‘No más muertes’ cumple 10 años de ayuda humanitaria en la frontera

EFE | Apr 22, 2014 | 2:48 PM
Por María León
“Han muerto en el desierto de Arizona más de 2 mil inmigrantes indocumentados.”
Bajo el lema "La ayuda humanitaria no es un crimen" el grupo No más Muertes (No more deaths) celebra esta semana su décimo aniversario, década en la que ha ayudado a indocumentados que cruzan el desierto de Arizona colocando agua en lugares apartados a pesar de la presión de las autoridades.
"Este es un aniversario agridulce para nosotros, por una parte estamos contentos por el trabajo logrado, pero por otro lado es triste y frustrante ver que seguimos teniendo los mismos problemas y que los inmigrantes siguen muriendo en la frontera", dijo Geoffrey Alan Boyce, vocero de este grupo humanitario integrado en su totalidad por voluntarios.
En la primavera del 2004 una coalición de diversas organizaciones unieron fuerzas y recursos para enfrentar la crisis migratoria que se vivía en la frontera de Arizona debido al incremento en el número de cruce de inmigrantes, quienes buscando mejores oportunidades económicas arriesgaban sus vidas adentrándose en el desierto.
Así, en el mes de abril nace el grupo No Más Muertes (No more deaths) con base en Tucson, Arizona, especialmente después de que hombres, mujeres y niños comenzaron a morir de deshidratación debido a las altas temperaturas que en el verano superan fácilmente los 110 grados Fahrenheit.
Los integrantes del grupo comenzaron a recorrer las rutas utilizadas por los inmigrantes en el desierto para colocar contenedores con agua con la esperanza de que estos sirvieran por lo menos para salvarles la vida.
Los inicios
"Comenzamos con la idea de que solo durante los meses de verano, invitar a voluntarios de todas partes del país a establecer un campamento cerca de la frontera para poder brindar ayuda humanitaria", recordó Boyce.
Poco a poco el trabajo se fue ampliando hasta convertirse en un esfuerzo de 12 meses al año, donde se coloca agua y se brindan servicios de primeros auxilios.
"En ese entonces Arizona estaba en "shock" de ver tanta gente muriendo en el desierto, la muerte de inmigrantes era un tema que no se hablaba ni siquiera dentro del mismo estado", aseguró el activista.
De acuerdo a los datos del Gobierno Federal, en el año fiscal 1990 se reportó el fallecimiento de 8 inmigrantes indocumentados en la frontera de Arizona.
Después, debido a operaciones de control migratorio establecidas en estados como Texas y California, el flujo migratorio comenzó a cambiar hacia el desierto de Arizona, donde en el 2004, cuando nació el grupo No Más Muertes, se registraron 170 fallecimientos. Al año siguiente, en el 2005, la cifra se elevó a 200 fallecimientos.
El incremento fue tan significativo que inclusive la oficina del médico forense en el Condado Pima, en Arizona, se vio forzada a ampliar sus instalaciones, específicamente en el área de los refrigeradores donde se almacenan los cuerpos.
Cuesta arriba
El trabajo del grupo No Más Muertes no ha sido fácil. En su trayectoria ha tenido que enfrentar las críticas de grupos que se oponen a la inmigración indocumentada, así como enfrentarse al mismo gobierno federal.
En el 2008 dos de sus voluntarios fueron arrestados y enfrentaron cargos por colocar contenedores con agua dentro del Refugio Nacional de Vida Salvaje de Buenos Aires. Un caso que llegó hasta la Corte de Apelaciones del Circuito Nueve en California.
Ese mismo año, otros 16 de sus miembros enfrentaron cargos similares, en casos que después fueron desestimados por la corte.
El grupo también ha documentado por medio de fotografías y vídeos casos donde los mismos agentes de la Patrulla Fronteriza han sido sorprendidos tirando el agua o recogiendo bolsas de comida y cobijas que dejaban los voluntarios para los inmigrantes.
También, durante todo este tiempo el gobierno de la reserva indígena Tohono O'odham se ha negado a darles autorización para colocar agua para los inmigrantes, a pesar que un alto porcentaje de las muertes ocurren en sus tierras.
El grupo estima que desde la fecha de su fundación han muerto en el desierto de Arizona más de 2 mil inmigrantes indocumentados.
Trabajo ampliado
El contacto con los inmigrantes y el conocer sus historias llevó al grupo No Más Muertes a evolucionar y crear dentro de su mismo organismo otras funciones para aliviar más las necesidades de estas personas.
Ejemplo de ello es el comedor que establecieron en Nogales, Sonara, México, donde colaboran con comida para los indocumentados cuando son deportados.
Se espera que el próximo mes de mayo el grupo No Más Muertes de a conocer su más reciente reporte sobre los abusos cometidos en contra de los inmigrantes en los centros de detenciones y a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza.
Los inmigrantes se quejan de que les quitan su dinero, identificaciones y pertenencias antes de ser deportados a México.
El grupo también ha comenzado a implementar sesiones legales en Tucson para brindar ayuda a familias que están enfrentando la deportación.
©EFE
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