"El coste político de las revelaciones de Snowden es enorme"

Deutsche Welle | Jun 06, 2014 | 7:11 PM
El día del primer aniversario de las revelaciones de Edward Snowden no parece importar en EE.UU. La opinión de los estadounidenses sobre Snowden es ambivalente, dice el analista Michael Werz.
“El coste político es enorme. No solo en lo tocante a Alemania sino especialmente a México y Brasil”
DW: Un años después de las revelaciones de Edward Snowden, el fiscal general de Alemania anunció investigaciones por las escuchas del teléfono de Angela Merkel. ¿Saldrán perjudicadas las relaciones entre Estados Unidos y Alemania?
Seguro que no es una situación fácil. Pero los que conocen Europa y se ocupan de las relaciones germano-estadounidenses saben que las investigaciones son una consecuencia lógica de los errores cometido por la NSA. La pregunta es hasta dónde llegarán. Por experiencia, sabemos que la NSA no es precisamente conocida por dar información y documentos. Por eso, solo se puede partir de que tendrán un alto valor político y simbólico.
¿Considera que la justicia alemana se topará con un muro de silencio, como pasó con la política alemana e incluso con la canciller Ángela Merkel?
Se puede partir de eso. Tiene que ver con dos factores. El primero es la exagerada paranoia sobre mantener los secreto de las instituciones del país. El otro es que la discusión política sobre la legalidad y el marco jurídico de la actuación de los servicios secretos en el extranjero y en Estados unidos acaba de empezar. Barack Obama dio hace meses una charla sobre este tema, sobre la privacidad, la protección del ciudadano y los derechos individuales. Pero también sobre la necesidad de que los servicios secretos investiguen. Dentro de la Casa Blanca, hay abiertos distintos procesos de revisión donde se discuten estos temas. Cuando terminen estos procesos, será más fácil hablar de estos temas con los aliados más cercanos.
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Michael Werz, del Centro para el Progreso Americano.

Dice que las discusiones acaban de comenzar. ¿Cómo puede ser que el primer aniversario de las revelaciones de Snowden no le interese a nadie, aparte de a un par de think tanks de Washington y al director de cine Oliver Stone, que se propone hacer una película al respecto?
Creo que el tema ya se ha digerido. Además, la opinión respecto a Edward Snowden es muy ambivalente. Rompió un juramento de servicio e incumplió la ley. Se fue al extranjero y, visto desde la perspectiva estadounidense, puso información a disposición de gente que no debería tenerla
Por otra parte, hay una mayoría de personas menores de 50 años que promueve una discusión necesaria sobre Edward Snowden en Estados Unidos. Incluso el presidente reconoció esta posición.
Snowden aclaró en una entrevista a un canal de televisión estadounidense que quería provocar una discusión política seria con sus revelaciones. ¿Ha comenzado esta discusión o ha sido un año perdido como opinan algunos críticos?
Creo que calificarlo como un año perdido sería muy superficial y no sería adecuado para el caso. No es que la burocracia de los servicios secretos se haya emancipado totalmente. Se trata de que el rápido desarrollo tecnológico multiplicó tanto las posibilidades de vigilancia, que ni el marco jurídico ni el proceso político pudieron reaccionar a tiempo. Ahora se trata de cerrar ese hueco.
Las revelaciones de Snowden pusieron ante una prueba de fuego a las relaciones transatlánticas. La canciller Merkel dice que la confianza todavía no se ha recuperado. ¿Qué balance haría de este año?
El coste político es enormemente alto. No solo en lo tocante a Alemania, sino especialmente a México y Brasil. Solo cabe esperar que se abra una nueva cuenta de resultados. Puesto que el beneficio de información obtenida por las escuchas del teléfono de la canciller no es seguramente comparable con la posibilidad de que la pérdida de la confianza sea irreversible.
Snowden dijo en su entrevista de televisión que tenía nostalgia y quería regresar a Estados Unidos. ¿Hay alguna oportunidad de que vuelva a su país? ¿O se quedará en Rusia o Brasil?
Creo que se debería tener compasión. Su residencia en Rusia seguramente no es cómoda. Un exilio en Brasil sería quizás un poco más digerible. Jurídicamente, este proceso solo llegará a un veredicto provisional en caso de que se entregue a Estados Unidos y se someta a juicio. Dentro de este proceso, será muy importante tomar una decisión justa. Creo que hasta el final del mandato del presidente habrá posibilidad de que se aplique un indulto. Entonces, habría más margen que en las siguientes semanas y meses.
Michael Werz es un Socio Sénior del Centro para el Progreso Americano en Washington.
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