Crisis de niños modificó práctica de toma de huellas digitales

The Associated Press | Jun 19, 2014 | 10:01 AM
El gobierno federal estadounidense reanudó la práctica de tomar las huellas digitales de las personas que, sin ser familiares, se ofrecen a cuidar de niños inmigrantes detenidos en la frontera.
“Hay gente que patrocinará a niños para usarlos con objetivos que no van en su mejor interés.”
Lo hizo después que defensores de los inmigrantes manifestaron temor de que la falta de vigilancia pudiera poner a los niños en situación de riesgo.
Kenneth Wolfe, un vocero de la Administración de Niños y Familias, dijo el miércoles por la noche que la agencia que supervisa el programa de refugios para los niños inmigrantes ha retomado la política previa de exceptuar únicamente a los padres, madres y guardianes legales de la toma de huellas digitales. Aclaró que no se comprobó que ningún niño hubiese sido dañado por la política anterior.

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El número de niños centroamericanos apresados en la frontera con México ha aumentado en las últimas semanas y podrían alcanzar los 90,000 este año.
Para acomodar a los niños en refugios, las autoridades habían dejado de tomar las huellas digitales para cotejarlas con las bases de datos de delincuentes a los padres y otros que se ofrecieran a cuidarlos, dijeron los defensores de los inmigrantes.
Hasta el año pasado, los defensores dijeron que las autoridades habían tomado las huellas de todos, incluso los padres.

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"Cada vez que se reducen los requisitos existe una preocupación", afirmó Kimi Jackson, directora del Proyecto de Representación de Asilo Pro Bono del Sur de Texas, que ofrece presentaciones sobre los derechos de los niños en detención. "Hay gente que patrocinará a niños para usarlos con objetivos que no van en su mejor interés".
Los defensores de los inmigrantes dicen que la creciente violencia de las pandillas y las amenazas han forzado a los niños a abandonar sus países y cruzar México para llegar a Estados Unidos.
Desde el mes pasado, el gobierno de Estados Unidos ha abierto refugios temporales en bases militares para albergar a los niños hasta que puedan reunirse con un patrocinador, preferentemente los padres o un familiar adulto. La mayoría de los niños se reúnen con familiares, según la agencia de Wolfe.
©The Associated Press
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