Varios de los 33 mineros llegan a Navidad sin poder superar el trauma

AFP | Dec 24, 2010 | 4:27 PM

En familia

CHILE - Los 33 mineros rescatados en octubre tras estar más de dos meses sepultados en una mina al norte de Chile celebrarán una Navidad alegre para muchos pero traumática para varios de ellos que no han superado la experiencia, según testimonios de familiares y médicos.
La mayoría celebrará la Navidad con sus familias de una manera tradicional, sin ninguna celebración grupal prevista porque a más de dos meses del rescate el grupo ya se disgregó y hay diferencias entre ellos.
"Hay mucho que ya no se pueden ver", cuenta el sicólogo Alberto Iturra, parte del grupo de expertos que los asistió durante los 69 días de encierro a 700 metros de profundidad al fondo de la mina San José, y que los sigue acompañando en la fase de recuperación.
Surgieron diferencias
"Hay ciertas diferencias. Se han formado subgrupos más pequeños pero en general los he visto bastante bien, ni peleando ni nada por el estilo", dijo el médico Jean Romagnoli, parte también del equipo que los asistió.
"Hay algunos casos de celos y envidias", agrega el médico, quien acompaña en las charlas motivacionales que realizan a los mineros Mario Sepúlveda y Omar Reygadas.
Sepúlveda y Reygadas hacen parte del grupo que más ha sacado provecho de esta historia, visitando diversos países y dando charlas en las que exponen cómo lo hicieron para sobrevivir al largo encierro.
"En estas charlas enseñan cómo enfrentar situaciones de esas características a través del trabajo en equipo y la confianza en el prójimo", explicó Romagnoli.
"Sé también que hay gente que está haciendo cosas de otro tipo; varios de ellos en otros eventos y otros que no están haciendo nada", agregó.
Sin superar encierro
El minero Víctor Zamora es uno de los que aún no supera el trauma. Para esta Navidad tenía previsto celebrar en la playa junto a esposa y su hijo, según contó su madre, Nelly Bugueño.
"No lo hemos visto a él pero sabemos que está pasando por un período muy delicado. Le cuesta aún superar esta tragedia. He orado mucho para que podamos seguir unidos; vamos a esperar que él se recupere", dice.
En el caso del minero Edison Peña (que corrió la maratón de nueva York), una fuente que requirió anonimato dijo a la AFP que ha sufrido cuadros de angustia.
Distinto es el caso del minero Raúl Bustos, quien "está muy bien y ansioso por celebrar esta Navidad, que va a ser tremenda para él", según su madre, Rosa Ibáñez.
"El ha estado súper bien porque lo tomó todo con calma y no salió mucho en la televisión", agrega Rosa.
Bustos también ha dedicado su tiempo a dictar charlas motivacionales en Talcahuano, el puerto del sur de Chile donde vive y del que tuvo que emigrar por el terremoto y un tsunami de febrero pasado.
Mario Gómez, el mayor del grupo de 63 años, pasará también su Navidad en familia. "Estamos esperando la Navidad en familia, todo será muy normal. El está bien y sigue en tratamiento" sicológico, dice su hija Roxana.
Apoyo psicológico
El sicólogo Iturra critica que a los mineros no se les haya dado apoyo sicológico diferenciado.
"Son diferentes personalidades y se necesitaban atenciones diferenciadas, porque cada uno quedó en un momento distinto de sus procesos", criticó.
"Están muy solos. Ellos ya debieran estar trabajando en su futuro", agregó.
Tras el rescate, que se concretó el 13 de octubre pasado en una operación de 22 horas seguida por millones de telespectadores en todo el mundo, los mineros han tenido que responder a decenas de exigencias.
Inicialmente estaba previsto que las terapias se extendieran por al menos seis meses, pero algunos ya han sido dados de alta. Todos gozan aún de licencia médica lo que les permiten cobrar sus salarios.
Visitas en el extranjero
En noviembre todos viajaron a EU para participar en un programa de TV de CNN, mientras que 26 de ellos viajaron a Reino Unido para ver un partido entre el Manchester United y Arsenal.
Igualmente cuatro visitaron el estadio del Real Madrid en la capital española mientras que para el próximo 26 de enero está previsto que todo el grupo viaje a Orlando (en EU) para visitar Disneylandia.
En lo que sí han estado unidos es en su pacto de no contar lo que ocurrió abajo porque quieren explotar la historia de manera colectiva.
Por ello la semana pasada crearon una sociedad anónima para proteger y explotar los derechos en películas, libros y otros productos generados a partir de su historia.
©AFP
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