Dilma Rousseff asume la presidencia de Brasil

Univision.com y Agencias | Dec 31, 2010 | 1:58 PM

Se despide Luiz Inácio Lula da Silva

BRASILIA, Brasil- Dilma Rousseff fue investida el sábado como la primera mujer presidenta de Brasil, sucesora del popular gobernante Luiz Inácio Lula da Silva.
Flanqueada por su vicepresidente Michel Temer y los presidentes del Senado, José Sarney, y de la Cámara de Diputados, Marcos Maia, la nueva gobernante de 63 años leyó el juramento en el que se compromete a respetar la Constitución y las leyes antes de que Sarney, un ex presidente de la república, declarara su investidura como la 36ta gobernante del país.
Vestida con un vestido claro, Rousseff llegó a la sede del Congreso en un Rolls Royce descapotable de la presidencia, aunque debió ir con el auto cubierto por la intensa lluvia que cayó en el momento de su recorrido.
Fue saludada por gobernantes extranjeros, legisladores aliados y opositores y miembros del gobierno al llegar a la sede legislativa.
La llegada al poder de Rousseff, una economista de 63 años, marca también la despedida tras ocho años de mandato de Luiz Inácio Lula da Silva, quien escogió a la ahora presidenta electa como candidata.
Entre la emoción y los deseos de progreso
En su primera declaración tras ser investida, Rousseff citó como principal compromiso de su gobierno mejorar las condiciones de vida de los sectores más pobres, al tiempo que anunció una política externa que enfatizará las relaciones con los países latinoamericanos como socios del progreso económico y social de Brasil.
Su mensaje trazó un plan de gobierno de continuidad de los logros de Lula con la concreción de tareas que el ahora ex presidente dejó pendientes, como las reformas política y tributaria.
"Hoy será la primera vez que la banda presidencial se colocará en el hombro de una mujer", manifestó en su discurso ante gobernantes extranjeros, legisladores, ministros, y miembros del poder judicial.
Rousseff se atragantó por la emoción en un momento de su discurso cuando manifestó que "a partir de este momento seré la presidenta de todos los brasileños".
Recordó su pasado guerrillero en los años 70, cuando combatió a la dictadura militar (1964-1985), al decir que "entregué mi juventud al sueño de un Brasil mejor. No tengo ningún arrepentimiento, no tengo tampoco rencor".
Un gobierno por y para mujeres
La transmisión de mando comenzó bajo un intenso aguacero cuando Rousseff recorrió la céntrica Explanada de los Ministerios hacia la sede del Congreso en un Rolls Royce de 1953 de la presidencia brasileña, mientras decenas de miles de simpatizantes se apostaron a la orilla del camino a saludarla con banderas de Brasil y del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
Tras su juramento presidencial, Rousseff trazó las grandes líneas de lo que será su gobierno, en el que el combate de la miseria, la mejora de la educación, salud y la seguridad emergieron como prioridad.
"Mi compromiso supremo es honrar a las mujeres, proteger a los más frágiles, y gobernar para todos", declaró la gobernante, ex ministra del gobierno de Lula durante más de siete años.
Insistió en que su gobierno mantendrá la estabilidad económica sin inflación, al tiempo que defendió la promoción de las exportaciones y el combate del proteccionismo de los países ricos.
Rousseff dedicó gran parte de su discurso a homenajear a Lula, el gobernante más popular de la historia reciente de Brasil y quien la escogió como candidata del izquierdista PT para las elecciones de octubre.
"Vengo para consolidar la obra transformadora del presidente Lula, un presidente que cambió la forma de gobernar y llevó al pueblo brasileño a confiar en sí mismo y en su futuro", destacó.
Analistas coinciden en que la experiencia de Rousseff como ministra de Lula le dieron un conocimiento a fondo de la máquina pública y señala un camino de continuidad de la administración saliente.
"La presidenta Dilma debe continuar las grandes directrices políticas de la administración Lula", opinó Michael Shifter, presidente de la organización Diálogo Interamericano, de Washington. "Es poco probable que haya grandes cambios en política económica, social o externa, aunque Dilma ciertamente tendrá un estilo que refleje su experiencia en economía y energía".
Al mismo tiempo, advirtió que los éxitos atribuidos al gobierno de Lula hacen que Rousseff llegue al poder con la expectativa de mantener el escenario favorable que vivió el gobierno saliente.
"Eso es un desafío difícil, Brasil vivió avances dramáticos en todos los campos durante los últimos años, lo que será difícil de mantener. El ambiente externo podrá ser menos favorable y los problemas internos se pueden agravar", advirtió Shifter.

