Napolitano pide al Congreso el Dream Act

Univision.com* | Dec 02, 2010 | 7:01 PM

Pero advirtió que no frenará las deportaciones

WASHINGTON – La aprobación en el Congreso del proyecto de ley Dream Act beneficiará a la seguridad de Estados Unidos, dijo el jueves Janet Napolitano, secretaria del poderoso Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que agrupa a una veintena de agencias federales, entre ellas las tres áreas del servicio de inmigración. Pero advirtió que el gobierno seguirá con la política de deportaciones, principalmente de extranjeros con antecedentes criminales.
Durante una conferencia telefónica, la jefa de la seguridad estadounidense dijo que era “importante destacar que el Dream Act se estructuró dentro de una estrategia más amplia de control migratorio”, y reiteró al Congreso un llamado para que apruebe la iniciativa impulsada esta vez por el líder demócrata del Senado, Harry Reid (Nevada).
El Drean Act fue presentado por primera vez al legislativo en 2001 con el apoyo tanto de demócratas como republicanos. Desde esa fecha ha sido debatido más de 10 veces sin lograr los votos necesarios en ambas cámaras (218 en la Casa de Representantes –de un total de 435 asientos- y 60 en el Senado –de un total de 100 curules-).
El último debate se llevó a cabo el pasado 21 de septiembre. El proyecto, también empujado por Reid, fue derrotado por 54 votos a favor, 43 en contra y una abstención. El partido republicano no favoreció la medida y argumentó que se trataba de una amnistía para extranjeros indocumentados y que no iba a poner en riesgo laseguridad nacional.
De qué se trata
De ser aprobado, el Dream Act otorgaría residencia temporal a miles de jóvenes que ingresaron siendo niños a Estados Unidos quienes (antes de los 16 años de edad) quienes, dos años después de ingresar a la Universidad o servir en las Fuerzas Armadas, recibirían la residencia permanente, y cinco años más tarde podrían gestionar la ciudadanía.
El martes Reid sometió a la consideración del Senado revivir el proyecto y espera conseguir el compromiso de 60 votos antes de someterla a votación.
Poco antes de las declaraciones de Napolitano, el legislador Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois), dijo a al programa Despierta América de la Cadena Univision que la Cámara de Representantes votaría y aprobaría el proyecto el viernes, como una medida de presión para que el Senado “actúe” y permita la legalización de miles de estudiantes.
Miles de beneficiarios
Según datos del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la principal organización hispana de Estados Unidos, cada año se gradúan unos 65 mil estudiantes indocumentados quienes deben esconderse en las sombras de la sociedad estadounidense para evitar ser deportados.
La Raza estima que el Dream Act, en total, ayudaría a unos 2.5 millones de jóvenes sin papeles.
Consultada sobre el tema de las deportaciones y si los jóvenes indocumentados que están dando la cara para defender el Dream Act corren el riesgo de ser detenidos por el DHS y deportados del país, Napolitano dijo que el departamento que dirige seguirá adelante con la política de localizar, detener y expulsar de Estados Unidos a extranjeros con antecedentes criminales.
Récord de expulsados
Durante el año fiscal 2010, que arrancó el 1 de octubre de 2009 y finalizó el pasado 30 de septiembre, el DHS deportó a poco más de 392 mil extranjeros, la mayoría con antecedentes criminales, según datos proporcionados por el DHS, cifra que marcó un récord histórico. En 2009 -el último año de la era Bush- el número de deportados alcanzó los 389 mil.
En total 195,000 criminales indocumentados fueron deportados en el año fiscal 2010 (octubre 2009-septiembre 2010), un 17% más que el periodo anterior, recordó Napolitano. La mayoría era de nacionalidad mexicana.
El resto corresponde a extranjeros que no tenían autorización para permanecer en el territorio de Estados Unidos y fueron capturados por las autoridades del servicio de inmigración.
Abrirles la posibilidad de obtener residencia legal a estudiantes que llegaron al país acompañando a sus padres –antes de cumplir los 16 años de edad- "nos permitirá priorizar" la lucha contra la inmigración ilegal, explicó la secretaria, insistiendo en la necesidad de que el Congreso apruebe el Dream Act.
