Quince muertos en la cuna del narcotráfico de México

AFP | Jun 09, 2014 | 3:12 PM
Los cadáveres baleados de 12 hombres fueron localizados dentro de una camioneta en el violento estado de Sinaloa (noroeste), considerado la cuna del narcotráfico en México, donde también murieron asesinados a balazos otros tres hombres, informó la fiscalía estatal.
“Sentimos que la detención de 'El Chapo' ha provocado un reacomodo en los grupos delincuenciales”
La policía halló doce cuerpos en la caja y la doble cabina de un vehículo sin placas en el municipio de San Ignacio y comprobó que todos tenían "lesiones por arma de fuego", dijo a la prensa el procurador de Sinaloa, Marco Antonio Higuera Gómez.
Los hombres ultimados presentaban también señales de tortura y seis de ellos iban vestidos con ropa negra y chalecos tácticos para combate, añadió el funcionario, que no descartó que se trate de sicarios de algún cártel del narcotráfico.
Aunque varios familiares han acudido a identificar los cuerpos, se esperará a verificar las huellas digitales de las víctimas para confirmar sus identidades, precisó.
Integrantes de Los Zetas, acérrimos enemigos del poderoso cartel de Sinaloa que domina ese estado con costas en el Pacífico, acostumbran a usar uniformes negros en sus acciones armadas.

Trece cuerpos en varias fosas clandestinas fueron encontrados en el estado sureño mexicano de Guerrero.

Los cadáveres fueron encontrados en una localidad cercana a Mazatlán, el balneario donde marinos capturaron en febrero a Joaquín "El Chapo" Guzmán, que hasta ese momento era el líder del cartel de Sinaloa y el narcotraficante más poderoso del mundo.
Por otro lado, los cuerpos baleados de tres hombres de 29, 37 y 66 años fueron hallados en el municipio de Concordia, al sur de Sinaloa, elevando a quince los muertos reportados oficialmente este lunes en el estado.
Un reacomodo de los grupos delincuenciales
"Sentimos que la detención de 'El Chapo' ha provocado un reacomodo en los grupos delincuenciales" del estado, estimó el procurador Higuera Gómez reforzando las declaraciones que dio la semana pasada el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez.
El arresto de Guzmán fue el mayor golpe al cartel más grande de México y gran exportador de cocaína, marihuana y opio a Estados Unidos. La organización habría quedado en manos de su número dos, el veterano capo Ismael "El Mayo" Zambada, pero reservando también un papel a dos hijos de "El Chapo", según funcionarios de seguridad estadounidenses.

Jesús Vicente Zambada Niebla, "El Vicentillo", hijo del presunto líder del cártel de Sinaloa, Ismael "El Mayo" Zambada, se declaró culpable de tráfico de drogas en 2013, fecha desde la cual colabora con autoridades de EEUU.

Desde la captura de Guzmán, que había logrado fugarse de prisión en 2001 y actualmente se encuentra internado en una cárcel de alta seguridad cercana a la Ciudad de México, la violencia ha recrudecido en el norte y noroeste del país.
"Nosotros esperábamos que la cosa fuera peor desde esa detención y sí se nos ha recrudecido (la violencia), pero pronto queremos tomar el control de nuevo", afirmó a finales de mayo el gobernador de Sinaloa, prometiendo una revisión de la estrategia de seguridad para ese estado natal de conocidos narcotraficantes.
Hace dos semanas, tres presuntos operadores del cártel de Sinaloa estrechamente vinculados a "El Chapo" lograron escapar de la cárcel de Culiacán, capital del estado, a través de un túnel de casi medio kilómetro que hicieron construir desde fuera del penal.
Entretanto, el sábado pasado fue detenido Juan Carlos López López, presunto lugarteniente del cártel de Sinaloa en el vecino Chihuahua, parte de una importante ruta de trasiego de droga hacia Estados Unidos.
Expertos han estimado que la detención de Guzmán podría hacer que grupos rivales quieran entrar en el negocio, pero debido a la debilidad de Los Zetas por la captura de su líder y de otras organizaciones minadas por arrestos, abatimientos y guerras internas, el de Sinaloa seguiría siendo la organización criminal más poderosa de México.
Las acciones de venganza entre las organizaciones criminales y la estrategia militarizada contra ellas lanzada en 2006 por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012) han dejado desde entonces más de 80.000 muertos y miles de desaparecidos en México.
©AFP
Commentarios