La caravana de buses 'Fast for Families' llega a Washington DC

Univision.com | Apr 09, 2014 | 7:25 AM

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Los activistas quieres el apoyo republicano para avanzar con la estancada reforma de inmigración.

A bordo de dos buses, activistas recorren distritos electorales republicanos para exigir un voto por la reforma migratoria.

Por Jorge Cancino
“Si lo reportó The New York Times significa que la Administración debe hacer algo.”
No se cansan y anuncian que seguirán trabajando hasta que el Congreso apruebe una reforma migratoria. Y advierten que si no consiguen los apoyos necesarios en el Congreso, usarán el voto de los latinos como arma política. “Aquí estamos y vamos a ir a todas partes”, dijo a UnivisionNoticias.com el sindicalista Eliseo Medina, quien viaja a bordo de uno de los buses de la caravana "Fast For Families" que este miércoles llegó a Washington DC.
La caravana arrancó el 24 de febrero desde Los Angeles, California, en dos buses. Uno se dirigió por el norte y el otro visitó los estados del sur y la costa este.
“Llevamos 43 días y no nos hemos detenido. Queremos que el liderazgo republicano de la Cámara de Representantes apruebe la reforma migratoria comprensiva y que el presidente Barack Obama detenga las deportaciones de indocumentados que califican para esa reforma migratoria”, reiteró Medina vía teléfono.
En Estados Unidos viven 11 millones de indocumentados en espera que el Congreso les brinde una oportunidad para legalizar sus permanencias. El 27 de junio del año pasado el Senado aprobó el plan S. 744 que incluye la ciudadanía para los indocumentados que carecen de antecedentes criminales, pero los republicanos de la Cámara tienen detenido el debate.

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La activista de 10 años quiere decirle al presidente que haga todo lo que se realize la reforma migratoria.

Argumentan que no debatirán el plan del Senado, que discutirán una reforma migratoria por pedazos, que no confían en que el Presidente Barack Obama cumpla la ley si la aprueban y que los demócratas no hicieron caso a lo dicho por Obama que aceptaría un debate por partes, pero lo que no dicen es que el presidente enfatizó que siempre y cuando todas las partes incluyan los principios del plan del Senado.
A esto se suman las deportaciones, que desde que Obama llegó a la Casa Blanca sobrepasan los 2 millones, aunque la Administración sostiene que la mayoría de los deportados tenía antecedentes criminales y que, a diferencia de otros gobiernos, las cifras incluyen los detenidos y devueltos por la Patrulla Fronteriza.
“Claramente hay muchísimas preocupaciones por ambas partes de las deportaciones. Siempre he dicho que las personas han sido deportadas siendo trabajadores común y corrientes, personas que  teniendo récord (criminal), muchas veces ese récord era que lo deportaban y regresaban con son su familia. Eso es todo, no son una amenaza para la seguridad nacional”, dice Medina.

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Activistas dicen que cumplieron los objetivos de un largo viaje para buscar ayuda y parar las deportaciones.

