La hora de la reforma

Univision.com | Apr 22, 2014 | 4:31 PM
Por Cecilia Muñoz, directora del Consejo de Políticas Públicas de la Casa Blanca
“La reforma migratoria no es una cuestión política, sino una cuestión práctica”
La semana pasada fue el primer aniversario desde que el Senado presentó un proyecto de ley bipartidista e integral que podría arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona. Tanto los republicanos como los demócratas en el Senado trabajaron incansablemente para aprobar esta legislación con un significativo voto bipartidista. El proyecto de ley del Senado ayudaría a las familias en los EE. UU. de varias formas. En primer lugar, crearía una vía para la ciudadanía ganada de los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en la sombra, ayudando a mantener las familias unidas. En segundo lugar, el proyecto de ley aportaría $1.4 billones a nuestra economía y reduciría el déficit de EE. UU. en cerca de $850,000 millones en las siguientes dos décadas. El proyecto de ley del Senado también ayudaría a impulsar la innovación aquí en Estados Unidos con "visas iniciales" que permitirían a emprendedores con talento crear hasta 50,000 empleos anuales bien remunerados.
Además, el proyecto de ley del Senado también ayudaría a nuestros gobiernos estatales y locales a prosperar, con el aumento estimado de $2,000 millones de nuevos ingresos que posibilitarían el apoyo a inversiones clave como la consecución de un mejor acceso al cuidado de la salud, la educación de la primera infancia de nuestros hijos, y la creación de puestos de trabajo para la clase media. En general, el proyecto de ley del Senado ayudaría a modernizar nuestro sistema de inmigración legal anticuado para satisfacer mejor las necesidades de nuestro país, reunir a las familias, fortalecer nuestras fronteras, y responsabilizar a los empleadores para que los trabajadores reciban un trato justo. Y lo que es más importante, tal como considera el Presidente, el proyecto de ley del Senado nos ayudaría a vivir de una forma más acorde con nuestros valores como sociedad, pues somos una nación de leyes tanto como una nación de inmigrantes. Es importante que seamos fieles al principio de que nuestra fuerza está en nuestra diversidad y es gracias a ella que atraemos a los mejores talentos de todo el mundo.
Sin embargo, en los últimos meses los Republicanos de la Cámara de Representantes han fracasado continuamente en su intento de actuar sobre la legislación de la reforma migratoria. Legislación que no sólo impulsaría nuestra economía, sino que ayudaría a mantener a las familias unidas. Sin embargo, los Republicanos de la Cámara de Representantes han votado a favor de las enmiendas que restan oportunidades a los estudiantes más esforzados y a los jóvenes que sirven en nuestras fuerzas armadas, también conocido como "soñadores". Estos hombres y mujeres jóvenes son estadounidenses en sus corazones, en sus mentes, y en todos los sentidos, excepto sobre el papel. El Presidente ha dejado claro varias veces que a su entender la Cámara de Representantes puede que tenga que tomar otras vías hacia la acción legislativa, pero lo más importante para él, y para la gran mayoría de las personas que viven en Estados Unidos que quieren una solución para nuestro sistema que no funciona, es que la Cámara tome medidas lo antes posible.
El costo de la pasividad y la urgencia de actuar están muy claros ya que hemos escuchado a los activistas de inmigración y a los soñadores en ayuno frente al Capitolio y por todo el país en los últimos meses, intentando que sus representantes escuchen sus historias. Tuve el honor de visitar a los ayunantes en noviembre pasado y más recientemente el 7 de abril. Me sentí profundamente conmovida por su compromiso y sacrificio. Uno de los soñadores que conocí, Christian, me dijo que estaba en ayuno para conseguir la oportunidad de convertirse en ciudadano y poder unirse a las fuerzas armadas, para honrar a sus padres, y para llamar la atención sobre la necesidad de una reforma migratoria para mantener a su familia a salvo de la amenaza de la separación.
Y el ayuno continúa, ya que todavía no hemos logrado nuestro objetivo de que se promulgue la reforma migratoria. Hace unas semanas volví a visitar a un grupo de mujeres ayunando en el centro comercial con mi colega Valerie Jarrett, asesora principal en la Casa Blanca. Estas personas admirables compartieron conmigo sus esperanzas de lograr la reforma migratoria, debido a que la Cámara de Representantes tiene el apoyo que necesita para aprobar la legislación, y la coalición que la apoya tiene una solidez y fuerza sin precedentes. Comentaron que sus estómagos estaban vacíos, pero sus corazones estaban llenos, ya que están recibiendo un gran apoyo; hasta la fecha, miles de personas por todo el país se han comprometido a ayunar en solidaridad.
La reforma migratoria no es una cuestión política, sino una cuestión práctica. Es un problema que afecta a las personas que amamos y a las comunidades en que vivimos. Es un tema que impulsaría nuestra economía y reuniría a las familias, y es una reflexión sobre nuestro pasado compartido y nuestro futuro como una nación de inmigrantes. Y hay una amplia coalición de apoyo a la misma de los Demócratas y Republicanos, líderes laborales, empresariales y religiosos, así como de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Todos estos grupos aparentemente diferentes se han unido en apoyo de una reforma de inmigración de sentido común. El Presidente seguirá luchando durante el tiempo que sea necesario para conseguir un proyecto de ley de reforma migratoria que pueda firmar. El pueblo americano ha estado esperando durante demasiado tiempo y es hora de que la Cámara de Representantes haga su trabajo. El precio de la pasividad es demasiado alto. Nuestro país y nuestras comunidades se merecen algo mejor. Se merecen el esfuerzo y se merecen un sistema de inmigración que sea apropiado para una América del siglo XXI.
©Univision.com
Comentarios