Senado emprende nuevo esfuerzo para abolir tabú gay en el ejército

AFP | Nov 19, 2010 | 11:52 AM

Antes de fin de año

WASHINGTON, DC - La Casa Blanca y los demócratas del Senado se dedicaron el jueves a activar su apoyo a la eliminación de una ley que prohíbe a los homosexuales revelar su condición en el ejército estadounidense.
"Seguiremos peleando", afirmó el senador independiente Joe Lieberman en una conferencia de prensa, en la que agregó que el movimiento para "poner fin a la injusticia" sigue vivo.
El objetivo de los demócratas y del presidente Barack Obama es conseguir derogar antes de fin de año la ley "Don't ask, don't tell" (no preguntes, no digas) adoptada en 1993, que obliga a los militares gays y lesbianas a callar su homosexualidad bajo pena de exclusión.
"Debamos derogar esta medida discriminatoria, de forma que los estadounidenses que lo desean puedan defender nuestro país", afirmó en un comunicado Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado.
El septiembre, antes de las elecciones legislativas, el Senado había rechazado examinar este asunto.
Ahora, los debates en el Senado tendrán lugar luego del feriado por el Día de Acción de Gracias el 25 de noviembre, según Reid.
Reid había prometido que la propuesta de derogación se sometería al voto del Senado antes de fin de 2010, con la mayoría actual de 59 senadores sobre 100.
En enero, los demócratas de la cámara alta, que perdieron seis senadores en las elecciones del 2 de noviembre, no tendrán más de 53 votos. Entretanto, la Cámara de Representantes estará dominada por los republicanos, que en general son reticentes a su eliminación de la ley.
El miércoles, Obama llamó a Carl Levin, presidente de la comisión de Defensa del Senado, para recordarle su compromiso de conseguir la derogación de la ley antes de fin de año, indicó un funcionario de la Casa Blanca.
Esta llamada sigue a otras solicitudes de parte de la Casa Blanca a decenas de senadores de ambos partidos en los últimos días, según la misma fuente.
Esta nueva arremetida ocurre en momentos en que la opinión pública parece dispuesta a aceptar cambios. Según un sondeo de la universidad Quinnipiac, 58% de los estadounidenses apoyan la retirada de la ley, contra 38% que la mantiene. El estudio indicó que incluso las familias de militares desean su derogación.
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