La ACLU demandó a federales por negar la entrada de un ciudadano

EFE | Jun 14, 2014 | 7:03 AM
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) interpuso una demanda en contra de altos funcionarios federales, luego de que desde hace tres años se ha negado el ingreso a un ciudadano norteamericano.
“Como norteamericano, él tiene el derecho a regresar al país sin ser detenido.”
Óscar Iván Olivas, de 45 años, nació en Los Ángeles (California) y aunque tiene documentos que lo comprueban, las autoridades de inmigración no le han dado la oportunidad de presentarse frente a un juez de inmigración para poner fin a su exilio.
Ahora, tanto él como su esposa e hija de 12 años viven en Mexicali, Baja California, donde "sufren de estrés, tanto emocional como financiero", debido a que no puede buscar un empleo, ya que no es un ciudadano mexicano.
La abogada de ACLU, Gabriela Rivera, dijo que con la demanda buscan que se declare que Óscar Olivas es un ciudadano estadounidense y que pueda regresar a su país, además de enfatizar sobre los derechos constitucionales que se han violado en el proceso.
"Se le negó su derecho al debido proceso, debido a que él es ciudadano. Nadie puede quitar una ciudadanía sin dar la oportunidad de una audiencia", mencionó.
"Como norteamericano, él tiene el derecho a regresar al país sin ser detenido", afirmó.
El exilio de Olivas empezó en agosto de 2011, cuando intentó cruzar la frontera de México hacia Estados Unidos, y un agente de aduanas lo detuvo argumentando que dudaba de que sus documentos, que incluían su acta de nacimiento, tarjeta de seguro social y licencia de conducir, fueran reales.
"Lo detuvieron y le dijeron que tenían dudas de que fuera ciudadano", señala Rivera, quien dijo que después se le mandó de regreso a México, donde se le prometió una audiencia en el consulado en los próximos dos meses, aunque jamás se le dio fecha.
La demanda señala que los oficiales se basaron en una declaración falsa que su madre hizo en un consulado, quien cruzó de manera indocumentada a Estados Unidos en 1969, aunque obtuvo la ciudadanía casi 20 años después.
Debido a que su madre no tenía papeles cuando su hijo nació, dio a la luz en una residencia, lo que causó sospecha de las autoridades de inmigración respecto a su acta de nacimiento.
Tras ser intimidada por una autoridad federal, de que podría perder su ciudadanía o hasta enfrentar cargos, se le exigió firmar un documento que decía que había mentido y que su hijo nació en México.
"La señora Pérez protestó que no podía firmar esa declaración, debido a que no reflejaba la verdad, pero una oficial insistió", narra el documento.
Al hacerlo, se notificó a las autoridades sobre el acta de nacimiento de Óscar Olivas, quien no se enteró de la situación hasta cuando intentó cruzar la frontera por la garita de Caléxico.
La ACLU calificó este caso de "una pesadilla kafkiana" ya que su representado fue detenido sin conocer las razones, no se le dio oportunidad de ir a corte ni conoce la evidencia que se tiene en su contra.
Tras la petición de Efe de hablar con Olivas, la abogada indicó que por cuestiones legales, se le pidió que no diera declaraciones a la prensa.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), tampoco emitió ningún comentario, debido a que se trata de una investigación en curso.
La demanda es en contra de del director de la garita de Caléxico, el director de operaciones de CBP en San Diego y hasta el comisionado de Aduanas, Gil Kerlikowske, el secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson y el secretario de Estado, John Kerry.
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