Entra en vigor en Georgia la ley más permisiva sobre armas

EFE | Jul 03, 2014 | 9:42 AM

Armas en iglesias, bares y escuelas

La nueva ley de armas en Georgia, que entró en vigor este mes y muchos califican como una de las más permisivas de EEUU, fue recibida con preocupación entre organizaciones sociales y empresas, que temen un aumento de actos violentos en ese estado.
“Cómo pueden decir que va a haber más seguridad con una mayor cantidad de armas en las calles”
"La ley va a dejar a las personas llevar armas a lugares donde la gente está tomando alcohol, y por supuesto que cuando estas dos cosas se juntan van a crear problemas", dijo a Efe Cole Piyali, representante en Georgia de la organización nacional "Moms Demand Action For Gun Sense in America".
La nueva norma permite a los residentes en el estado portar armas en sitios como iglesias, bares y escuelas, y usarlas si sienten en riesgo su seguridad personal.
Los críticos de la medida argumentan que la ley generará más violencia en las calles y pondrá en peligro a las autoridades que luchan contra el crimen en Georgia.
La activista señaló que, pese a lo que afirman quienes apoyan esta ley, no hay evidencia de que más armas sea sinónimo de mayor seguridad en las calles.
"Cómo pueden decir que va a haber más seguridad con una mayor cantidad de armas en las calles, cuando toda las investigaciones y estadísticas muestran lo contrario. No tendríamos entonces todos los eventos violentos que tenemos todo el tiempo", indicó.
¿Quiénes no lo permitirán?
La cadena de tiendas Target se unió a quienes no permitirán el ingreso de armas a sus tiendas, medida que fue aplaudida por las organizaciones a favor de un mayor control de armas.
"Este es un asunto complicado, pero todo se reduce a una simple convicción: traer armas a Target crea un ambiente que está en desacuerdo con la experiencia de comprar en y trabajar en un ambiente familiar que tanto nos esforzamos por crear", indicó hoy el presidente de la corporación, John Mulligan.
La ley permite a las iglesias decidir si dejarán a los feligreses llevar armas a sus templos, lo cual conllevaría una multa de $100 dólares y un cargo de delito menor para quienes lleven un arma a una iglesia en la que no se permite portar armas.
La Iglesia Católica emitió esta semana un decreto en el que establecía que quedaba prohibido ingresar con armas a sus templos, escuelas y otras instalaciones bajo su administración.
"Este decreto está arraigado en la creencia de que nuestras iglesias y otros lugares de alabanza están pensados como santuarios sagrados adonde las personas vienen a rezar y a alabar a Dios", señaló en una carta dirigida a los sacerdotes católicos del estado el Arzobispo Wilton Gregory.
Ley de armas en todas partes
La norma conocida como HB60, que es considerada por sus detractores como una ley de "armas en todas partes", permitirá a los residentes de Georgia utilizar armas si se sienten que su seguridad está en riesgo.
La ley legaliza además el uso de silenciadores, para ser utilizados en actividades de cacería, y establece la edad mínima para portar armas en 18 años en lugar de los 21 establecidos hasta ahora.
Asimismo, la norma elimina la toma de huellas digitales al renovar la licencia para portar armas y prohíbe al estado crear o mantener una base de datos con las personas que tengan una licencia para portar armas.
Esa medida, de acuerdo con los expertos, dejaría abierta la posibilidad de que personas que han cometido delitos puedan utilizar un arma.
La ley también provee las condiciones para alegar "defensa absoluta" para usar un arma en caso de que quien la porte alegue se siente amenazado.
No obstante, no todos están en contra de la medida, que ha sido calificada por la Asociación Nacional del Rifle de EEUU (NRA, en inglés) como la "reforma proarmas más integral que se ha llevado en la historia del estado".
Para Jerry Henry, director ejecutivo de GeorgiaCarry.Org, la nueva ley ayudará a hacer el estado más seguro.
"Ciertamente creemos que más personas llevando armas a todas partes va a hacer (Georgia) más segura", dijo Henry a Efe.
El activista aseveró que quienes acusan a la nueva ley de convertir al estado en un "Viejo Oeste" se basan en sus "emociones" y no en los hechos.
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