejemplo, en Eritrea no llueve desde hace varios años y pocos hicieron caso a las advertencias de los expertos. Y el Pakistán llovió tanto durante dos semanas en dos semanas de agosto, que 30 millones de personas lo perdieron todo, incluyendo todas las cosechas. La huella del maremoto del 26 de diciembre de 2004 es otra causa de la hambruna. El fenómeno no sólo provocó un tsunami que mató a más de 230 mil personas en 11 países, sino que el mar inundó enormes cultivos de arroz y las cosechas de ese año, y de los dos o tres años siguientes (2005, 2007 y 2007), se perdieron. Los afectados fueron millones en Indonesia, Sri Lanka, Maldivas, India y Tailandia, y quienes dependen de ellos. La mayoría de las víctimas del maremoto se dedicaba a la agricultura, la pesca o empresas relacionadas con estas actividades. A ello se sumó la guerra en Irak, sequía en Centroamérica y la baja en la producción de cereales en Europa. "La tormenta perfecta", dijo la ONU. La hambruna estaba en puertas. Menos producción Luego del maremoto de Asia aparecieron otros pésimos augurios. A fines de 2007 se advirtió que para 2008 la desaceleración en la producción de cereales en países pobres y con déficit de alimentos, sumado a la subida de precios de exportación por el aumento de los combustibles, hará que 28 países enfrenten una crisis alimentaria. Ya en ese año -2007- la producción de alimentos se hallaba por debajo del crecimiento demográfico. A esto, se sumó la acumulación de una devastadora sequía en varios países densamente poblados -ellas Eritrea- que reportaron grandes daños a la producción agropecuaria. El clima juega un papel clave en la producción de alimentos. Sin lluvias en los meses de siembra frena las cosechas, y sin cosechas los platos permanecen vacíos. Guerras infinitas La guerra no ayuda a combatir el hambre, la prolonga y acreciente. Los conflictos bélicos también impactan en la producción de alimentos. En Sudán y Darfur, por ejemplo, bajó la producción de maíz. Kenya registra una baja severa en la producción agrícola. Irak permaneció siete años en guerra y en Afganistán se han incrementado los bombardeos y la violencia. En la última década aumentó el tamaño de los grupos vulnerables de la población. Y China aumentó el consumo de alimentos. Las necesidades de 2005 se incrementaron notablemente en 2009 y 2010 con varios componentes esperados: hay más gente con hambre, menos producción y alimentos más caros. Pobres e inundados En 2007 las lluvias del monzón inundaron Asia y dejaron 18 millones de damnificados. El 2010 el fenómeno golpeó con mayor fuerza y se registraron inundaciones históricas, con un saldo que supera los 30 millones de afectados. En Ecuador, Perú y Bolivia miles de hectáreas de cultivo se perdieron. En Centroamérica disminuyeron las cosechas de maíz y fríjol por falta de lluvias, y Estados Unidos redujo un 4% la superficie de cultivo. En 2011 el norte de Brasil y más de la mitad de las provincias de Colombia están siendo afectados por el fenómeno de La Niña. Y mientras la mitad oeste de Australia se está secando, el este vive las peores inundaciones en toda su historia. Todo esto creó una fórmula de muerte: El elevado precio del petróleo, más la creciente demanda de alimentos, más la fabricación de combustibles a base de alimentos, más los estragos causados por el clima y más la especulación en el mercado, están generando no sólo que la epidemia del hambre se acreciente a pasos agigantados, sino que el mundo se expone a una explosión de violencia, principalmente en los países pobres. La ONU subraya que el problema "es muy serio" en todo el mundo, y citó a Haití y Centroamérica como naciones de alto riesgo, y donde merodea el fantasma de la hambruna. Guatemala es el ejemplo más reciente que estremeció hasta el último rincón del mundo.

No tenemos tanto

En 2008, la ONU aseguró que el inventario mundial de granos básicos alcanzaba para cubrir la demanda durante 60 a 90 días. Pero en los meses siguientes el inventario bajó y la demanda subió, principalmente por la crisis económica. Los suministros de cereales son los más bajos desde la década de 1980, y en los países pobres más el 60% de los ingresos se destina a la compra de alimentos. El riesgo es tal, que en una veintena de países durante el año pasado la gente salió a las calles a protestar por la carestía. Según la ONU, los precios mundiales de los alimentos aumentaron un 40 por ciento en el último año, acelerando una inflación que comenzó en 2002. Desde entonces, los precios han crecido un 65% y los precios de los lácteos aumentaron 80%. "Situación crítica" El aumento de la demanda en las principales economías como India y China, los fenómenos meteorológicos extremos -como los huracanes, las inundaciones y las sequías que han devastado las cosechas en muchas partes del mundo-, y la disminución de las zonas agrícolas, son las principales causas de la hambruna. "Nos enfrentamos a una situación crítica", ha dicho Ban Ki-moon, secretario general de la ONU. "Las existencias mundiales de alimentos se redujeron a mínimos históricos". Los más afectados son, inevitablemente, "los 1,020 millones más pobres", expresión que designa el conjunto de personas que viven con $1 o menos de $1 al día, dijo Ki-mon. Pero la mayor dificultad es que se ven soluciones inmediatas. Verdades simples Los hambrientos todos los días tienen hambre. "Cuando las personas son tan pobres y la inflación erosiona sus exiguos ingresos, en general optan por una de las dos opciones siguientes: compran menos alimentos o compran alimentos más baratos y menos nutritivos. El resultado final es el mismo: más hambre y menos probabilidades de un futuro saludable", dijo Ban Ki-moon. Pero no todo está perdido, la batalla contra la hambruna se puede ganar. "Disponemos de los instrumentos y la tecnología para vencer el hambre", comentó el Secretario General de la ONU. "Sabemos lo que hay que hacer. Se necesitan voluntad política y recursos, asignados con eficacia y eficiencia". El punto es que todos los actores implicados en el problema deben actuar juntos: organismos internacionales, potencias mundiales (G-8 y G-20), gobiernos, empresas, agricultores, naciones… Sembrar para comer La ONU indica que se pueden mejorar los programas y prevenir las consecuencias del cambio climático, pero advierte que la mayor solución está en aumentar la producción agrícola. El organismo internacional estima que una tercera parte de las carestías de alimentos pueden mitigarse mejorando las redes locales de distribución agrícola y facilitando el acceso de los pequeños agricultores a los mercados. Pero hay que tener en cuenta que, antes, el número de quienes padecían hambre crecía a razón de 4 millones/año. Ahora, con la inflación, creció mucho más y se están buscando respuestas inmediatas para evitar que la humanidad colapse. Algunos recomiendan usar sólo lo necesario y presionar para que el tema de la hambruna se eleve a los más altos niveles de la política, porque si no lo hacen, millones de personas -sobre todo niños y ancianos- morirán de hambre.
©Univision.com
Comentarios