El Mundial modifica los horarios en Alemania

Deutsche Welle | Jun 09, 2014 | 9:30 PM
Que Alemania es un país loco por el fútbol es indiscutible, no en vano su federación, con casi siete millones de miembros, es la más grande organización deportiva nacional del mundo. Por eso no sorprende que los aficionados alemanes no se quieran perder ninguno de los partidos de Brasil 2014. Después de todo, a partir del próximo 12 de junio, el balón será protagonista de los noticieros.
“Esa concesión significaría para los alumnos una hora más de sueño, como mínimo”
Pero para los entusiastas del balompié en Alemania existe un pequeño inconveniente logístico: los partidos que en Brasil se juegan en la tarde se verán en Europa por la noche por culpa de los husos horarios. Eso significa que quienes disfruten de los partidos de fútbol pasarán el día siguiente completamente trasnochados.
Para solucionar este impase en siete Estados federados de Alemania –Hesse, Turingia, Sajonia, Baja Sajonia, Brandenburgo, Berlín y Baden-Wurtemberg– se concedió libertad a las escuelas para decidir independientemente a qué hora empezar las clases durante el tiempo que se dispute el Mundial de Brasil. Así las cosas, los colegios de esos Länder podrán empezar la jornada estudiantil a las 9 o 10 de la mañana, de considerarlo conveniente.
Esa concesión significaría para los alumnos una hora más de sueño, como mínimo, y la posibilidad de ver los partidos de Brasil 2014 que se inician a la medianoche europea sin temor a quedarse dormidos en las clases del día siguiente. Los colegios, además, también tendrán la potestad de escoger en qué días retrasar el inicio de la jornada. En principio se contempla que ello suceda después de los partidos de la selección alemana, aunque les está autorizado escoger otros juegos, o incluso todos.
Una hora más de sueño
Sin embargo, la propuesta ha sido rechazada en el resto de Alemania bajo el argumento de que contemplar los partidos del Mundial es una actividad que debe quedar restringida al tiempo libre de los estudiantes y no debe interferir con el normal desarrollo del programa escolar. En Baviera, por ejemplo, el Parlamento local declinó modificar los horarios de clase, observando que no todas las familias son aficionadas al fútbol y que el Mundial tampoco justifica poner de cabeza la vida cotidiana del país.
Las autoridades educativas bávaras respondieron así a la protesta de algunos padres. “Si nuestros hijos asisten a una función de la ópera y al día siguiente tienen clase, nadie les va a aceptar que duerman una hora más. Y la ópera es cultura, mientras que el fútbol sólo es un deporte”, señaló un representante en el marco del debate.
En el caso de los empleados, los sindicatos intercedieron vehementemente a su favor para que las empresas les concedieran cierta flexibilidad en las jornadas laborales durante el Mundial de fútbol. “Creo que los empleadores y los voceros de sus trabajadores deben reunirse para discutir la posibilidad de organizar unos horarios flexibles que permitan hacerle seguimiento a lo que pasa en Brasil”, declaró Michael Vassiliadis, directivo del sinidicato IG BCE del sector minero, químico y energético, en entrevista con el diario Bild.
En todo caso, los sindicatos aclararon que, más que una exigencia, la propuesta de propiciar la contemplación de los partidos del Mundial era una recomendación. Al fin y al cabo, los trabajadores que no deseen perderse ningún juego de la Copa del Mundo están en libertad de tomar vacaciones durante el tiempo que se dispute el evento en Brasil.
Fiesta callejera
Llegar tarde o trasnochado por culpa del Mundial no será una excusa válida. “Nosotros también deseamos que Alemania dispute siete partidos en el Mundial y llegue a la final en Brasil. Por lo general, juntos, nuestras firmas y sus trabajadores encuentran soluciones justas para este tipo de situaciones”, comunicó oficialmente la Federación de Empleadores.
Los horarios juegan a favor de los estudiantes y los trabajadores: Alemania juega en la fase de grupos dos partidos a las 6 de la tarde de Europa (contra Portugal y Estados Unidos), y sólo uno a las 9 de la noche (contra Ghana). Sólo en caso de avanzar a la siguiente ronda, de llegar a la semifinal o de disputar la final, el público tendría que renunciar a un par de horas de descanso. Esos enfrentamientos serían a las 10 de la noche y terminarían temprano en la madrugada.
Pero hasta para esos casos Alemania tiene respuestas a la mano. En todo el país, hasta el 13 de julio, se han autorizado los eventos de “public viewing” y las fiestas de los aficionados en espacios abiertos y públicos. Para ello fue necesario que el Gobierno federal introdujera una modificación temporal a la norma que regula la generación de ruido durante la noche en sectores residenciales, aceptando la petición de la ministra del Medio Ambiente, Barbara Hendricks: “ver los partidos en espacios públicos es parte de lo que significa vivir un Mundial”.
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