Identifican a Abu Bakr Al-Baghdadi como el nuevo Bin Laden

Univision.com | May 31, 2014 | 7:57 PM
No existen más que dos fotos de él, difusas y con formato de credencial. En la difundida por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), aparece robusto y mal rasurado. En la del Ministerio del Interior de Irak se le ve un rostro más delgado, con barba naciente y bigotes.
“En realidad, nadie sabe a quién se parece hoy Abu Bakr al Baghdadi, el jefe del Estado Islámico en”
En realidad, nadie sabe a quién se parece hoy Abu Bakr al Baghdadi, el jefe del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL). Y sin embargo, nunca antes un jefe de la guerrilla islámica (yijadista) había dirigido a tantos combatientes, controlado un territorio tan vasto y con tan ingente derrama financiera.
Incluso Osama bin Laden, en tiempos de su esplendor afgano antes de los atentados del 11 de septiembre de 2011 contra Nueva York, no había sido tan poderoso, según indica el portal del diario Le Monde.
Abu Bakr al Baghdadi, cuyos hombres hacen estragos de las puertas de Bagdad a los suburbios de Damasco, de la frontera de Jordania a la de Turquía, es el "yijadista invisible", un poder sin rostro, una fuerza sin cara.
Nadie puede decirse que se lo ha cruzado, menos aún los rehenes occidentales detenidos por sus hombres en Siria, quienes tuvieron la oportunidad de escapar de su infierno.
Incluso su nombre de guerra es un señuelo: Abu Bakr alude al primer califa y compañero del profeta Mahoma, y al Baghdadi significa simplemente Bagdad.
Huye de la imagen pública
Mientras que Bin Laden ponía una música de pop star a la grabación de sus mensajes de propaganda, Baghdadi huye de la imagen. Mientras que Ayman al Zawahiri, el médico egipcio que asumió el mando de Al Qaeda después de la eliminación de Bin Laden, en mayo de 2011, amaba disertar durante horas en sus videos subidos a internet, él no habla. O casi: se le atribuye un puñado de mensajes de audio, sin certeza sobre su autenticidad.
Un silencio que no hace más que reforzar su mito: sus actos hablan por él, su crueldad reemplaza al discurso, tejiendo una leyenda que agita a todo el que quiera unirse al yijadista, de Indonesia a Mauritania, pasando por los suburbios europeos.
De él se sabe tan solo que es originario de la provincia de Diala, en el este de Irak, ahí donde los kurdos, chiitas y sunitas se han enfrentado en una sangrienta pelea a golpes de atentados suicidas y de asesinatos. Se sabe que su familia proviene del clan tribal de los Samarrai (de la ciudad de Samarra) y que él ama vincular su línea a la de los Huseini, los descendientes del Profeta. Última precisión: Baghdadi, que estudió en la universidad islámica de Bagdad y no tiene pasado militar, hizo sus primeras armas en la yihad, después de la invasión de EEUU y Gran Bretaña a Irak (2003-2011), en uno de los pequeños grupos armados que entonces proliferaron.
Es la peor amenaza contra Al Qaeda 
Una década más tarde, el hombre está al frente de miles de combatientes en Irak y más de siete u ocho mil en Siria. Sus tropas controlan buena parte de la provincia de Anbar (Faluya y parte de Ramadi) en Irak, aterrorizan las regiones de Nínive (Mosul) y en Tikrit y Samarra. En Siria, dominan las provincias de Deir ez-Zor y Raka, hacen explotar pozos petroleros cerca de Hassetché y están activos en las regiones de Latakia, Alepo, Idlib, Hama e incluso Damasco.
De todas partes llegan voluntarios hacia el país de Cham, nombre islámico de Siria. De Europa, de Asia central, de Australia, del Cáucaso, del Maghreb y del golfo Arábigo, ellos llegan a unirse a la más grande guerrilla islamista transnacional jamás creada. Y escogen masivamente al EIIL más que al Frente Al Nosra, la sucursal oficial de Al Qaeda en Siria.
La bandera —negra e imbuida de la profesión de fe— es la misma, también el discurso y el objetivo: instaurar un Estado islámicamente puro, haciendo observar la sharia —el código de conducta islámtico, en su acepción más rigorista—. Y sin embargo, una lucha a muerte tiene lugar al interior de la nebulosa de Al Qaeda.
El EIIL —a menudo designado por su acrónimo inglés, ISIS, o árabe, Dai'sh— es la peor amenaza contra Al Qaeda desde su fundación en las zonas tribales paquistaníes en 1988 por Osama bin Laden. El enemigo interno.
©Univision.com
Commentarios