Narendra Modi, el niño que vendía té y ahora gobernará la India

Univision.com | May 17, 2014 | 3:16 PM

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Obtuvo 278 de los 543 escaños que forman el Parlamento y que le permitirán gobernar con mayoría absoluta.

De niño ayudaba a su padre a vender té en una estación de tren. Ahora, a sus 64 años, Narendra Modi o NaMo, como lo apodan sus seguidores gobernará la India, una superpotencia emergente.
“Solía ayudar a su padre por las mañanas. Cuando sonaba la campana se iba a clase”
NaMo acaba de consagrarse como primer ministro de la India, tras barrer en las elecciones generales con el Partido del Congreso, de la dinastía Nehru-Gandhi, uno de los símbolos más fuertes de ese país.
Nacido el 17 de septiembre de 1950 en el seno de una familia numerosa de casta baja de la localidad de Vadnagar, en el estado occidental de Gujarat, Narendra Modi vino al mundo cuando la India apenas había dejado de estar bajo el reinado del británico George VI.
Modi creció rodeado de hebras de ceylon, darjeeling, nigiri y assam, todas variedades de té negro de la India. Acompañaba a su padre Damodardas Mulchand cada vez que podía a la estación para vender té mientras sus cinco hermanos quedaban al cuidado de su madre Heeraben.
“Narendra solía ayudar a su padre por las mañanas en la estación del tren. Cuando sonaba la campana para entrar en el colegio, cruzaba las vías del tren para asistir a clases”, recordó Sudhir Joshi, un compañero de colegio de Modi devenido en médico ayurveda.
“Por las tardes, después de clases, dejábamos nuestros libros en casa y nos íbamos a la shakha (una escuela hindú teológica que se especializa en el aprendizaje de ciertos textos védicos”, contó Sudhir a la revista The Caravan de la India en un artículo sobre Modi al que tituló “El emperador sin coronar”.
El té había sido introducido en la India por los británicos, en un intento por quebrar el monopolio de los chinos. Hasta 1950, era casi un producto exclusivo para los ingleses que vivían en el país. Pero a partir de una fuerte campaña del India Tea Bord su consumo se popularizó y Modi y su padre hallaron en el té un modo para mantener a la familia. En la actualidad, la India en el segundo consumidor de té del mundo detrás de China.
Con los años, junto a uno de sus hermanos, Modi llegó a tener una pequeña tienda cerca de la terminal de autobuses locales en Ahmedabad, al séptima ciudad más poblada de la India. Se encargaba de atender a los clientes. Modi iba y venía por la tienda con tazas de té humeante y panecillos. Hablaba de política con ellos y discutía amigablemente. Muchos de los clientes eran miembros del partido Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS). Aún no lo sabía, pero ese sería el comienzo de su carrera hacia lo más alto del poder en la India.
A los 18 años, Modi siguió la tradición familiar y se casó con una joven de un poblado cercano. El matrimonio había sido arreglado por los patriarcas de las familias sin consultarle. Modi no lo soportó y dejó a su esposa, Jashodaben Chimanlal, a los tres años de haberse casado. Este enlace que no figura en su biografía oficial, aunque durante la campaña electoral tuvo que reconocer que estaba casado ya que la ley obliga desde septiembre de 2013 a declarar quién es el cónyuge para evitar casos de corrupción por transacciones de dinero ilícitas.
Modi había abandonado a su esposa en 1971 al terminar sus estudios y mientras ingresaba en el RSS, un grupo de extrema derecha hindú que simpatizó con la Alemania nazi y del que formó parte Nathuram Godse, el asesino del Mahatma Gandhi.
Tras más de una década de afiliación a ese grupo, Modi se hizo militante en 1985 del BJP, un partido hinduista con un perfil más moderado, pero inspirado en el ideario y la doctrina del RSS.
La carrera política de Modi ha sido desde entonces meteórica: tras ganarse la confianza de los dirigentes y escalar sin pausa en el organigrama del partido, fue en 2001 candidato al gobierno local de Gujarat, donde aún conserva el cargo de primer ministro regional después de triunfar en cuatro comicios consecutivos.
Modi hizo de Gujarat uno de los estados más prósperos de la India -con un mayor índice de desarrollo y menor corrupción que el resto del país- lo que, junto a su determinación y carisma, lo catapultó como claro aspirante a liderar el Gobierno nacional.
Con un discurso encendido y vestido de manera tradicional -con vistosas prendas que han puesto de moda lo que se ha bautizado como la "Modimanía"- congregó durante la campaña electoral a multitudes a lo largo y ancho de todo el territorio indio. Su mensaje, que caló hondo entre la gente, fue sencillo: el progreso de Gujarat es extrapolable al resto del país en un momento en el que la India vive una desaceleración, una alta inflación y graves casos de corrupción.
No obstante, la gestión de Modi en ese estado se inició con un capítulo sangriento que enturbia desde entonces su gestión. En febrero de 2002, al poco de que asumiera su primer mandato, 59 peregrinos hindúes murieron al incendiarse el tren en que viajaban. De nuevo, una estación de tren marcaba su vida como cuando vendía hebras junto a su padre.
La causas del siniestro nunca se esclarecieron, pero radicales hindúes acusaron a activistas islámicos de prender fuego al convoy y en represalia mataron indiscriminadamente a más de un millar de musulmanes. Modi no tuvo que dar explicaciones ante la justicia, pero algunos testigos afirman que instruyó a la policía para que no interviniera frente a la matanza.
La matanza de 2002 le valió fuertes críticas en algunos sectores de la comunidad internacional, en particular en el Reino Unido y Estados Unidos, que en 2005 le negó la visa. Las relaciones con Washington fueron muy tensas hasta que en febrero pasado, en un giro inesperado, la entonces embajadora de EEUU en Nueva Delhi, Nancy Powell, lo visitó en Gujarat.
Para los medios locales, allí sellaron la paz y se puso “fin al boicot de EEUU a Modi". La versión oficial de EEUU sostuvo en ese entonces que la misión era "extender los contactos con líderes políticos y económicos para estrechar nuestras relaciones con la India".
Del 7 de abril al 12 de mayo, la India votó y el elegdo fue el Bharatiya Janata Party (BJP), el partido de Modi.
"Aunque tenemos una clara mayoría para gobernar, espero que todos los partidos colaboren conmigo para conducir el país", porque "un gobierno no pertenece a ningún partido, sino a la nación (...); no pertenece a unas pocas personas, sino a cada indio", dijo en sus primeras declaraciones públicas tras la victoria. Modi lo sabe, sin el apoyo de la oposición gobernar un país de más de 1,200 millones de habitantes puede volverse una pesadilla.
Sin embargo, todo indica que podrá maniobrar sin problemas. El BJP obtuvo 278 de los 543 escaños necesarios para la mayoría absoluta, algo que no se producía en la India desde 1984, según los resultados provisionales difundidos por la Comisión Electoral del escrutinio, que aún se encuentra en marcha. Cuando asuma, será la primera vez que un hombre nacido tras la independencia de la India gobierne el país. También será la primera vez que lo logre un niño que vendía té en una estación de tren.
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