Madre e hija, reunidas por Aquí y Ahora después de 50 años

Univision.com | Jan 27, 2015 | 6:35 PM
Por Tifani Roberts. @TifaniRoberts
“Nohemí quiere que seas tú la que vaya de avanzada donde su mamá”
Esta vez mi asignación era diferente porque Nohemí específicamente pidió mi intervención entre ella y su madre. En junio de 2013 publicamos, con lujo de detalles, su historia en Aquí y Ahora. Su valentía me había conmovido y mantuve contacto con ella a través de su hermana Mónica Sánchez, que vive Canadá.
Mónica describe a Nohemí como la “esclavita” de su madre y de su abuela. Llegó con 5 años del interior del país a la casa de los Sánchez y de inmediato la pusieron a trabajar como empleada doméstica. Mónica fue testigo de los abusos físicos, palizas, bofetadas y maltratos que su madre le propinaba a Nohemí, pero de lo que no se enteró hasta hace pocos años es que su padre fue el primero en violarla. Después fueron sus tíos.  En 2012, Mónica convenció a Nohemí para entablar una demanda contra sus padres. Después de varios meses en la corte, un juez falló a su favor y ordenó a los Sánchez indemnizar a Nohemí. Pero lo más importante es que el juez solicitó al Estado encontrar a la familia biológica de Nohemí, ya que los Sánchez no daban información sobre los orígenes de la niña.
Pruebas de ADN confirmaron que la señora Rosario Arias Giraldo era en efecto la madre de Nohemí. Vive en Ibagué, a unas tres horas en auto de Bogotá. Pero Nohemí tenía mucho temor de que la señora la rechazara; después de todo, no sabía por qué hace 50 años se había separado de ella.  ¿La había regalado? ¿Se la robaron? Eran muchas las preguntas que no tenían respuestas.
Mi Productor Ejecutivo me dijo: “Nohemí quiere que seas tú la que vaya de avanzada donde su mamá y te asegures de que está dispuesta a un encuentro”. En menos de 24 horas, yo estaba en Colombia buscando a la señora Rosario en un barrio de esos donde uno no debe andar de noche. Pero no dábamos con ella. Claro, es que allí nadie la conoce con ese nombre. Allí, todos la llaman “Carmelita”. Mientras tanto, Nohemí estaba en Bogotá esperando mi llamada para emprender el viaje a Ibagué. A las diez de la noche la llamé para decirle que la había encontrado y que su mamá estaba dispuesta a conocerla.
Carmelita es una mujer muy humilde. Vive en una casita de madera y aluminio con piso de tierra. Camina con ayuda de un bastón y vende dulces en la calle. Cuando la conocimos, nos previno que no podía dejar de trabajar y que si Nohemí quería llegar, “pues con mucho gusto la recibo en mi puesto de venta”, me dijo. Y así fue. En pocas horas y en medio de una calle transitada, madre e hija se vieron por primera vez en 50 años.
Lo primero que le dijo su hija fue: “¿Usted se acuerda de mí?”. Una pregunta cargada de significado, pero su madre la tomó literalmente y le contestó con toda sinceridad “No”. Y así comenzó El Encuentro. Véalo en Aquí y Ahora, el domingo a las 7pm/6c.
©Univision.com
Comentarios