La era Lula

Con la llegada del nuevo año, Brasil despide al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario más popular de la historia reciente del país, y da la bienvenida a su sucesora electa, Dilma Rousseff.
La "era Lula" llega formalmente a su final, aunque para muchos analistas, el gobernante saliente continuará gravitando sobre el mandato de su ex ministra, a quien él escogió como candidata para sucederlo en el poder.
La cercanía de Lula con la gobernante electa se hizo evidente a lo largo de la campaña presidencial, que Rousseff ganó aunque nunca antes había disputado una campaña y, especialmente, carece del carisma del actual mandatario.
"En general, el gobierno de Dilma será una continuación del gobierno de Lula. Las cosas están funcionando así que no hay razón para que ella haga muchos cambios en los grandes temas", opinó Alexandre Barros, analista de riesgo de Early Warning, en Brasilia, en declaraciones a la AP.
El triunfo electoral de Rousseff en segunda ronda, el 31 de octubre, reflejó el deseo de los votantes brasileños de continuar la tendencia marcada por el gobierno de Lula.
El gobernante debe entregar el poder el 1 de enero a Rousseff con la economía en pleno auge, con un crecimiento previsto de 7.5%, el desempleo en su nivel más bajo de la última década, de alrededor de 6%, y con una sólida presencia en el escenario internacional.
El actual presidente llegó al poder con una amplia trayectoria pública que comenzó en la década de 1970 como el principal líder sindical de Brasil, y con tres fallidas candidaturas presidenciales a cuestas que lo convirtieron en una figura ampliamente conocida antes de ser elegido en 2002.
Por el contrario, Rousseff apareció por primera vez en el radar de la mayoría de los brasileños como la "candidata de Lula" en los comicios de 2010. Por lo demás, es una figura desconocida para muchos.
Lula vs Rousseff
En materia interna, Rousseff dio señales de que continuará la política económica del gobierno de Lula al mantener su puesto al ministro de Hacienda, Guido Mantega, al tiempo que el ex ocupante de ese cargo, Antonio Palocci, cercano a Lula, será secretario general del gobierno, el cargo más influyente después del presidente.
Paulo Edgar Resende, profesor de ciencias políticas de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo, comentó en este sentido que "la voz de Lula se continuará escuchando" en el Palacio de Planalto, sede de la presidencia, cuando Rousseff asuma el poder.
"Brasil goza de estabilidad institucional, tiene el parque industrial más grande de Suramérica, es la octava economía del mundo y es un importante actor en foros internacionales, así que no tiene por qué haber grandes cambios", opinó Resende.
Lo que claramente marcará una diferencia entre el presidente actual y su sucesora es el aspecto personal: el carisma y encanto personal de Lula contrasta con el estilo rígido y tecnocrático de Rousseff.
"Ella se va a diferenciar de Lula más en estilo que en sustancia", opinó Carlos Lopes, de Santa Fe Ideias. "Ella va a enfocar su atención más en la administración de las políticas gubernamentales, algo en lo cual ella tiene habilidad".
No obstante, el historiador Michel Zaldan, de la Universidad Federal de Pernambuco, advirtió que la futura presidenta corre el riesgo de ser absorbida por las demandas de un Congreso fraccionado, con una multiplicidad de partidos que en su mayoría apoyan a su gobierno, pero que exigen privilegios a cambio.
"Ella no tiene la personalidad de Lula, que es más fuerte que su partido, y puede ser presa del Congreso Nacional", comentó Zaldan. "Tendrá que negociar mucho, tener mucha habilidad para tratar con partidos que no tienen posiciones definidas, lo que tienen es capacidad de negociación".
©Univision.com y Agencias
Commentarios