Lo que dice la ley
La ley de inmigración señala que cuando un indocumentado es deportado le cae encima la Ley del Castigo, que señala que si la permanencia en Estados Unidos por más de 180 días, debe permanecer 3 años fuera. Y que si la permanencia ilegal sobrepasó los 365 días, debe estar 10 años más allá de las fronteras estadounidenses.
Para poder regresar, el deportado debe iniciar un proceso de perdón a través de un Consulado de Estados Unidos en su país de origen.
Si el indocumentado vuelve dentro del tiempo del castigo y es arrestado en Estados Unidos, comete un delito criminal grave castigado incluso con pena de cárcel.
La falta es mayor cuando hay reincidencias, dijeron abogados consultados pon UnivisionNoticias.com.
Medina, al igual que las organizaciones nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes, insisten en que un elevado porcentaje, por lo menos entre seis a siete por cada 10 deportados por el gobierno de Obama, no tienen antecedentes criminales y podrían haber calificado para la reforma migratoria.
Tiembla en la Casa Blanca
El domingo, el diario The New York Times señaló en un editorial que resulta "frustrante" ver cómo las "promesas" de Obama en materia de inmigración continúan sin hacerse realidad, mientras el presidente se limita a expresar su "impotencia" o a "culpar a otros". Y agregó que si Obama realmente quiere un nuevo sistema de inmigración, "tendrá que hacer algo al respecto, pronto y en solitario".
La Casa Blanca reaccionó de inmediato, incómoda. El Secretario de prensa Jay Carney confirmó las cifras oficiales de un alto porcentaje de deportados con antecedentes criminales y aseguró que el gobierno cumple con las leyes aprobadas por el Congreso, y que la manera de solucionar el problema de inmigración es a través de una reforma migratoria que permita sacar de las sombras a los indocumentados de manera permanente.
“Si lo reportó The New York Times significa que la Administración de Obama debe hacer algo”, dijo Medina. “Yo pienso que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) es un departamento fuera de control y siempre anda preocupado en arrestar y deportar a inmigrantes. Nunca se implemento el memorándum de usar la discreción que envió el antiguo jefe, John Morton. Se tiene que hacer. El presidente no puede arreglar la ley, pero puede usar toda su autoridad ejecutiva para decirle al actual secretario  Jeh Johnson que lo implemente, debe decirle al DHS que esto es lo que hay que hacer”.
El dirigente también coincide con la postura de la Casa Blanca respecto al futuro de los indocumentados. “La única manera en que vamos a parar las deportaciones de forma permanente, es con la reforma migratoria permanente. No olvide que a Obama le quedan dos años y cualquier cosa que el presidente haga, será temporal y se puede esfumar con el otro presidente que venga. Lo único permanente es la reforma migratoria”.
En el caso que los republicanos de la Cámara de Representantes no actúen y mantengan frenado el debate, Medina dijo que “por eso estamos en las calles, para seguir presionando. Pero mientras tanto necesitamos un alivio temporal. Y en este problema los republicanos tienen la responsabilidad mayor, porque ellos tienen la llave para una solución permanente”.
La caravana
La caravana de buses del movimiento Fast For Families “visitó, hasta la mañana del martes, 96 oficinas o distritos electorales, la mayoría de ellos republicanos, explicó Medina. “Y ninguno defiende la política de deportaciones. De los 96 cuatro o cinco fueron demócratas, pero a los republicanos les hemos dicho que les falta valor de hacerle frente a algo que sea correcto”.
“Vamos a aumentar la opresión en la medida que se acercan las elecciones. Vamos a ir a todas partes. Hay unos que aseguran que están con nosotros pero no actúan. La acción es más importante que las palabras. Es bueno que digan que no están de acuerdo, pero queremos que le digan a John Boehner (el presidente del Congreso) que mueva un voto en el pleno de la Cámara de Representantes o nosotros moveremos nuestros votos en las urnas electorales”.
De los argumentos esgrimidos por los republicanos y los apoyos vistos durante la caravana, el activista dijo que “ya sabemos esa canción”.
De la presión que ejercen sobre la Administración de Obama por el tema de las deportaciones, indicó que “cuando tuvimos una junta con él, nos dijo que la ventana de oportunidades es hasta junio. Y que si los republicanos no hacen nada, en junio vamos a ver lo que vamos a hacer. Yo le tomo su palabra que haga algo”.
No pierden las esperanzas
Fast for Families insiste en que el tema de los 11 millones de inmigrantes indocumentados será tratado en cualquier momento, porque tanto demócratas como republicanos necesitarán votos latinos para controlar el Congreso y la Casa Blanca.
Entre noviembre y diciembre del año pasado Medina ayunó durante 22 días en una carpa instalada en la explanada del Capitolio en Washington DC, hasta donde llegó Obama y su esposa, Michelle Obama, y también congresistas, religiosos, activistas y representantes de organizaciones que apoyan la reforma migratoria.
Este miércoles el bus que transporta a los dirigentes del movimiento se estacionará frente a la Casa Blanca para apoyar una huelga de hambre del movimiento Dream Activist que tiene por meta el mismo objetivo, que paren las deportaciones.
En total la caravana recorrió 30 estados, entre ellos California, Nevada, Arizona, Texas, Illinois, Florida, Utah, Colorado, Oklahoma, Ohio, Georgia, Nueva York, Nueva Jersey, Carlina del Sur y Carolina del Norte, todos ellos con alta concentración de hispanos.
“Según vamos caminando vamos a ver más apertura”, dijo Medina en alusión al poder del voto latino, que en las últimas elecciones fue determinante para decidir al inquilino de la Casa Blanca.
La caravana también cuenta con el patrocinio de la Alliance for Citizenship y el Center for Community Change.
Herramientas de Fast for Families:
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