El hermetismo oficial sobre los niños indocumentados frustra a legisladores federales

ImpreMedia Digital, LLC | Jun 19, 2014 | 11:53 AM
Frustrados por el hermetismo que mantiene la Administración Obama con relación al manejo de la creciente crisis humanitaria generada en la frontera sur, los legisladores empiezan a presionar para saber si los niños y jóvenes migrantes no acompañados serán rastreados una vez que sean puestos en libertad dentro de territorio estadounidense.
“Las autoridades aseguran que es para proteger la integridad y privacidad de los niños.”
El senador republicano John Cornyn y el legislador demócrata Henry Cuéllar, ambos de Texas, enviaron este miércoles una carta con 12 preguntas sobre el manejo y situación de los niños, y su eventual paradero y vigilancia una vez que sean puestos en libertad, pero también quieren saber si los menores inmigrantes tienen antecedentes criminales y vínculos con pandillas.
Ambos legisladores quieren saber si el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha adoptado medidas “para rastrear el paradero” de los niños que dejan la custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), y qué garantías hay de que “no tienen expedientes criminales o afiliaciones con las pandillas”, o si están implicados en actividad criminal.
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En el cuestionario, Cornyn y Cuéllar preguntan si hay un plan para evitar que esos niños y jóvenes “no terminen en manos de depredadores o violadores sexuales”; qué planes hay para velar por el bienestar de los niños si éstos no acuden a su cita ante un tribunal de Inmigración, y si los funcionarios de la Administración comparten debidamente información sobre el destino de los menores.
Los legisladores expresaron alarma de que los niños emigren solos y afronten la amenaza de asesinato, secuestro, violación, explotación sexual y laboral “a manos de organizaciones criminales salvajes”.
Sus preguntas exigen respuestas claras sobre el número de detenidos, los que son puestos en libertad, los que han solicitado o recibido asilo y cualquier otro beneficio migratorio.
La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) organizó este miércoles una visita de la prensa a dos centros de detención en Brownsville (Texas) y Nogales (Arizona), pero con la advertencia de que no podían tener contacto alguno con los niños, o el personal. Las autoridades aseguran que es para proteger la integridad y privacidad de los niños.

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Por estos días, la llegada de los casi 50 mil niños indocumentados que han sido detenidos en la frontera desde octubre pasado ha dominado parte del diálogo político en Washington.
Desde la semana pasada, varios líderes demócratas y republicanos, entre ellos el senador republicano por Florida, Marco Rubio, han exigido respuestas al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson.
La legisladora demócrata de California, Karen Bass, prevé presentar la semana próxima, junto a otros demócratas, un proyecto de ley que exigirá que los niños en los centros de detención tengan representación legal en los tribunales.
“La crisis de niños hacinados en centros de detención se está convirtiendo en un desastre para los estadounidenses y los países del mundo de donde proceden. Cómo respondemos refleja nuestra humanidad y lo más claro es que el Congreso debe aprobar una reforma migratoria… pienso visitar un centro de detención, pero el Congreso ya conoce el problema y debemos actuar pronto”, dijo a La Opinión Bass.
Por su parte, los líderes demócratas Lucille Roybal-Allard y Mazie Hirono, de California y Hawai, respectivamente, así como el senador demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, presentarán este jueves una serie de propuestas para responder a la crisis y ayudar a quienes huyen de la violencia en México y Centroamérica.
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