Boehner dice a legisladores republicanos que estaba bromeando con el tema de la reforma

The Associated Press | Apr 29, 2014 | 5:15 PM

El escenario de la reforma migratoria vuelve a cambiar en la Cámara de Representantes

El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo a sus correligionarios republicanos el martes que bromeaba cuando los fustigó por su renuencia a avanzar en materia de inmigración, e insistió en que la falta de acción es culpa del presidente Barack Obama, no del Partido Republicano.
“Oh, no me hagan hacer esto… Oh, esto es muy difícil.”
"Uno hace bromas a la gente que quiere, ¿cierto? Pero algunas personas malinterpretaron lo que quise decir", dijo Boehner a reporteros después de una reunión a puertas cerradas con legisladores luego de un receso de dos semanas.
 

Barack Obama dijo tener claro cuál es la vía para terminar con la pesadilla de 12 millones de indocumentados.

Los comentarios en cuestión ocurrieron la semana pasada en un almuerzo en el Club Rotario en Ohio, cuando Boehner dijo que los representantes republicanos no quieren abordar la inmigración porque es demasiado difícil. A continuación, se mofó de ellos lanzando gemidos: "Oh, no me hagan hacer esto… Oh, esto es muy difícil".
Algunos conservadores criticaron a Boehner por culpar al Partido Republicano en lugar del presidente Barack Obama.
Boehner dijo el martes que el verdadero motivo de la falta de acción era que los legisladores desconfiaban de Obama.
 

En su visita a Seúl, el presidente Obama reafirmó su compromiso de lograr una reforma migratoria.

Un sector republicano dice que es mayormente culpa del presidente que la legislación integral de inmigración -que incluye seguridad en la frontera y eventualmente la ciudadanía para millones de personas que se encuentran en el país sin permiso- se encuentre estancada en la cámara baja 10 meses después de ser aprobada por el Senado.
Señalan que no pueden confiar en Obama debido a sus antecedentes de tomar medidas a través de acción ejecutiva.
Los demócratas, mientras tanto, vieron en las críticas de Boehner a los republicanos de la Cámara de Representantes señales de esperanza renovada para la legislación de inmigración, aunque asistentes de Boehner minimizaron cualquier sugerencia en ese sentido.
En sus declaraciones del martes, Boehner puso nuevamente el enfoque en el presidente. "Quise asegurar que los miembros comprendieran que el mayor impedimento que tenemos para hacer avanzar la reforma de inmigración es que el pueblo estadounidense no confía en el presidente para hacer cumplir o implementar la ley que podríamos o no aprobar", dijo Boehner.
Con el Congreso de nuevo sesionando después de un receso de dos semanas, Boehner dijo que estaban en curso las discusiones para buscar la manera de avanzar. Entretanto, intercesores continúan presionando sobre la materia, con más de 250 pastores evangélicos llegando el martes al Capitolio para exigir que se vote al respecto. Pero las probabilidades de que el Congreso actúe este año sobre la reforma de inmigración están desvaneciéndose rápidamente.
©The Associated Press
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