El piloto de avión que desafió la niebla para llevar un corazón y salvó una vida

Univision.com | May 08, 2014 | 8:54 AM

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Dos pilotos en Argentina aterrizaron en medio de una densa neblina para que un corazón llegara a tiempo.

Las peripecias a las que se enfrentaron

Parecía que sería un día como todos para el piloto Claudio Pistone, lo que no sabía es que ese día terminaría con una proeza y además salvaría una vida. Eran las 5 de la mañana cuando el hombre argentino, acompañado de su copiloto Martín Herrera, fueron avisados que el aeropuerto de Córdoba estaba inoperable por la neblina. Aunque la noticia los entristeció, no los detuvo para cumplir con su cometido: transportar un corazón para un hombre que se debatía entre la vida y la muerte.
“Había muy poca visibilidad, pero decidimos aterrizar por una ventana que se abrió entre la niebla”
Entonces desafiaron al clima y arriesgaron su propia vida. Partieron desde la ciudad de Mendoza con el apuro de llevar el órgano para Osvaldo Amado, un productor agropecuario de 52 años, que necesitaba con urgencia ser operado.
Tenía cuatro años que Osvaldo se encontraba en lista de espera. Conforme pasaba el tiempo, la situación se volvía cada vez más crítica y los médicos le daban menos esperanzas de vida si no lograban transplantarle el corazón.
La familia de Osvaldo vivía bajo la angustia hasta que les informaron que había un corazón en Mendoza. Esperaban con ansias que el hombre pudiera tener un nuevo latir.
Claudio y su copiloto tenían a una vida comprometida en sus manos y entonces, pese al mal clima y que el aeropuerto de Córdoba, en donde debían de hacer la entrega, estaba cerrado, decidieron arriesgar la suya y volar contra el tiempo.
"Los médicos nos decían que nos quedaba muy poco tiempo. Por unos minutos casi se cae el implante del corazón. La novedad [de la neblina] nos deprimió, nos tiró abajo anímicamente. Pero teníamos la esperanza de que la situación cambiara. Y así fue. Llegó un nuevo parte metereológico que nos dio una visibilidad aparentemente posible para volar con instrumentos y en ese momento decidimos despegar", declaró el piloto a los medios locales.
El viaje que realizaron Claudio y Martín no fue nada fácil. Salieron desde Buenos Aires, luego llegaron a Córdoba a buscar a los cinco médicos que realizarían la operación en Mendonza y desde allí volarían otra vez a Córdoba con el corazón para el implante.
Además en pleno vuelo, la torre de Control de Córdoba les avisó que el aeropuerto estaba cerrado nuevamente: "Por segundos, había un mejoramiento temporario y luego se cerraba. Tomamos la decisión de realizar el procedimiento", relató Claudio, quien ahora es considerado como un héroe.
Una vida nueva
Aunque los pilotos se dedican a salvar vidas por su trabajo en una compañía de taxis aéreos sanitarios, esta vez lograron algo que parecía imposible: superaron la neblina y el corazón llegó justo a tiempo para salvar a Osvaldo.
"Había muy poca visibilidad, pero decidimos aterrizar por una ventana que se abrió entre la niebla. A los pocos minutos el aeropuerto pasó a tener sólo 50 metros de visibilidad", explicó el piloto.
Osvaldo fue operado ese mismo día a las 9 de la mañana.
"Dios se metió en el medio y solucionó todo. Cuando nos enteramos de que no había transplante, nos queríamos morir. Pero al final se dio el milagro. Le estamos muy agradecidos al piloto y a los médicos, a la familia del donante. Gracias a ellos Osvaldo está vivo", dijo emocionada y muy contenta Gladis Tonello, esposa de Osvaldo.
Osvaldo padece de diabetes, lo que afectó su corazón. Sólo le funcionaba al 40%. Uno de sus familiares, su tío, contó a Clarín que había sufrido varios infartos además de tener insuficiencia cardíaca severa.
El pronóstico no era muy alentador: los médicos decían que tenía pocas horas de vida. Ahora la familia de Osvaldo está feliz y agradecida por el resultado.
"Le salvaron la vida al 'papi' y eso se lo vamos a agradecer toda la vida. La valentía de los pilotos para arriesgar su vida para llegar a tiempo es invalorable", dijo a sus 24 años Johann, su hija.
Pero Osvaldo tampoco tenía muchas esperanzas. El lunes a la medianoche recibió en el hospital a su esposa y a sus hijos y se despidió: "Nos dijo que fuéramos fuertes, era como que se imaginaba que quizá no saldría de la operación", describió su  yerno.
Entonces amaneció. Eran las 5 de la mañana cuando lo llevaron al quirófano y le hicieron el transplante. Ahora Osvaldo está en recuperación: se despertó, desayunó y al mediodía almorzó gelatina con puré.
Los médicos dicen que su evolución es satisfactoria.
Actualmente Argentina está padeciendo por la presencia de neblina.
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