Eliseo Medina dice que la huelga de hambre mantiene viva la reforma migratoria

Univision.com | May 21, 2014 | 3:40 PM

El dirigente sindical cree que las batallas libradas hasta ahora tienen a la Cámara de Representantes con la espalda en la pared.

La batalla por la reforma migratoria no ha terminado. El debate sigue estancado en la Cámara de Representantes y no hay indicios de activarse en las próximas semanas, por lo menos no antes del receso de verano, en agosto.
“Es el peor de todos los escenarios que se pronosticaron en junio de 2013, cuando el Senado aprobó”
Es el peor de todos los escenarios que se pronosticaron en junio de 2013, cuando el Senado aprobó el plan S. 744 que incluye una vía de legalización para indocumentados que carecen de antecedentes criminales.
“Mire, todavía no tenemos reforma migratoria, pero si creo (que con las batallas libradas hasta ahora) que tocamos el corazón del pueblo americano y del Congreso”, dijo a UnivisionNoticias.con el sindicalista Eliseo Medina. “Hoy por hoy estamos más cerca que nuca de llegar a una reforma migratoria y yo pienso que si seguimos luchando, vamos a lograrlo”, agregó.

El ayuno es un mecanismo usado como forma de protesta y petición de cambios. Conoce los tres más conocidos.

Medina no se rinde, no está en sus planes. Entre noviembre y diciembre lideró, junto a otros cuatro activistas, una huelga de hambre de 22 días en una carpa erigida en la explanada del Congreso donde perdió 24 libras. Los visitaron congresistas, religiosos, activistas y el presidente Barack Obama y su esposa, Michelle, para decirles que apoyan la reforma migratoria pero los republicanos no hicieron caso a los pedidos.
“Yo creo que el ayuno fue una parte importante en poner sobre la agenda nacional la reforma migratoria”, reflexiona. “Lo que buscábamos eran dos cosas. Primero tocar el corazón del Congreso para hacerle saber que el hecho de que ellos no tomen acción estaba teniendo unas consecuencia terribles para nuestra comunidad, y segundo era hacer un llamado a nuestra comunidad para unirnos todos para seguir luchando, porque cuando una lucha es difícil”.
Advierte que la lucha por la reforma migratoria se ha convertido en una guerra larga donde “es muy fácil desanimarnos, es muy fácil dejar de luchar, pero sabemos que el que deja de luchar siempre pierde. Entonces queríamos decirle a nuestra comunidad que si estamos unidos, no hay nada que sea imposible para nosotros”.

Si la cámara de representantes no llega a un acuerdo la reforma podría quedar en el olvido.

“Hay que seguir uniendo, hay que seguir luchando. Y yo creo que en eso tuvimos un efecto tremendo. Nuestra gente hoy está más unida y además más fuerte… Yo creo que el congreso está debatiendo si van a hacer una reforma y para cuándo”, asegura.
Medina está convencido de que el ayuno es un arma poderosa que provoca cambios profundos en una sociedad. Doblega voluntades. “El privarse uno de alimentos es una cosa difícil, muy seria. Así que para mí, cuando alguien va a hacer un ayuno, es porque hay una causa que siente muy dentro de su corazón, de algo que uno cree bastante y, más que nada, es un testimonio personal de la importancia que le pone uno a un tema, a una situación que necesita corrección”.
“Más que nada un ayuno es un testimonio personal de esa importancia” y también “un testimonio público, porque cuando nosotros hicimos el ayuno era para demostrar al público americano la crisis moral del sistema migratorio que no funciona. Queríamos dramatizar, ponerle una cara humana al sufrimiento de los inmigrantes para que se escuchen nuestras voces, de que hay que tomar una reforma migratoria y hacerlo pronto”, explicó.

El presidente lanzó un plazo a los republicanos en la Cámara de Representantes para aprobar la reforma.

La batalla por la reforma migratoria cumple más de una década. En diciembre de 2005 se encendieron las alarmas cuando la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley HR 4437 que criminalizó la estadía indocumentada, y en la primavera de 2006 miles de inmigrantes salieron a las calles evocando el movimiento del pastor Martin Lüther King para pedir derechos y la oportunidad de legalizar la permanencia de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.
Las protestas dieron resultado. En mayo el Senado aprobó una versión amplia de reforma migratoria que incluyó un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados y forzó a la convocatoria de un comité de conferencia para armonizar los planes de ambas cámaras.
Tres semanas después, el entonces liderazgo republicano frenó la instancia y dejó las cosas tal y como estaban, y continúan, con 11 millones de indocumentados esperando una oportunidad y una agresiva política de deportaciones que sólo se detendrá, dice la Casa Blanca, con una reforma migratoria aprobada por el Congreso.
“Cada día más de 1,100 personas eran siendo deportadas y entre una y dos mueren cada día en el desierto (con México) tratando de llegar a Estados Unidos”, dice Medina. “Nosotros teníamos un temor de que la importancia de este tema se está perdiendo en la política del momento. Entonces decidimos que había que hacer algo para dramatizar” y fue cuando se tomó la decisión de hacer una huelga de hambre en noviembre.
Medina comenzó su carrera como dirigente sindical junto a César Chávez. “Yo tuve la experiencia de verlo cuando él hizo ayunos por la causa de los campesinos. Estudié también los ayunos que hizo Mahatma Ghandi en la India, cuando trataba de ganar la independencia en ese país (de Inglaterra) y para mí un ayuno tiene una fuerza moral increíble, porque todos sabemos lo difícil que es no comer, de privarse de esos alimentos”.
“Cuando yo vi el apoyo que recibió Cesar Chávez (en su lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas en los campos de California), la repuesta de la gente a Ghandi, yo pensé, ¿por qué no? ¿Por qué no en este país? ¿Esta gente noble no va también a escuchar y ayudarnos para poder resolver esta situación? Así es que decidimos que esto era algo importante que lo hiciéramos”, apuntó.
Fueron 22 días bajo uno de los peores inviernos registrados en Estados Unidos. Y no hubo respuestas en la Cámara de Representantes. “Mire, todavía no tenemos la reforma migratoria pero si creo que tocamos el corazón del pueblo americano y del Congreso”, reitera cinco meses después de esa batalla.
“Cada día yo me sentía más débil de cuerpo, el ir al baño, 200 pies parecían 200 yardas de lejos, pero aunque nuestros cuerpos se estaban desgastando, nuestro espíritu estaba más fuerte que nunca. Porque al ver tanto apoyo de la gente que venía con nosotros nos decía que estábamos haciendo algo que la gente entendía, que la gente apoyaba. Día a día se unía gente a nosotros. Eso era lo más importante y lo que me sostenía”, cuenta, orgulloso de sus hazañas.
Medina también habló de sus planes futuros e inmediatos. Fice que piensa en seguir batallando, “no darnos por vencidos. Después del ayuno hicimos una gira por todo el país en un autobús por seis semanas y media, viajamos por 30 estados en más de 100 ciudades llevando el mensaje al Congreso y al pueblo americano de esta causa. Ya llevamos 15 años luchando y estamos dispuestos a luchar 15, 20 años más si es necesario, pero yo creo que con el ayuno, con el apoyo que hemos logrado conseguir de todo el país, ya no es cuestión de sí hay reforma migratoria, sino que ya es cuestión de cuándo”, concluyó.
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