El Dream Act "no substituye obviamente la necesidad de una reforma migratoria integral", añadió.
Promesa incumplida
Durante la campaña presidencial 2008, el entonces candidato presidencial Barack Obama prometió que empujaría una reforma migratoria comprensiva durante el primer año de su mandato. Pero la crisis económica, las guerras en Irak y Afganistán y el debate de la reforma de salud, entre otros temas, postergó la promesa.
Un borrador de reforma amplio redactado entre mayo de 2009 y marzo de 2010 por los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), agregó el Dream Act como parte de sus beneficios. Pero en abril Graham se retiró del esfuerzo bipartidista y dejó a los demócratas solos en un esfuerzo que para conseguirlo necesitan el apoyo de la oposición.
El 2 de noviembre, durante los comicios de medio tiempo, los republicanos ganaron el control de la Cámara de Representantes y arrebataron cuatro asientos en el Senado (44), situación que comprometió el futuro de la reforma migratoria.
En respuesta al resultado electoral y pensando en las elecciones presidenciales de 2012, donde el voto hispano volverá a jugar un papel clave (en 2008 Obama recibió el 67% de los 10.2 millones de votos latinos), los demócratas empujaron el Dream Act como una especie de Plan B para apaciguar las críticas, pero saben que sin el respaldo republicano cualquier intento volverá a resultar en un fracaso.
El último esfuerzo
Los líderes en el Congreso, Reid (en el Senado) y Nancy Pelosi (California) en la Cámara de Representantes, manifestaron en los últimos días la intención de presentar el proyecto para votación final antes que termine la actual legislatura, aprovechando que aún tienen la mayoría lograda en los comicios de 2008.
Pero los republicanos insisten en que no cederán en el tema, de permitir la legalización de extranjeros sin la debida autorización para permanecer en el país.
"Lo que quiere el pueblo estadounidense es alejar la posibilidad de un aumento de los impuestos y recortar gasto: esa debería ser la prioridad", indicó el líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner (Ohio), a quien dan como seguro sucesor de Pelosi como Presidente del Congreso, convirtiéndose en el tercer hombre en la sucesión de poder, detrás de Obama y el vicepresidente Joe Biden.
Napolitano advirtió además que el DHS no tiene opciones cuando se trata de hacer cumplir las leyes, en respuesta a los llamados de grupos nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes para que se decrete una suspensión temporal en las deportaciones.
“Bajo la ley, no tenemos la opción de decir simplemente que no vamos a hacer cumplir la ley mientras el Congreso considera el Dream Act”, dijo.
Cambios recientes
La última versión del proyecto que se ventila en el Congreso crea el estado de no-inmigrante condicional durante 10 años, seguido de tres años de residencia legal permanente antes de la aplicación para la naturalización.
Los beneficiarios recibirán una autorización de empleo y un permiso de viaje para salidas y reingresos a Estados Unidos sin afectar el trámite de la residencia temporal.
Los inmigrantes que califiquen al Dream Act también podrán inscribirse en una universidad como estudiantes no extranjeros y pagar las mismas cuotas que un alumno residente o ciudadano.
Advierte que los inmigrantes acusados de fraude electoral, fraude de matrimonio, si padece un mal que sea un riesgo para la salud pública, si constituye un riesgo de convertirse en carga pública, o si abusó de su visa de estudiante, cometió poligamia o evadió impuestos, no calificará para regularizar su estado de permanencia en Estados Unidos.
El tope máximo de edad para calificar está por determinarse entre los 29 y los 34 años, y los candidatos, primero a la residencia temporal, deberán presentar datos biométricos de identidad, someterse a una verificación de antecedentes y un examen médico.
Por razones de seguridad nacional, los datos de identificación de los postulantes no serán confidenciales y los candidatos, además de estar registrados en el Servicio Selectivo, tendrán un año de plazo para postular una vez entre en vigor la ley si es aprobada por el Congreso y promulgada Obama.
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