Benedicto XVI condenó violencia y guerra en su homilía de Navidad

AFP | Dec 24, 2010 | 5:57 PM

Pidió justicia, amor y paz

CIUDAD DEL VATICANOS - El papa Benedicto XVI condenó el viernes por la noche en términos muy duros a los que siembran la violencia y la guerra en el mundo, al celebrar la misa de Navidad en la basílica de San Pedro de Roma, en medio de estrictas medidas de seguridad.
El Papa rogó por un mundo de "justicia, amor y paz", rodeado por medidas de seguridad reforzadas tras la agresión de un año atrás por una desequilibrada.
"Señor, cumple por entero tu promesa. Quiebra las varas de los opresores. Quema las botas resonantes (de los soldados). Haz que termine el tiempo de las túnicas ensangrentadas", dijo el Papa en su homilía ante miles de fieles congregados en la plaza del Vaticano.
"Te damos gracias por tu bondad, pero también te pedimos: Muestra tu poder. Erige en el mundo el dominio de tu verdad, de tu amor; el 'reino de justicia, de amor y de paz'", agregó.
El Papa ampliará su homilía el sábado, día de Navidad, en su tradicional mensaje antes de la bendición "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo), en el que habitualmente se refiere a los diversos conflictos mundiales.
En la víspera del día que la tradición señala como el del nacimiento del hijo de Dios, Benedicto XVI señaló que "precisamente en la debilidad como niño" muestra "frente a los poderes presuntuosos del mundo, la fortaleza propia de Dios".
"Este niño ha encendido en los hombres la luz de la bondad y les ha dado la fuerza de resistir a la tiranía del poder", sostuvo el Papa.
Adelantaron misa
Benedicto XVI pidió también que se establezca una "verdadera hermandad": "Ayúdanos a reconocer tu rostro en el otro que me necesita, en los que sufren o están desamparados, en todos los hombres, y a vivir junto a ti como hermanos y hermanas, para convertirnos en una familia, tu familia".
Como el año pasado, la misa de medianoche fue adelantada a las 22H00 (21H00 GMT) en consideración de los 83 años del Papa.
Un año atrás, Susanna Maiolo, una italiano-suiza de 25 años con trastornos mentales, hizo caer al Papa cuando entraba a la basílica.
Tras esa agresión, las medidas de seguridad fueron reforzadas. El perímetro de protección alrededor del Santo Padre cuando circula entre los fieles fue extendido en un metro, para dejar más espacio a los agentes de seguridad.
En ese incidente también cayó al suelo el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, quien se quebró la cabeza del fémur y tuvo que ser operado.
Ahora el Papa está rodeado por cuatro agentes de seguridad, en lugar de los dos que lo custodiaban anteriormente en sus desplazamientos.
El año 2010 fue difícil para el papa, que tuvo que enfrentar una cascada de revelaciones de escándalos de pedofilia por sacerdotes en muchos países europeos, entre ellos su tierra natal Alemania, y en Estados Unidos.
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