¡No los llamemos desertores escolares!

Univision.com | May 22, 2014 | 12:03 PM

Ernesto Reitich

El Departamento de Educación promociona con bombos y platillos que las escuelas secundarias han llegado a un índice de graduación del 80%.
A diario tomamos decisiones que allanan o entorpecen el camino que los jóvenes deben transitar
Me parece excelente que los números suban, incluso me uno a la celebración de nuestro Secretario de Educación Arne Duncan. Pero al igual que el Secretario Duncan, pienso que es una obligación llevar ese número al 100% como bien lo dijo hace un par de meses:
"Pero veo un 80% como punto de partida. Tenemos mucho más que avanzar - por el uno de cada cinco estudiantes que no se gradúan; para los muchos que se gradúan pero no están completamente preparados para la universidad; y para los grupos de estudiantes que, a pesar de los progresos recientes, están logrando y graduarse a tasas más bajas. El potencial de los estudiantes estadounidenses no tiene límites - está en nuestras escuelas, familias y comunidades la necesidad de ayudarles a alcanzar niveles más altos.
Todos los estudiantes deben tener la oportunidad de ser exitosos en la escuela secundaria y prosperar en cualquier carrera o universidad que busquen. Le debemos al 100 por ciento de nuestros estudiantes esa oportunidad."
¿Qué pasa con el 20% restante? ¿Qué pasa con esos 800.000 estudiantes por año que no se gradúan?
America's Promise Alliance, una organización no lucrativa fundada por el ex secretario de Estado Colin Powell, encontró que los estudiantes que no logran terminar la secundaria en general se enfrentan a una serie de desafíos. Después de entrevistar a más de 200 estadounidenses que dejaron la escuela secundaria y el análisis de más de 3.000 respuestas de la encuesta, los investigadores encontraron que estos estudiantes a menudo se criaron en "ambientes tóxicos", donde experimentaron situaciones traumáticas como la violencia en el hogar o en la escuela.
El reporte titulado No los llamemos desertores escolares (Don't Call Them Dropouts) hace un análisis de las respuestas de estos chicos dando una visión bien amplia de las distintas situaciones alrededor de los jóvenes, así como conclusiones, recomendaciones y promesas para buscar un mejor futuro.
El presidente de America's Promise Alliance, John Gomperts comienza el informe con una introducción titulada "Tiempo para escuchar", título que probablemente es una de las razones más fundamentales por las que nuestros jóvenes y más pequeños se sienten desamparados en muchas ocasiones. ¡Porque no los escuchamos!
Cito A John Gomperts: "Dejen de lado sus suposiciones e ideas preconcebidas sobre los jóvenes que no terminan los estudios secundarios. Controlen el impulso de querer encontrar soluciones rápidas a esta problemática. Limítense a escucharlos con atención e intenten comprender sus experiencias y puntos de vista."
Debemos estar bien atentos a nuestros muchachos es importante "hacer que se oigan las voces de los jóvenes que no llegaron a graduarse para que todos podamos comprender más cabalmente las alternativas y los desafíos a los que se enfrentan."
"Todos los días, tomamos decisiones que allanan o entorpecen el camino que los jóvenes deben transitar. Son las voces y las realidades de los adolescentes que queremos apoyar las que deben guiar esas decisiones. No podemos ayudarlos a alcanzar sus metas si no entendemos cómo viven, qué dificultades deben sortear y qué perspectivas tienen."
En el estudio se habla de 4 temas principales
1. Un cúmulo de factores
“Te lastiman, te maltratan, te violan... son muchas cosas... ver cómo matan a tu mejor amigo a puñaladas, muchas muertes... que asesinen a tu primo cuando tienes cinco años, un montón de cosas. Me empecé a juntar con la gente equivocada: pandilleros que andaban en cualquier porquería como... No quiero que mis hijos crezcan con la idea de que vivir así está bien”. Sara
La explicación del por qué los jóvenes no completan los estudios es bastante simple y al mismo tiempo terriblemente compleja.
2. Entornos tóxicos
“Como dije, mi papá me pegaba. Nunca tuve a mi mamá, porque ella vivía drogada. Crecí solo, haciéndome cargo de mis hermanitos mientras ella se lo pasaba en la calle sin acordarse de nosotros. Mis hermanos y yo crecimos demasiado rápido; las responsabilidades eran muchas ... era demasiado tarde para volver a la escuela”. Thomas
Quienes participaron en las entrevistas dieron testimonio de maltratos e intimidación y de haber presenciado hechos de violencia. Las respuestas de la encuesta confirman la prevalencia de situaciones traumáticas y de mucho estrés.
3. Anhelo de establecer lazos afectivos
“Me esforzaba por ir a clases, pero tenía la sensación de que a los profesores no les importaba, así que a mí también terminó por no importarme la escuela. ¿Se entiende? Estaba muy desilusionado. Es como estar con alguien y que las chicas te persigan, pero cuando llegas tu casa tu chica no te da ni la hora. Eso mismo sentía en la escuela todo el tiempo. Me ponía muy mal y estaba muy deprimido y un día simplemente dejé de ir”.  Darrel
La búsqueda de establecer lazos con los padres, otros parientes, los profesionales de la educación, los pares y hasta los propios hijos fue un tema recurrente. La presencia o ausencia de estos lazos influyó en muchas de las elecciones de los jóvenes, entre ellas las relacionadas con la asistencia a clases y la continuidad de los estudios.
4. Los jóvenes que abandonan la escuela secundaria demuestran tenacidad, y la necesidad de contar con más apoyo y orientación para progresar.
“Estoy tratando de progresar, de hacer las cosas bien. Quiero decir que es posible recuperarse de todo lo negativo que te haya tocado vivir. Se puede”. Juice
La perseverancia, motivación personal, el coraje y el optimismo acera del futuro se filtran como destellos de luz en los relatos de los chicos. El hecho de no perder interés en la educación y de regresar a la escuela después de un tiempo representan un logro extraordinario. 
Conclusiones
Este estudio concluye de manera alentadora. Hay soluciones para ayudar a nuestros muchachos, simplemente como padres y miembros de una comunidad, debemos estar con los ojos abiertos, los oídos bien aguzados y los brazos extendidos al máximo.
Los estudiantes que abandonan la escuela antes de graduarse son mucho más fuertes e inteligentes de lo que la opinión popular cree. Estos chicos generalmente han vivido experiencias de vida que los han fortalecido. 
Con el apoyo correcto, estas fortalezas se pueden convertir en el combustible para finalizar su educación.
Debemos ayudarlos a que su prioridad no sea sobrevivir a su entorno, su prioridad deben ser los libros y el aprendizaje.
Como padres, tíos, abuelos, amigos, maestros, conocidos, debemos convertirnos en uno de los bastones principales de los jóvenes, ellos deben sentirse queridos y apoyados en todo momento.
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